¿Hay evidencia de la existencia histórica de Jesús?

Es sorprendente la seguridad con la que muchas personas afirman la existencia histórica de Jesús. No sólo creyentes, sino también agnósticos y ateos que tienen la creencia asumida sin haberse parado a pensar mucho en ello. Es lo que se da en clase de religión, lo que se asume muchas veces en los debates sobre el tema, y podríamos decir que es la postura por defecto. Por eso os propongo un ejercicio de pensamiento crítico: vamos a recopilar y a analizar toda la evidencia disponible y, después, a tratar de emitir un juicio informado.

“Hay más pruebas de la existencia de Jesús que de la de Julio César”

Esta frase es una de las más alucinantes que haya podido escuchar yo en una entrevista. Ha sido espetada por el señor catedrático de filología griega de la Universidad Complutense de Madrid, Antonio Piñero en varias ocasiones, además. Algunas declaraciones parecidas han sido realizadas por gente como F.F. Bruce “ningún erudito serio se ha atrevido a postular la no historicidad de Jesús”, E.P. Sanders o James Charlesworth.

Esta gente no es tonta. Son personas que saben de historia y que están jugando muy fuerte. Así que una de dos: o tienen razón, o nos están colando un bulo tremendo basado en un argumento de autoridad proveniente del fervor religioso o de las ganas de vendernos libros que hablan sobre el tema en su mayoría, y que se basarían en puras especulaciones de estar equivocados. El tema es importante al ser una creencia ampliamente extendida y promovida por la Iglesia Católica, así que voy a tratar de tomarme en serio sus palabras. Allá vamos:

  • Julio César:

1) La primera aproximación a los personajes la haremos desde Wikipedia. No es una dato relevante, pero sí curioso, que la descripción de la vida de Jesús, siendo un personaje más estudiado, tenga 4338 palabras, mientras la de Julio César tiene 17356. Mal empezamos.

De las 56 referencias que se han empleado para elaborar un relato de la supuesta vida de Jesús, 54 son referencias a la Biblia. Mientras que de las 166 que se emplean en la biografía de Julio César, deben de haber, por lo menos, referencias a 25 o 30 obras y muy pocas notas aclaratorias. Parece ser que Jesús se la juega todo a una carta, mientras que en el caso de su competidor hay una buena cantidad de fuentes autorizadas que parece que no se contradicen mucho.

2) Hasta nuestros días han llegado al menos dos grandes obras escritas de puño y letra de Julio César: Comentarios sobre la guerra de las Galias y Comentarios sobre la Guerra Civil. Ambas obras indiscutiblemente de su autoría, sin ningún experto que lo ponga en duda.

3) No hay razones para pensar que fanáticos con intereses ocultos pudieran habérselo inventado, y su vida no incluye ningún elemento especialmente fantasioso que levante sospechas.

4) Cicerón, entre otros, fue coetáneo de Julio César, además de testigo ocular de su asesinato. Escribió unas famosas Primera y Segunda Filípicas en las que lo menciona directamente, relatando pasajes de su vida que son congruentes con información colateral. Nos ha llegado, además, un montón de correspondencia original entre los dos, además de correspondencia de Cicerón en la que habla de César.

5) Cátulo, Salustio, Polión y Virgilio nos han legado testimonios de primera mano acerca de Julio César.

6) Historiadores, escritores y biógrafos nacidos en la vejez o justo tras la muerte de Julio César, como Ovidio, Virgilio, Plutarco, Suetonio, Apiano, Lucano y Paterculus hacen referencia a, o escribieron extensas obras sobre, su vida. Todas ellas altamente congruentes y detalladas.

7) Sabemos cuál fue el aspecto físico de Julio César, al conservarse una buena cantidad de bustos y monedas datados dentro de su periodo de vida. Además de un montón de datos arqueológicos que contrastan el relato de su vida.

Tras un análisis crítico de la evidencia disponible puedo afirmar que me resulta de sentido común creer que Julio Cesar existió realmente. El mismo sentido común con el que afirmo la existencia de la Armada Invencible, Santiago de Chile o de los Rolling Stones.

Vamos a ver el caso de Jesús. Voy a ir rápido y sin entrar en muchos detalles, porque quiero repasar de forma exhaustiva todas las evidencias que los creyentes en su existencia aducen a su favor.

  • Jesús:

1) Supuesta evidencia cristiana: Ya de entrada toda evidencia de aquí está desautorizada al ser sesgada. Es como si tratamos de encontrar la evidencia de la existencia de Xenu en los libros de la cienciología, una entidad interesada en su existencia. Habremos de buscar esa evidencia en fuentes medianamente independientes. De todos modos, si analizamos el Nuevo Testamento encontraremos serias razones para dudar de su veracidad.

1.1) Los evangelios canónicos: Tradicionalmente se cree que fueron escritos por los personajes que les dan nombre, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, se trata de compilaciones de historias que incluso están escritas en tercera persona. Marcos es del 70 d.c., Mateo más o menos del 80 d.c., Lucas del 90 d.c, y Juan del 120 d.c. Es decir, muy lejos de la supuesta muerte de Jesús y no suponen evidencia directa. No hay testigos, no hay referencias, no hay nada que no nos haga pensar que la historia que narran es totalmente inventada.

1.2) Las epístolas de San Pablo: Sólo 7 son auténticas, escritas hacia el año 40 d.c. Pablo no pudo conocer a Jesús, y sorprendentemente ignora una enorme cantidad de detalles muy relevantes de su supuesta vida. Parece ser que Pablo elaboró una historia acerca de un tal Cristo que mezclaba rituales paganos de todo tipo -bautismo, última cena, gnosticismo. Es un tipo muy oscuro, que se autoproclama apóstol y afirma haberlo visto, siempre hablando desde apariciones y revelaciones. Pablo sólo habla de la cruz y de la resurrección, de nada más. Y, dato muy relevante, en ningún punto de sus epístolas sitúa a Jesús en la tierra. Siempre habla de forma metafórica, como si no se hubiera enterado que se supone que estuvo por aquí hacía 40 años.

De hecho, se podría considerar que en lugar de constituir evidencia a favor de la existencia histórica de Jesús, las epístolas son evidencia en contra.

1.3) Reliquias: La sábana santa es un fraude perfectamente estudiado. Es un disparate en términos anatómicos, la prueba del carbono-14 de 1988 fue demoledora para su credibilidad al declararla medieval, y, por si fuera poco, tenemos el testimonio de Pierre d’Arcis explicando al Papa los detalles de cómo Geoffroi de Charny había realizado la estafa sobre el año 1300 de hecho, Clemente VII y hasta dos obispos que sabían de la historia de primera mano negaron vehementemente que la sábana fuera real. El resto de reliquias, como las millones de vera cruces, cálices y santos prepucios, no son reconocidos ni por la Iglesia en la actualidad.

1.4) Evangelios apócrifos: Son muy posteriores, del siglo II – III. Si los canónicos son incongruentes, estos es que son una locura.

1.5) Cosas de la Biblia que tienen sentido: La Biblia tiene datos, gente y hechos que tienen fundamento histórico, al ser referenciados por otros autores y tener evidencia arqueológica. Pero Jesús no es uno de ellos. No hay ninguna referencia seria a este señor fuera de la Biblia en todo el siglo I.

1.6) Lo que se dice en el Antiguo Testamento se cumple en el nuevo: El argumento más absurdo de todos. Evidentemente si te inventas una historia puedes hacer que case con lo que se espera de ella.

2) Supuesta evidencia no cristiana:

2.1) Historia sospechosa: La vida de Jesús incluye elementos inverosímiles. Eventos maravillosos dignos de la mejor ciencia ficción que parecen haber pasado desapercibidos por todos en su época. Además, su vida es calcada a la de otros dioses de su entorno incluyéndolo en las llamadas ‘deidades de vida, muerte y resurrección’. La vida de Jesús sigue un patrón de acontecimientos muy parecidos a los de otros héroes y dioses antiguos, y ello hace pensar que fue creada sobre un antiquísimo arquetipo divino. De hecho, Jesús es el cuatro personaje histórico con mayor puntuación en la escala de Raglan.

Vale la pena repasar un poco la vida de Krishna deidad anterior a Jesús para darnos cuenta de que las coincidencias levantan bastantes sospechas los parecidos con Dionisio, Mitra y Horus son igual o más sorprendentes:

El nombre se parece.
Nacido de una virgen y anunciado por una aparición divina
Su padre fue carpintero
Un dirigente tirano quiso matarlo en un infanticidio masivo
Era de ascendencia real
Bautizado en el Ganges
Hizo muchos milagros, entre ellos resucitar muertos y curar enfermos
Predicaba con parábolas el camino hacia su padre
Tuvo una vida ascética
Murió crucificado
Resucitó
Ascendió a los cielos
Era la tercera persona de una trinidad
Volverá a la tierra en el futuro

2.2) No se sabe nada del cristianismo primitivo: Ni de sus creencias ni de sus rituales. Pero se hacían llamar ‘los nazarenos’ cero referencias a Jesús y eran considerados una secta apocalíptica del judaísmo como otras muchas.

2.3) Flavio Josefo: La flaviana es la referencia por antonomasia de los cristianos en busca de justificación histórica. La Iglesia y sus historiadores datan la referencia en el año 93 d.c., pero resulta evidente que el pasaje es una burda falsificación posterior. Flavio Josefo era fariseo, y qué iba a hacer un fariseo diciendo que Jesús era “un maestro para los hombres que reciben la verdad con gozo”. Además, los llamados ‘padres de la Iglesia’ hacen gala de un desconocimiento total de esta referencia, pese a la fama de Flavio.

Sea todo el pasaje una falsificación o sólo una parte, en el mejor de los casos el texto sería 100 años posterior a la supuesta muerte de Jesús, y comenta al respecto de paso, sin dar ninguna referencia o muestra de rigurosidad y con el mero afán de caracterizar a los cristianos.

2.4) Códices de plomo: Una burda falsificación que entremezcla dialectos sin ninguna lógica con una imagen de Jesús tallada hace menos de 50 años.

2.5) Los rollos de Qumrán: Nunca he entendido esta supuesta evidencia. Estos manuscritos no hacen ninguna referencia a Jesús ni a ningún pasaje del Nuevo Testamento. Hay una parte en la que se alude a un tal “maestro de justicia” que podría ser cualquiera.

2.6) Plinio el Joven: Plinio envió una carta al emperador Trajano para preguntarle qué hacer con los revoltosos cristianos. La carta es del año 113 d.c., y se limita a describir someramente las creencias de los cristianos sin juzgarlas como ciertas o falsas.

2.7) El Talmud: Sólo hay un pasaje que podría ser referente a Jesús si se interpreta libremente, y la historia que se contaría de él es bastante llamativa. Se habla de un tal Yeshú, hechicero, hijo de una prostituta y con cinco discípulos. Los otros pasajes no se pueden interpretar como referentes a Jesús ni aunque le echemos toda la imaginación del mundo. Un rabino que, se supone, vivió en el año 100 a.c.; o un señor que fue apedreado no pueden ser Jesús. Por otro lado, la datación de estos pasajes es de alrededor del año 350 d.c., muy lejos como para construir evidencia alguna.

2.8) Mara Bar-Serapion: Un manuscrito del siglo VI recoge una carta de un tal Mara Bar-Serapion a su hijo. La datación de la carta es tremendamente incierta, y podría ir desde el 73 d.c. hasta el siglo III y aún más allá. La referencia es otra interpretación imaginativa de los cristianos, que suponen que el “rey sabio de los judíos” del que se habla de pasada es Jesús.

2.9) Tácito: La referencia de Tácito es la única que es bastante clara y que podríamos considerar como medianamente sólida ¿El problema? Que data del año 116 d.c., es decir, bastante lejos de ser una evidencia contundente y fiable de la existencia de Jesús. Además, Tácito habla de “un tal Cristo” y de las “supersticiones” de los cristianos. Lo hace de forma bastante ajena a ellos, siendo un escritor galo que posiblemente tuvo muy poco contacto con los cristianos y con su región de origen. No parece estar muy seguro de la existencia histórica de Jesús, ni tampoco muy interesado en el tema. El texto de Tácito se limita a contar lo que creen los cristianos y no apela a ninguna fuente.

2.10) Luciano: Sátira del cristianismo que data del 165 d.c.

2.11) Suetonio: Otra obra de la imaginación cristiana. Año 120 d.c., Suetonio menciona a un tal “Chrestus” que andaba siempre organizando tumultos. Interpretación fantasiosa de un nombre parecido y…¿estaba vivo Jesús en el 120 d.c.?

2.12) Celso: Del siglo II. No sabemos nada de su obra, sólo los comentarios que hizo Orígenes de ella. Parece ser que era anticristiano, y que puede haber servido como fuente para la referencia del Talmud de que Jesús era hijo de un tal Pantero y de una prostituta. Es interesante que se diera cuenta de que la vida de Jesús es igual a la de otros dioses ya en aquellos años. Ni siquiera conocemos el texto original.

2.13) Cabe mencionar que ni Justo de Tiberíades ni Filón de Alejandría, siendo supuestamente coetáneos de Jesús y habiendo escrito detalladas obras sobre sectas y ritos de su tiempo, le dedicaran ninguna referencia.

3) Supuesta evidencia arqueológica:

No la comentaré en profundidad, pero la divido en tres grupos. (1) Aquellas cosas cuyas implicaciones en la efectiva existencia de Jesús ha sido extralimitada tumba de Pilatos y tumba de Caifás, por ejemplo; (2) aquella que consiste en retorcer los descubrimientos hasta el extremo para que tengan que ver con Jesús la supuesta casa de Pedro, la barca de Galilea, la supuesta tumba de la sagrada familia, etc.; y (3) los fraudes, entre los que están todas las tonterías que se ofertan entre la inverosímil oferta turística de Jerusalén como la casa de Jesús o el sitio de la última cena.

Conclusiones a la luz de las evidencias

Después de analizar la evidencia de la que disponemos me atrevo a afirmar que la creencia en la existencia histórica de Jesús está igual de fundamentada que la creencia en Bigfoot, en el Monstruo del Lago Ness o en el Rey Arturo —siendo este último caso especialmente interesante. Testimonios basados en especulaciones, que muchas veces no son de ni de primera ni de segunda mano aunque es discutible en el caso de Jesús que muchas de las referencias constituyan testimonios, apelación al folclore o a obras literarias, historias que violan el sentido común, y creencias que se sostienen en el dogmatismo y en la evaluación acrítica de la supuesta evidencia disponible.

La historia es una ciencia o debe tratar de serlo y en ese sentido debe apoyarse siempre en evidencias para afirmar la existencia de alguna entidad o proceso. En ese sentido, y a la luz de la evidencia de la que disponemos, creo que podemos afirmar que Jesús no existió históricamente, y que afirmar lo contrario constituye un ejercicio de fe. Jesús sería una figura mitológica creada a fin de justificar las creencias de una secta judía, basada en un estereotipo divino muy antiguo, que pasó por Pablo, y cuya biografía fue generada poco a poco por medio de tradiciones orales hasta ser puesta por escrito en los evangelios canónicos.

Lo que quisiera sacar a relucir con estas líneas es cómo la historia puede ser manipulada, y cómo gente de todo tipo puede llegar a sostener con absoluta seguridad una creencia que se fundamenta en aire, sólo porque ha sido mil veces repetida.

Por Angelo Fasce

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50 comentarios en “¿Hay evidencia de la existencia histórica de Jesús?

  1. Redacción casi impecable, puntos específicos, e investigando, argumentos sólidos, fue un placer leer tu artículo; recomendaría, por otra parte, que después de cada punto, insertaras el link de donde obtuviste la información, solamente para que algunos, un tanto escépticos, como lo soy yo, jajajaj, o algunos creyentes se enteren que no te basas en invenciones como ellos lo hacen. Saludos!

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  2. Como bien sabéis, soy de quienes defienden la hipótesis a favor de la historicidad de Jesús como profeta judío apocalíptico ( no confundir con el cristo de la fe, el ser celestial). En mis comentarios suelo citar con frecuencia los trabajos de Antonio Piñero, aunque por supuesto no es ni mucho menos el único que cito. Este estudioso es de quiene defienden la historicidad de Jesús como profeta judío apocalíptico, en la línea de muchos otros autores. No solo debato con creyentes, en ocasiones también con ateos, que niegan rotundamente la posibilidad de la existencia hitórica de Jesús. Por parte de estos comentaristas, en ocasiones he tenido que escuchar tal comentario:”Antonio Piñero no es de fiar”. Y como argumento exhiben esta frase de Piñero: “hay mas pruebas de la existencia de Jesús que de la de Julio César”.

    Esta frase la utilizan por un lado los creyentes como argumento para defender su postura a favor de su cristo, y los detractores para atacar a Piñero. Llevo años leyendo a Antonio Piñero, y puedo asegurar, que tal frase no la vais a encontrar en ninguno de sus libros, ni en sus publicaciones en su blog o revista especializadas. No se exactamente cuando y donde Piñero se expresó de esa forma. No soy historiador, pero no hace falta ser un eudito para saber, que las pruebas de la existencia de Julio Cesar son infinitas comparadas con las que podamos aportar sobre Jesús. Por ello nunca pensé, que Piñero pudo haber dicho tal cosa en serio. Me imaginé, que probablemente fuese un tipo de retórica.
    Lo mejor que se me ocurrió, fue preguntarle directamente a Antonio Piñero. Así que le mandé un correo electrónico, y esta fue su respuesta:

    Esta fue mi pregunta:
    “Estimado amigo, en primer lugar felicitarte las fiestas.

    Hacía tiempo que no te hacía una consulta. Llevo años publicando y debatiendo en los foros de Facebook acerca del Jesús histórico. Por un lado me las veo con los creyentes, por otro lado con los negacionistas, entre ellos hay algún historiador.

    Mientras exhiban argumentos, me parecen debates constructivos y didácticos, pero a vaces recurren a falacias. Como podrás imaginar, cito con frecuencia tus trabajos. En ocasiones alguien ha argumentado, que no te toma muy en serio, y para ello citan una frase que al parecer, pronunciaste en algún medio, que es la siguiente:
    “hay mas pruebas de la existencia de Jesús que de la de Julio César”

    Me imagino, que la sacan fuera de contexto y la malinterpretan. Me gustaría que me dijeras, que expresar con dicha frase.

    Un saludo

    Eduardo Cecilia Ocaña”

    Esta ha sido su respuesta:

    Querido amigo:

    El crítico tiene razón en que esa frase es sumamente hiperbólica. Me he arrepentido de haber usado ese ejemplo. Pero sí se podría utilizar el ejemplo de cualquier otro de personajes absolutamente secundarios en la historia del Imperio romano. Y Jesús era un personaje mínimo, casi inexistente, a los ojos de Roma.

    Dije esa frase malhadada en un momento de exasperación con gente irracional que no saben distinguir entre un rabino galileo, fracasado en su empresa, evidentemente, como algún otro de su época, y el cristo celestial que es un teologuema que empieza con claridad sobre todo en Pablo.

    Si separasen las dos figuras, no hay razón ninguna para negar la existencia del J. histórico. El cristo celeste no existió nunca históricamente, porque es pura teología y se sitúa a otro nivel, y menos la mezcla de los dos tal como la presentan los Evangelios. La gente, en el fondo, un tanto irreflexiva, quiere decir es que ese Jesús, mezcla de esos dos referentes, no existió nunca. Y tienen razón. “Pero hablan en prosa sin saberlo”. Y no saben que la tienen porque no saben distinguir entre esos dos “personajes”, uno real y mínimo (luego reinterpretado y repensado, idealizado = el Jesús evangélico) y otro, el Cristo celestial. Y menos caen en la cuenta de que la lectura crítica de los Evangelios hace esa distinción…, y entonces no se plantea el menor problema. Insisto: se trata de una falta de reflexión.

    Creo que el 99% de los investigadores está de acuerdo con esta distinción y no tienen el menor problema con la existencia del Jesús histórico, de verdad

    Saludos

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  3. Por lo demás, el articulo es superficial, tendencioso y de metodología histórica tiene poco.

    Con tus objeciones no nos has descubierto el mundo. Hay trabajos de negacionistas mucho más elaborados que este artículo de aficionado.

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  4. Después de analizar la evidencia de la que disponemos me atrevo a afirmar que la creencia en la existencia histórica de Jesús está igual de fundamentada que la creencia en Bigfoot, en el Monstruo del Lago Ness o en el Rey Arturo


    Falacia de falsa analogía. No conozco a ningún historiador, que se haya dedicado a afirmar la existencia del monstruo del lago Mes.

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  5. Flavio Josefo: La flaviana es la referencia por antonomasia de los cristianos en busca de justificación histórica.

    —–

    El testimonio flaviano es utilizado por cristianos y no cristianos, incluso por anticristianos. Es utilizado por investigadores judíos a favor.

    Hay varias hipótesis.
    1.Todo el testimonio es genuino
    2. Todo el testimonio es espurio
    3. Parte del testimonio es flaviano, una mano cristiana le añade partes cristianas.

    4.Todo el testimonio es genuino, en forma de burla de Flavio hacia Jesús, por ser otro de esos profetas apocalípticos que Flavio acusa de ser responsable de la guerra contra Roma.
    Una mano cristiana manipula el texto, no añadiendo, si no eliminando los rasgos negativos que Flavio utiliza contra Jesús.

    Esta última hipótesis me parece la más convincente. Sus argumentos están muy bien elaborados. Fernando Bermejo Rubio, ha presentado un excelente trabajo al respecto. Este investigador no se muerde la lengua en evidenciar a los investigadores confesionales y echa pestes contra la iglesia cuando toca.

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  6. De otros personajes secundarios no tenemos más documentos que una sola fuente.

    Salomón:
    Solo aparece en la biblia. Aun así arqueólogos como Finkelstein no dudan de su existencia, aunque no pudo ser ese gran rey del que habla la biblia.

    El historiador Mario Liverani, en su libro “Más allá de la Biblia”, reconoce que es más probable que fuese un personaje histórico, que lo contrario, pese a que los autores de la biblia se inventan un pasado legendario del pueblo de Israel.

    Del maestro de Justicia de Qumran, solo tenemos noticia en los manuscritos de Qumran. Pese a que supuestamente se escribieran registros detallados de las sectas.

    “Tiberíades ni Filón de Alejandría, siendo supuestamente coetáneos de Jesús y habiendo escrito detalladas obras sobre sectas y ritos de su tiempo..”

    Poco historiadores negarán la existencia del maestro de Justicia de Qumran.

    De la mayoría de los rabia judíos sólo tenemos noticias en los escritos judíos.

    Pocos historiadores negaran la existencia de Hannini Ben Dosa, pese a que de el se cuenten milagros.

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  7. “Esta gente no es tonta. Son personas que saben de historia y que están jugando muy fuerte.”

    Con este comentario estás dando a entender, que quienes se pronuncian a favor de la existencia del Jesus histórico, no son historiadores.
    Pecas de titulitis. Cierto, Piñero no es historiador, es filólogo. Eso no quita, que utilice la metodología histórica.

    Pero si necesitas de historiadores no confesionales, no hay problema. Acá unos cuantosEn realidad, nunca me he dedicado a analizar los curriculums de cada autor que leo. De algunos los conozco, de otros no. Realmente, pongo más atención a los argumentos que aportan, que a los posibles doctorados. No demando titulitis. Pero a petición de estos militantes ateos, que insinuan, que eso de admitir la existencia de Jesús (no el cristo de la fe) no es de historiadores, algunos curriculums he averiguado. Me repatea, que les tenga que hacer yo el trabajo a estos ateos.
    Pero no solo trabajos de historiadores que defienden la historicidad de Jesús, también artículos escritos por no historiadores (por ejmplo arqueólogos) en revistas académicas dedicadas a la historia, plantean la existencia histórica de Jesús como personaje real.

    Valga como ejemplo la siguiente cita, sacada de un artículo titulado: “El Jesús histórico y su percepción en la Antigüedad Tardía ” por el arqueólogo El Housin Helal Ouriachen.

    “”En consecuencia, se fue creando una grieta radical e insalvable entre el conocimiento histórico acerca de Jesús y el conocimiento que de él se tiene a través de la fe (34), dualidad que sería insostenible, de ahí que la ruptura se afiance en la literatura cristiana durante la Antigüedad Tardía, periodo que proclama a un Jesús distinto, cuya reinterpretación teológica aligeró el peso que tenían los evangelios en beneficio de las concepciones paulinas, patrísticas y paganas, por lo que se produjo la oposición de algunas facciones y del monacato, aún así, el Jesús de las especulaciones y de las tergiversaciones triunfo sobre el Jesús histórico. ”
    (Revista de Claseshistória
    Publicación digital de Historia y Ciencias Sociales
    Artículo Nº 249
    15 de noviembre de 2011
    ISSN 1989-4988
    DEPÓSITO LEGAL MA 1356-2011 )”

    A continuación os presento un trabajo conjunto de tres historiadores:

    Pedro Giménez de Aragón Sierra
    Profesor de historia antigua

    Departamento de Geografía, Historia y Filosofía

    Facultad de Humanidades

    Universidad Pablo de Olavide

    ——————————

    Jaime Alvar Ezquerra

    Catedrático de Historia Antigua
    Universidad Carlos III de Madrid

    ———————————

    Antonio Gonzales
    Professeur des universités
    CNU 21ème
    Institut des Sciences et Techniques de l’Antiquité
    30 rue Mégevand

    Este trabajo titulado “EL DOMINIO DE LA PALABRA Y LA VOZ DOMADA.
    INSTRUCCIONES PARA LA SUMISIÓN EN LOS EVANGELIOS CANÓNICOS / ARYS, 6, 2003-5, 135-155 ISSN 1575-166X”, no trata la existencia histórica de Jesús o no (la da por hecho). El tema es, el mensaje de sumisión contenido en los evangelios, tanto en la teología propia de los redactores de los textos del NT (incluido los evangelios), como en el propio mensaje de Jesús. Estos autores HISTORIADORES dan a entender, que en los textos evangélicos encontramos tanto palabras puestas en boca de Jesus/Cristo, como dichos auténticos del personaje HISTÓRICO que hay detrás de ese mito cristiano. Para distinguir entre palabras auténticas o de trasfondo histórico de Jesús, y del Cristo mitológico, nos recuerdan, cuales son los criterios que utilizan. Se expresan de esta forma:
    “Con respecto a la historicidad de los dichos, nuestro método se basará en tres criterios
    fundamentales: la antigüedad de cada fragmento (establecida por los estudios
    anteriormente mencionados), la atestación múltiple independiente como prueba de
    autenticidad14 y el criterio de contradicción (que es para la historicidad el equivalente
    de la lectio difficilior en el análisis filológico de las variantes textuales15) como prueba
    suprema del carácter original y verdadero de aquellos dichos que, oponiéndose a la
    ideología del cristianismo triunfante del siglo IV, pasaron inadvertidos en el proceso
    de manipulación de los textos por la jerarquía eclesiástica o que, sencillamente, no
    pudieron suprimirse porque hubiera resultado demasiado evidente la manipulación
    al tratarse de un dicho muy conocido o atestiguado16.”

    Haciendo uso pues de esos criterios, presentan el dicho de Jesús en la cruz “dios mio porqué me has abandonado”, como histórico, o de trasfondo histórico, como así lo indica según la metodología seguida por estos HISTORIADORES el criterio de contradicción. Sobre ello escriben:
    “Es el único caso en el que Marcos transcribe literalmente una frase aramea de Jesús. Sin duda, debió tratarse de una frase muy conocida en las comunidades cristianas de la época.
    No sólo porque se transmitió en la lengua original de Jesús, sino también porque se trata de un pasaje de difícil interpretación. […] Frente a esta versión docética, la lectura de Marcos se somete criterio de contradicción, puesto
    que nos muestra a un Jesús pleno de humanidad, sumisión e incluso decepción (¿esperaba tal vez la intervención angélica que lo salvaría de la muerte en la cruz?). Sin duda, Lucas suprimió esta frase al copiar a Marcos para evitar esta lectura difícil de explicar a unos cristianos helenistas o paulinos que ya comenzaban a divinizar a Jesús..”

    Este análisis nos demuestra en primer lugar, que los autores aceptan que Jesus fue un personaje real que habló y predicó en arameo, y entiende, que el Jesús histórico fue en el trascurso del tiempo divinizado.
    Ejemplos varios com este, donde los autores se preguntan sobre la historicidad o no de un hecho o dicho de Jesús hay encontramos en este trabajo. Es decir, el pseudoargumento de nuestro ateo militante “Ehrman y Piñero no son historiadores, por lo que sus trabajos no deben de tomarse en serio” (he parafraseado), no tiene sentido alguno. Como vemos, en estos pocos ejemplos, historiadores titulados proceden de forma similar. En realidad es al revés, son Piñero y Ehrman quienes proceden como lo hace un historiador.

    La cuestión del Jesús histórico o de “solo mito”, no tienen que ver con la titulitis esperada o presentada por los ateos militantes negacionistas, ni con el mantra “ERUDITOS” al cual apelan constantemente los apologetas cristianos.

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  8. Por cierto, el autor de esta publicación tampoco es historiador.

    ¿He de suponer que utiliza su titulo universitario en filosofía y conocimientos históricos para decir, que esta persona no es tonta y está jugando fuerte, para aparentar aportar argumentos históricos en contra de la historicidad de Jesús, teniendo el resultado ya claro antes de ponerse a investigar, porque el es ateo?

    ——

    Estaría cometiendo una falacia por mi parte, si así actuaría. Lo que importa son sus argumentos, para poder sostener, que Jesús es un mito de cabo a rabo.

    Pues no ha presentado más que argumentos, que a primera vista pueden parecer convincentes, pero analizándolos detenidamente son superficiales.

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    1. Tomo este post como una opinión mas basada en su pequeña investigación aunque al principio me convencí mas de que era la verdad,como me pasa siempre a mi xd.
      Te contesto a ti Eduardo porque al leer tu postura he podido indagar en lo que es el tema de la opinión sobre lo que aquí se trata.Sin nada que aportar mas que populismos nada propio seguire por mi camino.
      Saludos de un pasota que vaya bien.

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  9. Si Jesús no existió, sólo en teoría, porque el vive entre la comunidad que le conoce y habla con Él todos los días con todos los dones y manifestaciones prometidas por Él, tampoco existió Herodes y sus hijos, tampoco Poncio Pilato, tampoco el imperio romano dominante de la época con su estructura rectoral y gobernativa sobre el territorio hoy conocido como Palestina (…) debido a la poca literatura encontrada de aquella época los historiadores no les queda más que acudir al Nuevo Testamento “desmitologizando” la vida sacra y el cumplimiento profético de la Tanaj sobre el mesías prometido; por esa razón Yeshúa continúa existiendo mientras Julio Cesar existió; a Julio Cesar sólo se le recuerda esporádicamente por alguna cita biográfica a Yeshúa se le recuerda permanentemente como presente en cada corazón de los creyentes. Decir que existe alguna escultura de un emperador romano es propio de una cultura imperial a diferencia de una cultura hebrea y de un personaje selectivo. Ningún teólogo serio debatiría sobre la autoría de la mayoría de los escritos del Nuevo Testamento que son anónimos a excepción de Saulo de Tarso quién se identifica en sus epístolas y quien extiende el mensaje novotestamentario y quien da la vida por su causa lo cual no tendría sentido morir por un pseudomensaje. Al excluir a Dios en la intervención sobrenatural del contenido como premisa se pretende que las obras escritas obedezcan a un patrón deliberadamente normativo según el ojo natural de la sociología y de la historicidad humanista mientras se registra en los contenidos escriturales los “chronus” de Dios y sus propósitos algo para la mayoría del mundo escéptico no tiene funcionalidad; lo sobrenatural es borrado y la soberanía de Dios queda en entredicho. Con el ojo prejuiciado con que analizamos la objetividad de los hechos altera el principios exegético y hermenéutico de los hechos narrados. Por ejemplo la base de la historicidad de la vida de Yeshúa era cumplimiento escatológico de la Tanaj no un paralelismo de excentricidades paganas por tanto hacer una comparación de las religiones no centra la veracidad objetiva expuesta en la Biblia cuyo contenido es precisamente opuesto a cualquier religión originada en la racionalidad supersticiosa de los pueblos fuera de Israel; que fuera coincidente en algunos puntos no sería culpa del cristianismo sino del judaísmo y en tal caso tendríamos que empezar por anular el compendio histórico de una nación cuya preservación dependió y depende de su creencia religiosa en su Dios Yahweh y cuya historicidad es científicamente comprobada (…)

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  10. Acusar a alguien de no hacer un trabajo serio, porque no es historiador, es una falacia. Cabía pensar, que todo historiador hace trabajos impecables sobre historia, porque son historiadores, es decir, tienen en su despacho colgado el documento universitario, que demuestra, que estudiaron a aprobaron la carrera de historia. La titulitis sin embargo no imuniza contra la estupidez y el trabajo superfluo. En ese sentido se me ocurre mencionar al historiador Friedrich Loofs, el aul acepta la resurección de Jesús, como hecho histórico , véase su trabajo “DIe Aufertehungsgeschlchte und ihr Wert”. Pero prefiero mencionar a una negacionista de la existencia histórica de Jesús: Acharya S (D. M. Murdock), licenciada en Estudios Clásicos, Civilización griega por la Universidad Franklin & Marshall (Lancaster, Pensilvania) y es miembro de la Academia Americana de Estudios Clásicos de Atenas. Ha participado en excavaciones arqueológicas en Corinto y domina varios idiomas, entre ellos el latín y el griego clásico. Esta autora, vende la idea, de que Jesús es un mito elaborado a partir de otras divinidades, mientras más exóticas, mejor. Ciertamente, no se debe de haber tomado la molestia de leer la mitología de los demás dioses, y parece ser, que tampoco estudió bien la biblia, por ello, encuentra paralelismos, donde no los hay. Permíteme ponerte un ejemplo. En su libro “La Conspiración de Cristo”, en la página 204 escribe lo siguiente sobre Mitra: “Mitra nació de una virgen el 25 de diciembre en una cueva, y a su nacimiento asistieron pastores que llevaron regalos”. Desgraciadamente, como suele ser común en estos autores, nunca citan el mito, ninguna inscripción, ningún manuscrito que prueben tales afirmaciones. El autor sensacionalista vendelibros nos menciona varios datos sobre esta divinidad, insinuando un plagio cristiano posterior. Los datos son: Fecha de nacimiento: 25 de dicimebre Forma de nacimiento: nacimiento virginal Lugar de nacimiento: una cueva A esto le añade la presencia de pastores que le llevan regalos. A simple vista sin necesidad de conocimientos sobre mitología mitráica, y únicamente con conecer los evangelios cristianos (incluidos los apócrifos), uno se da cuenta del paralelismo estúpido, que este autor pretende demostrar, entre el mito de héroe cristiano paulino y el mito del dios mitraico. Mi pregunta es: ¿en que evangelio concretamente se dice que Jesús naciera un 25 de diciembre? (te permito que consultes los apócrifos si así lo deseas). Desgraciadamente no vas a encontrar ni un solo evangelio que diga fecha exacta alguna del nacimiento de Jesús. Para que exista un paralelismo, las dos partes deben de contener un dato similar. Ningún evangelio aporta la fecha del 25 de diciembre, por lo tanto no se puede establecer paralelismo alguno, si ya uno de los relatos no contiene mención alguna sobre un dato que se pretende de presentar como plagio. ¿Y Mitra? ¿nació Mitra un 25 de diciembre? Como todo dios sincrético, también Mitra sufrió alteraciones en sus “relatos”, y no cabe duda alguna, que en un momento dado, también esta divinidad fue sincretizada con la mitología del sol invictus (originalmente Mitra era un dios diferente al dios sol (helios), con el que incluso celebra un banquete). Pero esta asociación ocurrió en el imperio romano bastante tardío, y mucho después de la aparición del cristianismo: Me tomo la libertad de citarte a un estudioso, que se pronuncia al respecto: “”La opinión de que así tal fiesta se superponía a la del nacimiento del dios Mitra en ese día es falsa. Ni un solo texto de la antigüedad sostiene que el dios Mitra había nacido el 25 de diciembre.” (Antonio Piñero, “Ciudadano Jesús”, pp. 54)” No hay posible paralelismo entre Mitra y Cristo en cuanto a la fecha de su nacimiento se refiere. La adaptación que no plagio del 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Cristo, es tardía, cuando la teología cristiana paulina ya hacia tiempo que estaba formulada y asentada y se debió a criterios estratégicos para captar y/o retener a conversos.

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  11. De nuevo me permito citar a un estudioso, esta vez al antropólogo James George Frazer ,”La rama dorada / Magia y religión”,pp.414-415. “Los evangelios nada dicen respecto a la fecha del nacimiento de Cristo, y por esta razón la Iglesia no lo celebraba al principio. Sin embargo, pasado algún tiempo los cristianos de Egipto acordaron el día 6 de enero como fecha de Navidad y la costumbre de conmemorar el nacimiento del Salvador en este día fue extendiéndose gradualmente hasta el siglo iv, en que ya estaba universalmente establecida en el Oriente. Pero la iglesia occidental, que hasta finales del tercer siglo o comienzos del cuarto no había reconocido el 6 de enero como día de la Navidad, adoptó el 25 de diciembre como verdadera fecha y esta decisión fue aceptada después también por la iglesia oriental. En Antioquía el cambio no se introdujo hasta el año 375 aproximadamente. ¿Qué consideraciones guiaron a las autoridades eclesiásticas para instituir la fiesta de Navidad? Los motivos para la innovación están declarados con gran franqueza por un escritor sirio cristiano: “La razón, nos dice, de que los Padres transfirieran la celebración del 6 de enero al 25 de diciembre fue ésta: era costumbre de los paganos celebrar en el mismo día 25 de diciembre el nacimiento del sol, haciendo luminarias como símbolo de la festividad. En estas fiestas y solemnidades, tomaban parte también los cristianos. Por esto, cuando los doctores de la iglesia se dieron cuenta de que los cristianos tenían inclinación a esta fiesta, se consultaron y resolvieron que la verdadera Navidad debería solemnizarse en ese mismo día, y la fiesta de la Epifanía en el 6 de enero. Por esa razón, y continuando la costumbre, se siguen encendiendo luminarias hasta el día 6″. El origen pagano de la Navidad está claramente insinuado, si no tácitamente admitido, por San Agustín, cuando exhorta a los cristianos fraternalmente a no celebrar el día solemne en consideración al Sol, como los paganos, sino en relación al que hizo el Sol. De modo semejante, León el Grande condenó la creencia pestilente de ser la Navidad solemnizada por el nacimiento del nuevo Sol, como fue llamada, y no por la natividad de Cristo. Parece ser, pues, que la iglesia cristiana eligió la celebración del nacimiento de su fundador el día 25 de diciembre con objeto de transferir la devoción de los gentiles del sol al que fue llamado después Sol de la Rectitud.”—————————————————————————–¿Que hay de los otros datos aportados por el autor sensacionalista vendelibros Acharyas? “Mitra nació de una virgen …” ¿Seguro Acharyas? El ateo militante le rendirá pleitesía por su “erudicción”. A mi me provoca risas y malestar. Será que debo de tener un ego demasiado pomposo!. Yo le digo, que mitra tuvo un nacimiento mucho más espectacular y milagroso: Mitra nació de una ROCA. Cualquiera puede nacer de una mujer. Pero de una roca??!! … chúpate esa señor Jesucristo.——————————————————————————-Y volviendo a ser algo más académico guardando las posturas, citaré a otro estudioso: Jaime Alvar Ezquerra, historiador español, experto en Historia Antigua y catedrático en la Universidad Carlos III de Madrid , “El misterio de Mitra” “Frente a lo que hemos podido percibir en otros cultos orientales, el caso de Mitra resulta insólito, pues carecemos de un RELATO LITERARIO similar a los que nos transmiten los autores antiguos sobre mitos correspondientes a otras divinidades. Esta circunstancia obliga, por tanto, a reconstruir el mito a partir sustancialmente de una INFORMACIÓN ICONOGRÁFICA, a lo que se pueden añadir algunas referencias aisladas que se han conservado más o menos esporádicamente en autores clásicos; la documentacioó arqueológica, en cambio, es de escaso auxilio para este propóstio, si tenemos en cuanta las dificultades para trascender de la iconografía al universo simbólico y mítico por ella representado. En virtud de esa peculiaridad, no podemos adquirir más que las líneas már groseras del relato….” (página 500) … a partir de la lectrua ágrafa de las imágenes, se atisba el nacimieto milagroso de un niño que surge de una roca[…], Nace Mitra pues en una cueva cósmica, la gruta a la que queda reducida la bóveda celeste;de la roca surge el dios niño, desnudo y tocado con un gorro frigio (página 501)

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  12. Aquí podrías encontrar un paralelismo con el jesús de la biblia. Pero es un argumento muy fragil, dado que la historia de los pastores se encuentra exclusivamente en el relato de Lucas. Ni Marcos, ni Mateo ni Juan lo mencionan. Tiene toda la pinta de ser una invención de Lucas, y no una percepción de la tradición de la comunidad cristiana primitiva. No se puede descartar, que Lucas conociese las narraciones de dioses adorados por pastores en las religiones paganas. Y esto es lo que tiene que decir Jaime Alvar al respecto de la adoración de Mitra por parte de los pastores: “Sería facil dejarse llevar por explicaciones analógicas de escenarios simbólicos mejor conocidos, pero en realidad ignoramos qué sentido interno tuvo esta escena en ralción con las restantes experiencias vivenciales represenntadas” (página 501) En otra imagen, Mitra está sobre un arbol, el cual otra figura simula estar talando. “Mitra protector de la vegetación y de la naturaleza según aparentan sus representaciones vinculadas al agua. En esa dirección, además, Mitra tiene coexión con la feracidad de los campos, como se deprende de otras representaciones iconográficas y de la mención que de el hace Porfirio como <>. (pagina 501) “Mas tarde, parece que Mitra recibe el encargo del dios Sol, a través del cuervo mensajero, de que capture a un toro y lo encierre en la caverna mitraica. Y se presenta a Mitra subido a lomos del toro yendo hacia la gruta.” (página 501). Después hay varias representaciones en las que Mitra sacrifica al toro, con detalles desconocidos en el relato evangélico. “Si el nacimiento está presente en el orden cósmico, la escena de la muerte es una extraordinaria alegoría del ciclo vital” (página 501) Tras el sacrifico tiene lugar el banquete ritual: en una mesa Helios-Sol y Mitra comparte las viandas del toro, elemento adiconal sobre el carácter sacro del animal.[…] En una (representación), sol aparece arrodillado ante Mitra, símbolo de una inversión de las relaciones de dominación, ya que antes, aparentemente, era Sol quien daba órdenes a Mitra. Es posible que se trate de una cato iniciático, pero entonces nos faltaría toda fase expositiva de los conocimie tos ocultos de Mitra que sol ha deseado adquirir. Así sería comprensible la subordicanción de Helios-Sol al que, en otras escenas, Mitra tiende la mano en señal de alianza.” (página 501). Aquí Tertuliano quiso ver una analogía a la comunión, pero según Jaime Alvar “No tenemos, en realidad, seguridad de que tal sacramento hubiera existido en ámbito mitraico y, puesto que la única noticia es tardía, podría ser igualmente un préstamo cristiano o una mala interpretación del auténtico ritual de la comida común” (página 502-503). “La imagen de Mithra naciendo de una roca (petrógeno) tiene su origen en la mitología armenia, que a su vez guarda cercanos paralelismos con el nacimiento de una montaña del dios Shamash.” Israel Campos Mendez, “EL CULTO DEL DIOS MITHRA EN EL ANTIGUO IRAN Y EN EL IMPERIO ROMANO: ANÁLISIS Y REVISIÓN DE LOS ELEMENTOS DE CONTINUIDAD.” La iconografía mitráica del nacimiento petrógeno es conocidísima. ¿Como se le pudo escapar este dato a Acharyas? ¿Se le escapó o lo ocultó deliberadamente?———————————————————————————————Nos pretende también hacer creer Acharyas que hay una analogía entre el nacimiento de Mitra en una cueva, y el de cristo. De nuevo pregunto: ¿Donde, en que evangelio se dice que Cristo naciese en una cueva? Mateo nos dice, que los magos de oriente entraron en una casa, Lucas nos habla de un pecebre, nada más. La iconografía de una cueva la tenemos que buscar en los apócrifos tardíos (Protoevangelio de Santiago capítulo 18 “Y, encontrando una cueva, la introdujo dentro”). Este evangelio no es de antes del siglo II (Aurelio de Santos Otero, “Los evangelios apócrifos”, pp 57) . El evangelio de Pseudomateo, aún más tardío que bebe del protoevangelio de Santiago, también menciona la cueva: “Después mandó a María que bajara de la cabalgadura y se metiera en una cueva …” (XIII / 2) Y por supuesto el relato lucano no dice nada de pastores entregando regalos al niño Jesús. Quien entrega regalos son únicamente los magos de Oriente, del evangelio de Mateo. De nuevo un paralelismo inventado y forzado.

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  13. El libro en su conjunto es un amalgama de datos serios contrastables, y muchos más datos insostenibles, carentes de respaldo documental alguno. Desgranar cada una de sus afrimaciones sería un trabajo extenso y arduo. En la propia bibliografía que cita este autor, podemos hacernos una idea de su proceder (mezclar datos serios con fantasías sensacionalistas). Allá encontramos nombres de estudiosos serios (hayan sido o no refutados), pero también encontramos mencionados libros de magufos como Zecharia Sitchin. Ya sabes, ese “experto” en lenguas antiguas y sus Anunakis extraterrestres). La cita exacta es en el capítulo “Evidencias de una civilización global”, pp. 628 donde afirma, que existen mapas que muestran la Anartida de hace once mil años. Y que decir de los gigantes que movian monolitos de piedra de Keel, citado tambien por este autor. ¿Te sorprendería si pongo a este autor a la altura de Erich von Däniken?. En resumidas cuentas, este autor pretende demostrar la no historicidad de Jesús inventándose o asumiendo datos inventados de otros autores, sobre dioses exóticos y sobre los propios relatos neotestamentarios, y para más inri, menciona datos que pertenecen al mito del cristo celestial en el que se envuelve por parte de los redactores de los evangelios al profeta judío itinerante histórico. Lo peor de todo es, que ningún historiador serio niega el sincretismo de la teología paulina con las religiones mistéricas, o las ideas protognósticas,pero no en las formas y en el contenido que presentan estos vendelibros sensacionalistas. Con la de estupendos ensayos, tesis doctorales y publicaciones académicas que hay al respecto! Pero claro, los travajos académicos no venden. A duras penas salen a la luz fuera del ámbito académico. Una tesis doctoral que trate la influencia del orfismo en la teología cristiana primitiva vende poco, frente a un libro que ya con su título contiene la palabra “conspiración”. Tontos no son estos vendelibros. Los tontos en todo caso son los compralibros de ese tipo de literatura. Lejos quedaron esos tiempos, en los que yo malgasté parte de mi eonomía en esa basura. Claro, era aún muy joven, inocente y rebelde. Hoy sigo siendo rebelde, de 47 años con espíritu joven, pero ya no soy inocente. De mi, estos sensacionalistas ya no podrán vivir. En fin, Acharyas ha sabido como ganarse la vida con su literatura fantástica pseudocientífica. Está en su derecho. Lo triste es, que venda sus fantasías a ateos que presumen de ser críticos, pero no tienen reparo alguno en tragarse esta basura, simplemente porque es un libro que atiende a su causa “antijesus histórico”. Como vemos, un título académico que te acredita como licenciada en Estudios Clásicos, Civilización griega por la Universidad Franklin & Marshall (Lancaster, Pensilvania) y miembro de la Academia Americana de Estudios Clásicos de Atenas, no te hace imune contra la estupidez.

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    1. La fe es parte de la historia de los pueblos… la biblia es un libro que apela a la fe pues nadie a visto a Dios…. la historia tiene el problema de ser manipulada por lo que tampoco existe objetividad… también los historiadores son tendenciosos y no siempre se parte de la imparcialidad… creer en los escritos de Flavio Josefo o de cualquier otro historiador también hay que tener fe pues se da credibilidad a que sus escritos son verídicos aunque la persona que cree en sus escritos nunca estuvo presente en el lugar de los hechos… porqué entonces negar la credibilidad en los hechos narrados en los evangelios o en el compendio bíblico… muchas de las posiciones anticristianas han sido desmentidas por los descubrimientos arqueológicos y de hecho el verdadero historiador está anuente a cambios de pensamiento si existen nuevos descubrimientos a futuro. El propósito de la ciencia histórica es averiguar los hechos y procesos que ocurrieron y se desarrollaron en el pasado e interpretarlos ateniéndose a criterios de objetividad; aunque la posibilidad de cumplimiento de tales propósitos y el grado en que sean posibles son, en sí mismos, objetos de debate… no responde con objetividad mis argumentos porque igual decir que no existen eventos sobrenaturales es una realidad comprobable es como decir que la existencia es obra histórica científica cuando lo que existen son teorías del origen de la vida y no hechos observables ni comprobables según el mismo método científico (….) así que eres un hombre de fe y esta es parte del individuo y de su desarrollo.

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  14. Muy sesgado y superficial tu analisis.

    Mencionas los evangelios canonicos como fuente poniendoles fechas y autores diferentes sin dar referencias de lo que afirmas. A partir de ahi no vale mucho la pena lo demas.

    Para el cristiano promedio los evangelios fueron escritos por aquellos que les dan nombre. Debiste dar evidencia dura con sus fuentes incluyendo posibles controversias y no generalidades como hiciste.

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  15. franciscorojasvillalobos, no vale con decir, que muchos de las posiciones anticristianas han sido desmentidas por los historiadores.
    Con eso pretendes tendenciosanente aparentar, que los historiadores le dan crédito a las narraciones bíblicas.

    Daños algún ejemplo .

    Si yo digo que la arqueología está demostrando, que la historia israelita narrada en la biblia es una epopeya legendaria nacionalista , con algún trasfondo mínimo histórico, te doy ejemplos:

    Jericó ni ninguna otra ciudad cananea estaba fortificada en los tiempos en los que la biblia sitúa a los hebreos ante las murallas de Jericó. Las ciudades estado cananeas hacían ya siglos que se habían derrumbado. Jericó para entonces no era más que una aldea insignificante con los vestigios de sus murallas derrumbadas hacía siglos.

    Otro ejemplo:

    La narración de David y Goliat …
    La armadura que el narrador biblista le atribuye a Goliat no se sustenta con las pruebas arqueológicas. La armadura de lis filisteos en esos tiempos no existía. No había casco, ni portaban dos lanzas, ni protecciones para las piernas, tal como se puede ver en las representaciones ejipcias, con escenas de batallas de los ejipcios con los filisteos.
    La armadura si se corresponde con lo que sabemos de los mercenarios griegos, quienes aparecieron en escena siglos mucho más tarde, en tiempos del exilio babilónico de los judíos, justo la epoca, en la que primero la crítica textual, y después la arqueología sostiene, que fueron redactados la mayoría de los textos bíblicos.

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  16. Podemos filosofar hasta la eternidad, de si los historiadores son objetivos o no lo son ….

    Danos ejemplos concretos, y analicemos donde son objetivos y donde se dejan llevar por convicciones ya predeterminadas sean de uno u otro bando.

    Ahora te toca a ti, darnos algún ejemplo de la arqueología desmintiendo a los “anticristianos”. Utilizando esa palabra estás falsamente asumiendo que todo el que cuestiona la biblia lo hace porque es “anticristiano”?

    Yo empecé a cuestionar la biblia en mi época de creyente. Fue la lectura de la biblia precisamente el condicionante que me abrió las puertas a mi ateísmo.

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  17. Escribe Anhelo Fasce:los parecidos con Dionisio, Mitra y Horus son igual o más sorprendentes:

    El nombre se parece.
    Nacido de una virgen y anunciado por una aparición divina
    Su padre fue carpintero
    Un dirigente tirano quiso matarlo en un infanticidio masivo
    Era de ascendencia real
    Bautizado en el Ganges
    Hizo muchos milagros, entre ellos resucitar muertos y curar enfermos
    Predicaba con parábolas el camino hacia su padre
    Tuvo una vida ascética
    Murió crucificado
    Resucitó
    Ascendió a los cielos
    Era la tercera persona de una trinidad
    Volverá a la tierra en el futuro

    ——-

    ——-

    En serio conoces la mitología de esos dioses?

    Permíteme que lo dude. El pseudo documental Zeitgeist parece ser, que ha hecho mucho daño.

    ¿Eres capaz de aportarnos una sola fuente , alguna traducción de la mitología de Horus, que sostenga que ese Dios nació de una virgen?

    —–

    Como hemos visto, Mitra es representado naciendo de una roca, según se interpretan sus representaciones iconográficas.

    De Horus conocemos la mitología mejor, porque esta fue puesta por escrito.

    Resulta que Horus nació de la copulación entre Isis y su difunto esposo Osiris. Tal necrofilia se produjo, porque Ser, hermano de Osiris, mató y descuartizó a este, y esparció sus restos por el mundo.

    Isis se dedicó a recolectar las piezas esparcidas, para recomponer a su esposo. Encontró todas las piezas, menos su miembro viril. Ningún problema para Isis. Esta fabricó una prótesis fálica de oro, se la colocó al resto del cadáver y copuló alegremente, dando como resultado el embarazo de la diisa y posterior nacimiento de Horus.

    ——–

    En cuanto a la persecución y asesinato de los infantes, no puedo afirmar hasta que punto Horus, Mitra o Dionisio fueron víctimas de tal intento de infanticidio. De Mitra lo dudo, de los demás, me falta conocimiento al respecto. Aun así puedo afirmar con toda seguridad, que el evangelista Mateo, que es el único que narra tal suceso, no necesitó de dioses exóticos, para fabricar tal leyenda y atribuírsela a Jesús.

    Cabe mencionar, que tal relato no se sostiene desde el punto de vista de la historia. Simplemente aplicándole los criterios de historicidad al relato, no hay un solo criterio que permita sostener la historicidad de tal relato.
    No supera el criterio de atestiguación múltiple, ni el criterio de disimilitud, ni ninguno de los criterios aplicados a los evangelios.

    Fuera de los evangelios no tenemos constancia alguna de tal evento. Cabía suponer, que un infanticidio de tal calibre, hubiese dejado algún rastro en los escritos judíos de la época. Ningún libro apócrifo judío atestigua la matanza. La secta de Qumran que desprecia a los romanos y sus aliados, no menciona nada de nada.
    Ningún registro romano tiene constancia de ello.
    Flavio Josefo nos narra otros crímenes cometidos por Herodes, pero ni una sola mención sobre el infanticidio.

    Queda claro, que el relato es imaginario. Pero la fuente para tal teologema no hay que buscarlo fuera del judaísmo. El análisis critico del evangelio de Mateo, nos demuestra, como este pretende constantemente poner a Jesús por encima de Moisés.
    Resulta que el relato de Moisés nos cuenta como este escapó milagrosamente a un infanticidio general, con el que se pretendía acabar con el futuro profeta.

    Mateo no tenía duda alguna. Si Moisés escapó a un infanticidio, Jesús no pudo ser menos.

    Buscar e inventarse paralelismos con dioses exóticos no tiene sostén histórico alguno.

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  18. Es también Elíseo por medio de YHWH, quien realiza el milagro, tal como se relata en 2Reyes 4:

    42 Y vino un hombre de Baal-salisa y trajo al hombre de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada y espigas de grano nuevo en su bolsa. Y él dijo: Dalos a la gente para que coman. 43 Y su sirviente dijo: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él respondió: Dalos a la gente para que coman, porque así dice el SEÑOR: “Comerán y sobrará. 44 Y lo puso delante de ellos y comieron, y sobró conforme a la palabra del SEÑOR.

    —–

    No hay duda alguna, de que los evangelistas tuvieron ante si, las escrituras judías en griego, para elaborar la divinización continua de Jesús, una vez este convertido en el cristo según lo reinterpretó Pablo de Tarso.

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  19. Otro ejemplo de paralelismotitis es este:

    “Bautizado en el Ganges”.

    Una vez más, no se hasta que punto esos otros dioses fueron o no bautizados.

    El ritual del bautismo sin embargo, no les era desconocido al judaísmo del siglo I. La secta de Qumran lo hacía. Hay quienes hasta han querido ver una influencia de tal secta en Juan el Bautista. Algunos piensan, que fue miembro de la secta incluso. Pero esa es otra historia, en la que no pretendo entrar.

    Lo cierto es, que rituales similares estaban establecidos en el judaísmo pluriforme del siglo I.

    Ahora bien, es precisamente el bautismo de Jesús por parte del Bautusta uno de los hechos con más probabilidad de ser histórico, sobre todo por el criterio de dificultad.

    Ese evento les trajo de cabeza a los evangelistas. No parece ser un invento cristiano, ya que puso en dificultades a los redactores de los evangelios para poder explicar, como el cristo libre de pecado se pudo someter a tal ritual, que precisamente implicaba haber sido pecador.

    Cada evangelista lo intenta explicar a su manera. El cuarto evangelista incluso evita escribir literalmente, que Juan bautizó a Jesús.

    El bautismo de Jesús implicaba además, que este estuviera sometido a Juan. Y así es como se desprende de la narración. Jesús debió ser de algún modo discípulo de Juan. Aceptó su mensaje escatológico, y igual que Juan, creyó que debía salvar a cuantas ovejas perdidas de Israel, mejor, ante la inminente instauración del reino de su dios YHWH, previo juicio final.

    —–

    La historia de Jesús bautizado tiene su lógica dentro del ambiente apocalíptico judío del siglo I, y tiene verosimilitud, precisamente por las dificultades teológicas que le suscitaron a los evangelistas, que cuando escribieron sus evangelios ya eran cristianos, y su cristo era un ser libre de pecado, para poder morir la muerte vicaria.

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  20. Veamos el asunto de la resurrección al tercer día.

    Yo propongo, que el arquetipo de la resurrección al tercer día era conocido en el judaísmo del siglo I.

    Propongo al menos dos entornos, lo s cuales influenciaron en el pensamiento teológico judío.

    El primer entorno lo situo en Babilonia, tierra del exilio forzado de la elite de Judá. Fue en esa realidad obligada, donde los judíos tuvieron contacto con la religión de Zoroastro en su versión persa. Es a partir del exilio, que aparecen en la religión judía, ideas hasta entonces desconocidas de lo que hasta entonces era religión israelita. En un proceso de sincretismo, se asumen ideas como la resurrección o una angelología jerárquica .

    Pero lo que aquí nos interesa son arquetipos que asumidos por los judíos, son posteriormente desarrollados de una forma especial por los apocalípticos, primero en la época macabea, y poco más de un siglo después, en un resurgir espectacular a raíz de la ocupación romana.
    Tales arquetipos son el pensamiento dualista del bien y el mal, luz/tinieblas, mentira/verdad, que encontramos no solo en el NT, sino también en la secta de Qumran, o en los judíos sectarios minoritarios que hay detrás de la literatura apócrifa apocalíptica.

    Dichos arquetipos los encontramos en la religión de Zoroastro. Y siguiendo enumerándolos, encontramos: la esperanza de un juicio final, la necesidad de un salvador, y lo más importante para mi propósito, la muerte y resurrección AL TERCER día!!!.

    Me ahorro de dar citas exactas, pero para quien esté interesado, le recomiendo el libro “El juicio final /en el cristianismo primitivo y las religiones de su entorno” de Antonio Piñero y Eugenio Gomez Segura.

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  21. En segundo entorno en el que encontramos el arquetipo de la resurrección al tercer día es mucho más antiguo. Tenemos que buscarlo en los tiempos preexílicos, en tierras de Canaan y su mitología baálica.

    Tal hipótesis está desarrollada y argumentada por John Day en su libro “Yahweh and the Gods of Canaan”.

    Volveré a ello más adelante.

    —–

    En varias ocasiones he mencionado la exégesis particular, que los evangelios hacen de las escrituras judías, interpretándolas en torno a Jesús.

    El siervo sufriente de Isaias, o el “hijo de hombre” de Daniel, es interpretado, como si de una profecía sobre Jesús se hubiera tratado. Si leemos tales textos, no cabe duda alguna, de que en realidad se hace referencia a Israel, y no a un personaje individual. Sin embargo, tal exégesis particular no es exclusividad de los seguidores de Jesús. En la literatura apócrifa judía apocalíptica, el “hijo del hombre” es también identificado como un juez, que ha de venir el día del juicio final. En Qumran, el targum arameo 4Q246, hace una exégesis de Daniel 7, muy similar a como aparece en la asunción de Lucas. Los expertos no tienen claro, si 4Q246 hace referencia al colectivo israelita, o a un personaje individual.

    Isaias 53 fue al menos después del cristianismo identificado por el rabí Akiba, como profecía de la mesianidad de Bar Kobja, tal como aparece en el Targum Pseudo-Jonatán.

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    En ese sentido pues , pienso que los seguidores de Jesús interpretaron otro texto, que en su contexto original hace referencia a Israel, pero para los seguidores de Jesús se trataba de otra profecía sobre su héroe, concretamente profetizando la muerte y resurrección al tercer día. Tal texto lo encontramos en Oseas. Dice así:

    1 «Venid, volvamos a Yahveh, pues él ha desgarrado y él nos curará,
    él ha herido y él nos vendará.
    2 Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y
    en su presencia viviremos.”
    (Oseas 6:1-2).

    Y con ello vuelvo a John Day. En su libro explica, que esos capítulos de Oseas, tienen probablemente su origen en la imaginiería cananea, en la cual efectivamente se habla de la MUERTE y RESURRECION del dios Baal. Texto que Oseas reescribe en clave judía utilizando el mito de Baal, el cual conocemos hoy en día, gracias al descubrimiento de las tablillas de Ugarit.

    Para no alargar mucho esto, os dejo el link al álbum, donde copié la cita exacta del libro:

    https://m.facebook.com/groups/639425402797184?view=permalink&id=942057265867328&fs=1#!/eduardo.uehnsdedeutschland/albums/836921166380939/?v&ref=bookmarks

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    El arquetipo de la resurrección al tercer día estaba pues arraigado en el pensamiento judío mucho antes, de que apareciera el cristianismo. No hay necesidad alguna, para buscar esa idea en los dioses egipcios mencionados por el compañero o en Mitra. Por otro lado, dudo mucho, que la mitología de esos dioses hablen de una resurrección al tercer día.

    —–

    Por otra parte, la explicación de los propios evangelios, de porqué debió resucitar al tercer día, es sorprendente, y no tiene nada que ver con dioses exóticos. Con los evangelios principalmente se pretende conseguir convertir a gentiles. Si hubiesen obtenido la idea de la mitología pagana, lo más sensato hubiera sido, que hubieran mencionado a esos dioses, cuyo razonamiento teológico hubieran entendido sin ninguna dificultad. Sin embargo, la explicación del evangelista Mateo es esta:

    Mateo 12:49

    ” Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches; así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra.”

    En síntesis, recurrir a un supuesto paralelismo (si es que lo hay) en la mitología de dioses exóticos, para explicar el concepto de la “resurrección al tercer día”, es innecesario. Tal idea formaba parte del pensamiento judío desde hacía siglos, por supuesto no en el sentido que lo aplicaron los seguidores de Jesús a su héroe.

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  22. Le gustaria compartir su “trabajo” con ese 99% de historiadores que aceptan el consenso acerca de la existencia historica de Jesús? por que no publica esto en una revista revisada por pares? “el papel aguanta todo” como las tergiversaciones de esta pagina

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  23. Eduardo, eres agotador macho no hay quien lea las parrafadas que escribes. La existencia de Cristo sólo se fundamenta en la biblia, como la de Gilgamesh por ejemplo, eso no quiere decir que exista. No hay una sola prueba ni testimonio de su existencia, y no te molestes en responder por que vas a escribir un tocho que no pienso leer.

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  24. como dice el amigo jose,las parrafadas que escribe eduardo son geroglificos dificiles de comprobar,hoy en dia el mundo es dominado por la religion,esto no quiere decir que la cantidad de ateos sea muy diminuta,pero si lo que afirma eduardo fuera 100% real y 100% comprobante,la fe en la gente estaria muerta,ya no habria creyentes,el mundo se volveria atroz,y eduardo seria un importante cientifico,premiado y reconocido mundialmente,y en vez de gastar su tiempo escribiendo algoritmos indescifrables estaria en el caribe rodeado de mujeres,pero no eduardo,no es ningun cientifico,ningun ser superdotado,y ningun dios,solo es un humano ateo,como tantos que por medio de su “fe” y sus pruebas inconcretas intenta demostrar,que la historia de la humanidad es mentira y que vivimos en un engaño total.
    en conclucion,eduardo solo es un tipo infeliz que a falta de amor,utiliza su tiempo para escribir en un blog e intontecer a la gente y por el momento no lo ha conseguido.

    PD:el dia que eduardo gane un premio novel por sus descubriminetos,avisenme y volvere a leer este blog con gusto.
    PD2:no te gastes en responder mas parrafadas como dijo el de arriba,eres agotador y ni los ateos te leen.

    firma:un creyente no cristiano,que tiene pensamientos racionales y no ignora la realidad.

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  25. carambolas eso mismo pense decir. Ya veo que se me han adelantado. Esta observacion posee demaciada verborrea, se podria ser mas breve sin comprometer la eficacia de la explicacion y para mi lo mas importante es la , disciplina y el valor humano y sobre todo de DIOs ante todas las cosas y me declaro agnostico, gnostico, cristiano y todas las connotaciones a las que se pueda llegar sobre mi posicion al respecto, hay algo superior y de eso me dicta el corazon.

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  26. Marx y el materialismo histórico y dialéctico zanjaron el problema hace tiempo. Pero debemos felicitar a aquel que con criterio científico sustentable defiende su posición, inocuo comentario aquel que se cansa de leer pues el conocimiento le viene dado por la flojera de la divinidad o la metafísica simplona. Leer, pensar, volver a leer y a pensar… Bravo Eduardo, hay cosas en las que se puede tener diferencias y de allí de la bendita contradicción salen más elementos para ampliar el conocimiento. Los demás son una pila de tarados aún.

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  27. Jesús, un oscuro rabino judío incapaz de llamar la atención o de captar el foco de interés de muchos fuera de su propia tierra, no puede ser apreciado históricamente a la manera que lo son los emperadores romanos. Sus palabras y obra deben ser consideradas dentro del marco y el contexto de la fe y religiosidad.

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  28. 1-
    Interesante artículo, en especial como de manera arbitraria presentan y manipulan el significado y mensaje de las evidencias en algunos casos, y en otros recortan textos para asegurar la no existencia de Jesús por parte de un autor como es él caso de Josefo:
    Por aquel tiempo existió un hombre sabio, llamado Jesús, si es lícito llamarlo hombre, porque realizó grandes milagros y fue maestro de aquellos hombres que aceptan con placer la verdad. Atrajo a muchos judíos y a muchos gentiles. Era el Cristo. Delatado por los principales de los judíos, Pilatos lo condenó a la crucifixión. Aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día resucitado; los profetas habían anunciado éste y mil otros hechos maravillosos acerca de él. Desde entonces hasta la actualidad existe la agrupación de los cristianos.
    Antigüedades judías, 18:3:3.
    O este:
    Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el sanedrín juzgase a Santiago, el hermano de Jesús, llamado Cristo y a algunos otros. Los acusó de haber transgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados.
    Antigüedades judías, 20:9:1.
    La premisa para querer invalidar a Josefo es la confesión de Jesús como Cristo por el hecho que él ( Josefo ) era judío.
    Si no les sirve que un judío confiese a Jesús como Cristo les presento a un árabe , Agapio:
    En este tiempo existió un hombre de nombre Jesús. Su conducta era buena y era considerado virtuoso. Muchos judíos y gente de otras naciones se convirtieron en discípulos suyos. Los convertidos en sus discípulos no lo abandonaron. Relataron que se les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo. Según esto fue quizá el mesías de quien los profetas habían contado maravillas.
    O un Samaritano, Talo:
    ‘Talo, en el tercer libro de sus historias, explica esta oscuridad como un eclipse de sol — sin razón alguna, según me parece’ (por supuesto que sin razón, pues un eclipse solar no tendría lugar durante el tiempo de la luna llena, y fue durante la luna llena pascual que murió Cristo).
    El Talmud:
    Pandera.”.Muchos eruditos dicen que “pandera” es un juego de palabras, un uso que ridiculiza la palabra griega “parthenos”, que significa virgen, llamándole así “hijo de una virgen.” José Klausner, un judío, dice que “el nacimiento ilegítimo de Jesús era una idea corriente entre los judíos . . . ”
    Los comentarios en la Baraila son de gran valor histórico:
    “En la víspera de la Pascua colgaron a Yeshu (de Nazaret) y el heraldo estuvo yendo delante de él durante cuarenta días diciendo que (Yeshu de Nazaret) habría de ser apedreado por haber practicado la hechicería y haber engañado y descaminado a Israel. Que todo el que tuviera algo que decir en su defensa acudiera para alegar en su favor. Pero no se encontró a nadie que lo defendiera y lo colgaron en la víspera de la Pascua” (Babilonia Sanhedrín 43a). — “Víspera de la Pascua.”
    El Amoa ‘Ulla’ (‘Ulla’ fue un discípulo de R. Youchanan y vivió en Palestina a fines del Tercer siglo.) añade:
    “¿Y suponen ustedes que para (Yeshu de Nazaret) había algún derecho de apelación? Era un seductor, y el Misericordioso había dicho: ‘No lo perdonarás ni lo ocultarás.’ Con Yeshu fué diferente, pues estaba próximo a la autoridad civil.”
    Las autoridades judías no negaron que Jesús realizara señales y milagros (Mateo 9:34; 12:24; Marcos 3:22) sino que los atribuyeron a actos de brujería. 2/23
    “El Talmud,” escribe el erudito judío José Klausner, “habla de colgar en lugar de crucifixión, puesto que esta horrible forma romana de muerte era conocida únicamente a los eruditos judíos a través de los juicios romanos, ya que no existía en el sistema legal judío. Aún el mismo apóstol Pablo (Gálatas 3:13) interpreta el pasaje ‘porque maldito por Dios es el colgado’ (Deut. 21:23) como aplicable a Jesús.” 2/28
    Sanhedrín 43a hace referencia también a los discípulos de Jesús.
    Yeb. IV 3;49a:
    “R. Simeón ben ‘Azzai dijo (refiriéndose a Jesús): ‘Hallé una lista genealógica
    en Jerusalén en donde estaba inscrito, el Tal es un bastardo de una adúltera.’ ”
    Klausner añade a lo anterior que:
    “Las ediciones corrientes de la Mishnah agregan: ‘Para apoyar las palabras de R. Yehoshua’ (quien, en la misma Mishnah, dice: ¿Quién es un bastardo? Todo aquél cuyos padres están expuestos a la muerte por el Beth Din). Está fuera de toda duda que aquí la referencia es a Jesús . . . ” 2/35
    Un temprano baraita, en el cual R. Eliezer es la figura central, habla de Jesús nombrándolo directamente. Los paréntesis van dentro de la cita, Eliezer habla: “El contestó, Akiba, ¡me has hecho recordar algo! Una vez me hallaba caminando por el mercado superior (Tosefta lee ‘calle’) de Séforis y hallé a uno de ellos (de los discípulos de Jesús de Nazaret) y a Jacobo de Kefar Sekanya (Tosefta lee ‘Sakkanin’) que era su nombre. El me dijo; Está escrito en vuestra Ley, ‘No llevarás adentro el salario de una ramera, etc.’ ¿Qué podría hacerse con él — una letrina para el sumo sacerdote? Pero no le contesté. El me dijo, así me enseñó él (Jesús de Nazaret — Tosefta lee ‘Yeshu ben Pantera’): ‘Porque de dones de rameras los juntó, y a dones de rameras volverán; proceden del lugar de inmundicia, y al lugar de inmundicia irán. Y el dicho me agradó, y a causa de esto fui arrestado por Minuth. Y yo cometí transgresión contra lo que está escrito en la Ley; ‘Mantente alejado de aquí’ — eso es Minuth; ‘y no te acerques a la puerta de su casa’ — eso es el gobierno civil.” 2/38
    Los paréntesis anteriores se encuentran en Dikduke Sof’rim a Abada Zara (Munich Manuscript, ed. Rabinovitz).
    Klausner, al comentar el pasaje anterior dice:
    “No puede haber duda de que las palabras, ‘uno de los discípulos de Jesús de Nazaret,’ y ‘así me enseñó Jesús de Nazaret,’ son, en el pasaje en cuestión, de fecha bastante temprana y de importancia fundamental en la historia que se relata; y lo primitivo de su carácter no admite discusión sobre la base de las leves variantes en los pasajes paralelos; sus variantes (‘Yeshu ben Pantera’ o ‘Yeshu ben Pandera,’ en lugar de ‘Yeshu de Nazaret’) se deben meramente al hecho de que, desde una fecha temprana, el nombre ‘Pantera’,
    o ‘Pandera,’ llegó a ser muy corriente entre los judíos como el nombre de aquel a quien se consideraba padre de Jesús.” 2/38
    Con toda esta evidencia a la luz nos damos cuenta o, de la ignorancia acerca de la historicidad de Jesús o la mala intención de ocultar información para ” demostrar ” su inexistencia. Prefiero dar derecho a la duda antes de condenar a alguien.
    2-
    Con respecto a desacreditar al Nuevo Testamento y decir que queda dasautorizada por ser sesgada es otro error, ya que este no es un libro sino una recopilación de fuentes, las cuales las más históricas fueron las que entraron en el Canon. Por cualquier consulta a textos no canónicos les recomiendo la ir a la compilación hecha por Alejandro Diez Macho, son cuatro tomos.
    Ahi verán desde evangelios gnósticos, árabes y pseudoepígrafos.
    Tanto así que entre los textos apócrifos hay una carta a los laodicenses que no entró en el Canon , lo cual manifiesta una voluntad comprometida con la historicidad. Ya que si la vida de Jesús es un mito, dicha carta lo fortalecería por haber sido citada por un Apóstol ( Pablo, en Colosenses 4:16) sumando así más ” evidencia ” acerca de su “supuesta existencia”.
    También hubiese entrado el evangelio hebreo de Mateo, que según Eusebio, Epifanio y Jerónimo, la secta de los nazarenos ( identificados erróneamente con los cristianos en el artículo ) decían poseerlo, les dejo las citaciones:
    Eusebio
    11. Puesto que el evangelio que ha llegado hasta nosotros en caracteres hebreos no lanzaba la amenaza contra el que escondió (el talento), sino contra el que vivió disolutamente —pues distinguía tres siervos: uno que había consumido la hacienda de su señor con meretrices y flautistas; otro que había hecho rendir mucho su trabajo, y otro, finalmente,que había ocultado el talento. Y dijo que el primero fuera recibido; que el segundo, tan sólo amonestado, y que al tercero le metieran en la cárcel—, se me ocurre preguntar si por ventura en el Evangelio de San Mateo la amenaza que viene después de la reprimenda contra el indolente va dirigida, no ya contra éste, sino (por epanálepsis) contra el anterior, que había comido y bebido con los borrachos. (Theophania IV 22)
    San Epifanio (+ 403)
    14. Está en poder de [los nazarenos] el Evangelio según San Mateo, completísimo, y en hebreo. Pues entre ellos se conserva, sin duda, todavía éste tal como fue compuesto originariamente, en caracteres hebreos. Lo que no sé es si han suprimido las genealogías desde Abrahán hasta Cristo. (Haeres. l.I t.2 d.29,9)
    Jerónimo:
    18. Aun el texto mismo hebreo se conserva hasta hoy en la biblioteca de Cesarea, que el mártir Pánfilo formó con muchísimo empeño. También a mí, los nazarenos que viven en Berea (Alepo), ciudad de Siria, y que se sirven de este libro, me proporcionaron ocasión de copiarlo. En el cual es de notar que, siempre que el evangelista, ya por cuenta propia, ya poniéndolo en boca del Salvador, aduce testimonios del Antiguo Testamento, no sigue la interpretación de los 70, sino la antigua hebraica. Entre los cuales están aquellos dos: De Egipto llamé a mi Hijo y será llamado Nazareno. (De viris ill. 3)
    3-
    Con respecto a Pablo no tendría porque escribir acerca del ministerio terrenal de Jesús, ya que él lo conoció después de resucitado. Si hubiese escrito algo relacionado sería un mentiroso. Aparte que si fuese mentira que lo conoció después de resucitado se contradiría a sí mismo, porque él afirma haberlo conocido después de la resurrección, basta leer los dos primeros capítulos de la carta a los Gálatas en los cuales él mismo explica su conversión. Por conclusión sería un mal mentiroso.
    Por otro lado Pablo centra su mensaje en la cruz y la Resurrección ya que es lo más relevante del mensaje cristiano como él mismo dice en Romanos 10:9-10:
    9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
    10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
    Y también en 1 Corintios 15:14,
    14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.
    3-
    Las evidencias presentadas por historiadores posteriores como Tácito, Suetonio , Luciano relatan lo que hacían los seguidores de Jesús confirmando así la historicidad de Su legado.
    4-
    Con respecto a las reliquias sabemos que muchas son falsas, como el sudario de Turin que por el siglo XVII DC habían veintidós supuestos sudarios. O los supuestos huesos de apóstoles que en la edad media muchas iglesias usaban como excusa para obtener la protección de los señores feudales contra los mongoles.
    Pero lo que si tenemos son hallazgos relacionados con los actores más conocidos de la época y relacionados con Jesús. Como por ejemplo la tumba de su hermano con inscripciones en arameo de su época. La estela encontrada en el anfiteatro de Cesarea; o del hallazgo de William Ramsay con la inscripción de Cirenio, el gobernador de Siria en dos ocasiones.
    5 – En lo tocante a los rollos del Mar Muerto y la estos confirman la excelente transmisión que tuvo el Antiguo Testamento, ya que dichos rollos contienen aparte de obras esenias casi todo el Antiguo Testamento en Su idioma original ( a excepción del Libro de Esther ) datados en los siglos II y III AC. Si los comparamos con los códices Aleppo y Leningrado ( siglos IX y X DC ) , las variaciones son ínfimas y no alteran el significado del mensaje.
    La importancia de estos rollos con respecto a Jesús es que aparece Su vida profetizada antes que ocurra en los hechos, demostrando así el carácter profético del TaNaKH ( Antiguo Testamento ) , y sirviendo como guía para poder identificar al Mesías en los tiempos de Su aparición.
    Algunos ejemplos:
    Génesis 3:15, nacería de simiente de mujer.
    Miqueas 5:2 , Su lugar de nacimiento.
    Oseas 11:1, estadía en Egipto.
    Daniel 9:26, año de muerte.
    Isaias 53, pasión, muerte y Resurrección ( hasta que muere entre ladrones y es sepultado entre ricos ).
    Por eso Mateo que es un Evangelio dirigido a judíos es el que hace más citaciones que cualquier otro.
    Más allá de lo que se dice acerca de inventar una historia y casarla con otra, viendo la evidencia no cristiana una vez sacado el velo de la falsificación hecha en este artículo, podemos estar seguros de la existencia de Jesús como personaje histórico más allá de que si los no creyentes en Su mensaje lo aceptan o no como Dios Encarnado.
    Otra observación para manifestar la falta de profundidad del artículo es la mención de los esenios al maestro de justicia. Tal maestro no es Jesús sino Jonathan Ben Matias, el hermano de Judas Macabeo quien después de librerar Israel de manos de los griegos ( 165 AC ) , consagró el templo y se nombró Sumo Sacerdote .
    Jesús nunca tuvo relación con los esenios. Les dejo un enlace:
    http://www.planetabenitez.com/prensa/jesusesen.htm
    6-
    El parecido de Cristo con deidades paganas es muy fácil de explicar y se debe a lo expresado anteriormente.
    Si ya existía el Antiguo Testamento que indicaba la vida y obra del Mesías venidero, es muy fácil y probable que de ahí se hayan basado para crear su propio mesías.
    Una prueba de esto la da Pablo en el Aerópago cuando cita a Cleanto y a Aranto en sus obras para redireccionar sus mensajes y así demostrar que Jesús es el Cristo ( Hechos 17:26).
    7-
    Otros errores en el artículo:
    Ya se explicó que desacreditar al Nuevo Testamento y decir que queda dasautorizada por ser sesgada es otro error, ya que este no es un libro sino una recopilación de fuentes, las cuales las más históricas fueron las que entraron en el Canon.
    También se mostraron textos que pudiesen haber entrado para fortalecer un supuesto mito.
    A esto quiero agregar que:
    A – No hay argumentación coherente para decir que 5 cartas no son de Pablo.
    B – Decir que Mateo y Lucas son posteriores a Marcos es otro error grave proveniente de la hipótesis documentaria que dice que este ( Marcos, conocido como Urumarcus por los creyentes de tal hipótesis ) y un supuesto documento Q ( del alemán Quelle , nunca encontrado ni mencionado por ningún autor ) fueron la base para los otros dos Evangelios.
    Si así fuese entonces Marcos no tendría Textos que no aparecen en los otros dos, como por ejemplo:
    La parábola del crecimiento de la semilla ( Mr 9:26-29) ; la curación a un sordomudo ( Mr 7:31-37); la curación al ciego de Betsaida (Mr 8:22-26); el joven que huyó desnudo ( Mr 14:51-52); y otros como Mr 3:7-9 y Mr 9:41.
    C – Decir que hay elementos gnósticos en los Evangelios , ya que el gnosticismo vino a fines del siglo II con los docetistas, o sea cincuenta años después de los sucesos relatados ahí. Por eso las Juan escribe sus cartas. Aparte que los evangelios gnósticos no fueron incluídos en el Canon.
    D – Decir que nada se sabe del cristianismo primitivo , ya que Eusebio de Cesarea recopiló la mayor cantidad de documentos posibles acerca de los primeros tres siglos de la Iglesia.
    Recopiló diez libros.
    E – Una falacia es ubicar los Evangelios a fines del siglo I y comienzos del II, ya que lo que es de comienzos del II son los fragmentos encontrados del Evangelio de Juan y los otros ( Papiros 52, 64, 66 , 67 , etc ).
    Hacer esto y compararlo con Cesar para justificar la existencia de este último es no reconocer la diferencia entre evidencia interna bibliográfica y evidencia interna.
    La interna es la que nos proporciona la fuente en sí misma y la Bibliográfica es la que atraves de las copias encontradas estudiar su proceso de conservación y comparar entre ellas para ver las variaciones.
    Con respecto a la evidencia interna no haber nada Escrito por Jesús y si por diversas fuentes otorga más objetividad a los relatos. Debido a que tenemos distintas ópticas de un mismo suceso y podremos ver un cuadro más completo y no tan limitado de la realidad.
    Con respecto a la evidencia bibliográfica con respecto a los Evangelios tenemos una distancia de 30 ( en el caso de Juan) y 60 años en él caso de los otros si comparamos con los Papiros citados anteriormente. Aparte que a lo largo de los siglos tenemos más de cinco mil manuscritos para comparar la fiabilidad del Texto.
    Mientras que en el caso de Cesar tenemos solo diez copias que datan del siglo X DC.
    Si en base a evidencias están dispuestos a aceptar la existencia de Cesar, no aceptar la de Jesús es un acto de locura o arbitrariedad
    8 –
    Para concluir decir que creer en la existencia de Jesús es un ejercicio de fe, es una muestra de ignorancia con respecto a tal palabra, ya que Fe según la Biblia ( “emunah” en hebreo , “pistei” en griego ) significa creer.
    El que desee no creerlo está en su derecho, y al aplicarlo está manifestando y ejerciendo su fe en la inexistencia de Jesús.

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  29. De lo que no cabe duda es de que existen muchísimas más evidencias históricas sobre Jesús que sobre la Hipatia que da nombre a esta página.

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  30. Hay un elemento que siempre está ausente en los estudios sobre la autenticidad de la identidad de Jesús como personaje histórico, y es, en mi opinión, que dicha autenticidad es del todo irrelevante.
    Me explico, la identidad de Jesús NO es la identidad de un señor que vivió cerca del año 0 y demás: sino la de el hijo de un dios que hacía milagros. Es decir, no existe separación de identidades: lo que importa de Jesús es que naciera de una virgen, que caminara sobre el agua y que resucitase a los muertos: es irrelevante que el personaje mitológico se basara en uno real, porque del real no queda nada, y además, no es importante para la historia.
    Jesús es adorado por ser una divinidad (el hijo de un dios, dios en sí mismo, un profeta en contacto con dios, whatever).
    El relato mítico es la identidad de Jesús, y no hay nada más allá de él.
    Compararlo con otro tipo de narraciones mitológicas es un ejercicio apasionante de antropología cultural, pero, hasta donde llegan mis conocimientos, nadie se ha puesto a debatir sobre la existencia de Horus, de Krishna o de Hércules, como seres de carne y hueso.
    Para mí, la cuestión cristiana, pertenece al terreno de las creencias, y nunca de la historia.

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    1. La mayoría de los historiadores están de acuerdo con la existencia de Yeshúa. El filólogo Dr Antonio Piñero catedrático de la universidad Complutense de Madrid y quien ha escrito cerca de una veintena de libros asegura que si bien la mayoría de lo que se sabe de Yeshúa es a través de los evangelios, en especial el de Marcos, y a pesar de desmitologizar los milagros, no deja de señalar la veracidad de que el cristianismo no podría haberse desarrollado sin la existencia verdadera de Yeshúa; uno de esos puntos es que dentro de la cultura judía existían muchas sectas históricas comprobadas en los descubrimientos arqueológicos tanto de arte como literario… en los descubrimientos del mar muerto los rollos de Qunrán se descubre en la cueva quinta la segunda carta de Pedro quien se asegura fue el informante del evangelio de Marcos sobre las vivencias de Yeshúa… como también se sabe que este lugar de Qunrán fue un guarida de los ascetas Esenios… es evidente que la fuerza del cristianismo nunca se pudo haber desarrollado sin la existencia de un fundador pionero… pero debemos ser sinceros que cuando tenemos premisas idealistas escépticas en vez de ser objetivos se pierde el interés por conocer la verdad… los papirólogos aseveran la veracidad de la literatura contemporánea de Yeshúa… una de las cosas de la literatura es la multiplicidad de autores teniendo en común la presentación de Yeshúa como principal autor de los eventos narrados… en la teología Calvinista existe la creencia de que existe un predeterminismo y predestinación desde antes de la existencia de cualquier criatura para que los propósitos de Dios en cuando a la elección de los salvos se cumpla selectivamente… no me sorprende entonces que hayan personas escépticas mientras los creyentes elegidos adoramos a Yeshúa… en el libro de la vida no se encuentran escritos los que antes de la fundación del mundo no fueron tomados en cuenta y de allí su escepticismo (…) Saludos cordiales.

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  31. Solo una cosa muy puntual, a propósito de la insinuación del autor de que hasta la propia palabra “Cristo” demostraría que la historia de Jesucristo copia a la de Krishna, porque «las palabras se parecen». Si el quid del artículo es la exigencia de rigor a los cristianos, bien podría aplicarse antes el cuento. Krishna y Cristo no tienen nada que ver: Krishna o Krisna es sánscrito y deriva del gran idioma protoindoeuropeo de la Edad del Cobre o Eneolítico, junto a, también, el latín, el griego y el persa, y significa “negro, oscuro, azul oscuro”. Esta es su etimología más aceptada aunque también se ha relacionado con “karshna” (“arar”). La palabra “Cristo” por su parte es la traducción al griego (“khristos”: “ungido”) del hebreo “Mesías” (el que ha sido ungido con aceite para ser declarado Rey). El hebreo es una lengua semita más, derivada de una protolengua anterior conocida como protosemítico, a su vez descendiente de una macrofamilia de lenguas, las lenguas afroasiáticas, o proto-afroasiáticas, del Norte de África, África Oriental, el Sahel y Oriente Antiguo. El protoindoeuropeo, y su antecesor aún más remoto el pre-protoindoeuropeo, no tiene nada que ver con las lenguas afroasiáticas; ni por tanto el hebreo, o arameo, con el sánscrito. El parecido fonético entre Krisna y Cristo es un azar, que tiene lugar en el idioma griego antiguo.

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  32. ¿Seguro que el profesor Antonio Piñero ha dicho literalmente lo que usted dice que dijo, esto es “Hay más pruebas de la existencia de Jesús que de la de Julio César”? Y, en caso de que esa haya sido la cita literal, ¿está usted seguro de que el contexto no indicaba que tal afirmación era una exageración voluntaria? Le agradecería mucho, en fin, y más dado que usted hace continuas proclamas de rigor metodológico, que nos proporcionara la fuente de la que toma usted tal afirmación.

    Hace algunos años, de hecho, recuerdo haber sido yo, que entonces estaba preparando un trabajo académico sobre Suetonio (uno de los biógrafos de Julio César), quien le había comentado al profesor Piñero, en un coloquio sobre biografía antigua, que no estaríamos en condiciones de afirmar siquiera la existencia histórica de una figura como Julio César si nos atuviéramos a los niveles de sobrecriticismo que algunos aplican a la existencia de la figura histórica de Jesús. Por lo demás, debo decirlo, esa comparación no es original mía: es un lugar común entre los clasicistas, conscientes cómo somos de que casi todas las pruebas históricas que podemos aportar sobre casi cualquier cosa, se pueden pulverizar sin problemas si se las somete a una exigencia crítica exagerada y, sobre todo, si se aísla a cada pieza de su contexto.

    Comprenderá que no puedo en el breve espacio de un comentario hacer una crítica puntual y exhaustiva de esas pruebas que usted considera tan sólidas sobre la existencia de Julio César. Pero, aún así, sin nada más que los conocimientos que cualquier bachiller “de los de antes” debería tener sobre esas cuestiones, resulta muy fácil desmontarlas una por una. Seguiré su mismo orden (aunque me salto, eso sí, su alusión a la Wikipedia, cuya autoridad sobre estas cuestiones prefiero ni comentar).

    Dice usted: “2) Hasta nuestros días han llegado al menos dos grandes obras escritas de puño y letra de Julio César: Comentarios sobre la guerra de las Galias y Comentarios sobre la Guerra Civil. Ambas obras indiscutiblemente de su autoría, sin ningún experto que lo ponga en duda.” Lo de “de puño y letra” es, espero, una exageración voluntaria suya, porque es bien sabido que en la época lo más común era que las personas acomodadas dictaran sus obras a amanuenses especializados (y, según consta, Julio César disponía de un buen equipo de ellos); desde luego confío en que usted será muy consciente de que no conservamos en ningún lado esos escritos “de su puño y letra”. Pero, pasando a lo esencial, ¿cómo está usted tan seguro de que ningún experto lo ha puesto en duda? ¿Realmente ha leído usted toda la bibliografía especializada sobre esta cuestión? Hace no tantos años, cuando en el bachillerato se estudiaba latín, los alumnos aprendían que consta explícitamente que varias de los textos incluidos en las obras “de César” habían sido escritos por Hircio (un lugarteniente de Julio César). Cuando del instituto se pasaba a la universidad, un alumno aplicado podía aprender que es una cuestión harto complicada saber hasta qué punto los textos son o no de César. La opinión, digamos, más común acepta, como mínimo, que entre los textos “de César” habría numerosos informes procedentes de sus suboficiales; podemos pensar que fue el propio César el que hizo un documento único reuniendo esos textos (aunque también podríamos no pensarlo), pero consta, en cualquier caso, que ( y añadamos otra vez “como mínimo”), otras personas añadieron cosas posteriormente. Yo, desde luego, tengo total confianza en que al menos una parte considerable del texto es efectivamente de Julio César, pero en rigor sería fácil defender todo lo contrario. Se acepta que estas obras están escritas en tercera persona, porque a Julio César lo que le interesaba, precisamente, es que corrieran por Roma como si él no las hubiera escrito (las obras son una defensa cerrada de las decisiones de César y son obras claras de propaganda). Si decimos que son obras de César, y al mismo tiempo aceptamos que él pretendían que corrieran por Roma como si las hubiera escrito otro, en realidad estamos aceptando la opinión de los oponentes políticos de Cësar, los senatoriales, que querían desenmascarar la trampa de éste. Pero, en rigor, sería igualmente defendible lo contrario: las obras podrían ser sencillamente informes de diversos oficiales del ejército que, en efecto, venían a corroborar el acierto de las decisiones de César y la atribución a César sería una estrategia de sus enemigos políticos para desacreditar el valor de tales informes.

    Siguiente afirmación que usted hace: “3) No hay razones para pensar que fanáticos con intereses ocultos pudieran habérselo inventado, y su vida no incluye ningún elemento especialmente fantasioso que levante sospechas.” Me temo que cuando usted habla de “fanáticos con intereses ocultos” está describiendo a los cristianos, pero, ¿no le parece que semejante descripción podría servir muy bien a los beneficiarios del régimen político creado por el que luego se llamó Augusto? No hará falta que le recuerde que se trataba de un régimen político despótico (sí, una dictadura militar) cuya fundamentación última era que Augusto era el heredero de Julio César, el cual a su vez era descendiente de Julo, hijo de Eneas, hijo éste a su vez de la diosa Venus y destinado por la voluntad de los dioses a dirigir un imperio universal. ¿Sigue pensando que aquí no hay “fanáticos con intereses ocultos? Pero, por cierto, ¿ha leído usted las biografías de Suetonio o de Plutarco? ¿Y no ha encontrado en ellas “ningún elemento especialmente fantasioso”? Vaya, que tras la muerte de César apareciera al punto una estrella, indicando que su espíritu había sido recibido por los dioses en el Olimpo, no es nada fantasioso, ni que un sueño le hubiera revelado que estaba destinado a dominar toda la tierra, ni que él sí podía atravesar por mar en medio de las tempestades, porque tenía el favor de los dioses… Y, desde luego, no es fantasioso que un dios se le apareciera cuando iba a cruzar el Rubicón, ni que se descubriese que los animales de los sacrificios carecían de corazón, como señal enviada por los dioses del próximo asesinato de César… Y tampoco es fantasioso que en el momento de ser asesinado, en vez de lanzar maldiciones, se dedicara a recitar versos de una tragedia griega…

    Continúa usted con este argumento: “4) Cicerón, entre otros, fue coetáneo de Julio César, además de testigo ocular de su asesinato. Escribió unas famosas Primera y Segunda Filípicas en las que lo menciona directamente, relatando pasajes de su vida que son congruentes con información colateral. Nos ha llegado, además, un montón de correspondencia original entre los dos, además de correspondencia de Cicerón en la que habla de César.” ¿Tiene usted idea de cómo nos llegan esas obras de Cicerón? Confío en que no crea que las conservamos escritas “de puño y letra”. El caso de las cartas de Cicerón es especialmente llamativo, porque su correspondencia nos llega en un códice único, y hay una larga disputa entre los eruditos sobre qué es lo que motivó que dicha correspondencia (destinada por el autor a su uso estrictamente privado) acabara siendo de dominio público. La opinión más común es que la publicación de dicha correspondencia se debió a los intereses de Augusto, que pretendía así dejar bien claro que Cicerón era un político tramposo e inmoral, revelando sus cartas secretas. Dado que Augusto, en su momento, mandó asesinar a Cicerón, ¿le parecen dignos de mucha confianza unos documentos que Augusto puso en circulación para que Cicerón quedara desprestigiado? Las Filípicas de Cicerón, por su parte, son discursos en los que éste ataca a Marco Antonio, es decir, la persona con la que Augusto primero se alió (para matar a Cicerón) y a la que luego eliminó (para quedarse en solitario con el poder): ¿no le parece que a Augusto le convenía hacer correr unos documentos que, por una parte, contribuían a aparentar que el asesinato de Cicerón había sido sólo cosa de Marco Antonio (y no de Augusto), y que, al mismo tiempo, desprestigiaban a ese Marco Antonio al que Augusto también había eliminado? ¿De verdad cree usted que el todopoderoso emperador Augusto, un dictador militar que aspiraba a dar a su dominio una base divina, no tenía muy buenos motivos para inventar o falsificar escritos de Cicerón?

    Otro argumento: “5) Cátulo, Salustio, Polión y Virgilio nos han legado testimonios de primera mano acerca de Julio César.” Me temo que confunde usted Catulo con Cátulo (Cátulo vivió dos siglos antes de César). En cualquier caso, el poeta Catulo nos habla, es verdad, de un Julio César…,, pero había mucha gente con ese nombre en Roma, si yo me niego a creer que existió ese famoso Julio César escritor y político, puedo sencillamente decir que se trataba de otro distinto. De Asinio Polión no conservamos ninguna obra, por lo que me cuesta entender qué puede probar él sobre la biografía de Julio César. Salustio y Virgilio estaban a sueldo de Augusto, por lo que su testimonio dista mucho de ser desinteresado. En cualquier caso, Virgilio también nos dice, entre otras muchas cosas, que las luchas entre Romanos y Cartagineses se debieron a que Eneas no se quiso casar con la reina Dido, ¿le parece a usted que ello prueba la existencia histórica de los amores de Dido y Eneas? Y, desde luego, Virgilio nos asegura que los dioses habían previsto, desde el origen del mundo, que Augusto y su familia iban a traer la paz al mundo… ¡Un testigo de los más fidedigno!

    Y continúa usted: “6) Historiadores, escritores y biógrafos nacidos en la vejez o justo tras la muerte de Julio César, como Ovidio, Virgilio, Plutarco, Suetonio, Apiano, Lucano y Paterculus hacen referencia a, o escribieron extensas obras sobre, su vida. Todas ellas altamente congruentes y detalladas.” Sobre Virgilio ya hemos hablado y, en cualquier caso, este autor no escribió ninguna obra sobre la vida de César. Ovidio es un poeta festivo que provocó las iras de Augusto y lo pagó con un destierro durísimo, para intentar conseguir la gracia del emperador se puso a escribir lo que pensaba que éste quería que escribiera, por lo que su testimonio a este respecto no serviría de nada; en cualquier caso, no escribió ninguna “obra extensa, congruente y detallada” sobre la vida de César. El historiador Veleyo Patérculo, que escribe casi un siglo después de la muerte de César, es un rendido adulador del emperador Tiberio (el sucesor de Augusto), ¿va a poner en duda el mito que sostiene el trono de su amo? Lucano es un poeta épico de la oposición política que, para atacar a Nerón, ataca a su hipotético antepasado: en vez de decir que no existió (cosa que, ciento cincuenta años después de su muerte, con la propaganda del régimen sería imposible) viene a decir que era un canalla (igual que los críticos judíos del cristianismo decían que Jesús era hijo de una prostituta o cosas así). Apiano, en fin, es un historiador griego que escribe casi dos siglos después de los hechos… ¿Le parece a usted que esto es “justo tras la muerte de Julio César”? Suetonio y Plutarco, en fin, son los únicos dos que escribieron biografías sobre César que conservemos, pero lo hicieron un siglo y medio después de la muerte de éste, y si usted compara ambas biografías descubrirá que discrepan considerablemente entre sí.… En fin, permítame la pregunta, ¿ha leído usted alguno de esos autores que cita, aunque sea en traducción al castellano? ¿Conoce usted algo sobre las disputas que existen sobre su fiabilidad? ¿Ha leído, al menos, el artículo en la Wikipedia, para comprobar en qué fechas escribieron?

    Y su último argumento: “7) Sabemos cuál fue el aspecto físico de Julio César, al conservarse una buena cantidad de bustos y monedas datados dentro de su periodo de vida. Además de un montón de datos arqueológicos que contrastan el relato de su vida.” Una vez más, se equivoca usted: es un lugar común entre los clasicistas señalar la diferencia que hay entre la descripción física que Suetonio incluye en su biografía (léalo en el capítulo 45) y el aspecto que nos transmiten los retratos (si quiere un estudio sobre esta extraña incongruencia, el clásico es el de M. E. Deutsch: «Concerning Caesar’s appearance», The Classical Journal, 13 (1917), pp. 247-252)

    Como puede ver, si alguien quiere creer que Julio César no existió, lo único que tiene que hacer es aislar cada una de las pruebas y recordar la necesidad que la dictadura de Augusto tenía de disponer de un “héroe fundador”. No le oculto que hay pruebas mucho mejores que las que usted aporta sobre la existencia de Julio César, pero esta nota ya ha llegado demasiado lejos y yo no pretendo negar que existiera Julio César, sino demostrarle lo fácil que resulta pulverizar cualquier prueba sobre hechos históricos más o menos remotos si ésta se toma aisladamente (y, ya de paso, me gustaría recomendarle cierta prudencia cuando pontifique sobre cuestiones en las que está usted muy lejos de ser no ya un especialista, sino un simple aficionado).

    Por lo demás, en fin, yo tampoco soy siquiera un aficionado sobre la historia antigua de los judíos, pero puedo adelantarle que gran parte de sus pretendidas críticas a la existencia histórica de Jesús revelan, sin más, una alarmante ignorancia sobre las cuestiones de que habla. Permítame un único ejemplo:

    Dice usted: “Suetonio: Otra obra de la imaginación cristiana. Año 120 d.c., Suetonio menciona a un tal “Chrestus” que andaba siempre organizando tumultos. Interpretación fantasiosa de un nombre parecido y…¿estaba vivo Jesús en el 120 d.c.?” No deja de ser curioso que considere usted que Suetonio está demasiado lejos cronológicamente de Jesús y, sin embargo, un poco más arriba, usted mismo decía que estaba muy cercano a César (No ignorará, supongo, que Julio César murió en el 44 a.C; por lo demás, no sabemos el año en que escribió Suetonio, sólo que fué entre finales del siglo I y la primera mitad del siglo II.). Pero vayamos al texto de Suetonio. ¿Qué dice ese texto? Que en la época del emperador Claudio (41-54 p.C.) “Iudaeos impulsore Chresto assidue tumultuantis Roma expulit” Es decir, que Claudio “expulsó a los judíos de Roma, tras sus constantes discusiones provocadas por Chresto”. La frase, por su estilo lacónico, tiene toda la pinta de haber sido tomada, más o menos literalmente, de algún informe policial (el historiador Suetonio había sido “ab epistulis” del emperador Hadriano y posbilemente tuvo, por tanto, acceso a los archivos policiales de épocas anteriores). Es cierto que “Chresto” era un nombre relativamente común entre los esclavos, y es muy probable que tanto el policía que redactó el informe como el propio Suetonio pensaran que efectivamente un individuo llamado “Chresto” era el responsable, porque eso es lo que habría entendido un romano de la época si le hubiera preguntado muy sumariamente a sus detenidos judíos por el motivo de las disputas (unas disputas, claro es, que al oficial romano no le preocupaban en sí mismas lo más mínimo: sólo se interesaban sus consecuencias para el orden social). Pero que “Chresto” fuera el casusante de las disputas (el “impusor”) no implica que dicha persona estuviera en aquel momento allí presente (como el que usted y yo estemos discutiendo ahora por culpa de Jesús no implica que él esté tomando parte en la disputa). Por otra parte, en la pronunciación del griego de la época sonaban exactamente igual χρηστος (“Chrestos”, nombre común) y χριστος (“Cristo”, literalmente, en griego, “el ungido”, tradución de la palabra hebrea “mesías”). Parece, por tanto, bastante verosímil pensar que un oficial romano, cuando los judíos le intentaban explicar que estaban teniendo graves discusiones teológicas en relación al mesías, se limitara a concluir que esos bárbaros se peleaban entre ellos “provocados por (un tal) Cresto”. Es una hipótesis, desde luego, pero una hipótesis que resulta muy probable y congruente. Aplique la navaja de Ockham: ¿es más económico suponer que los judíos se estaban peleando entre ellos a cuenta del Mesías, como también indican otras fuentes, o pensamos que un tal Cresto (verosímilmente un simple esclavo, con tal nombre), del que no tenemos noticias por ninguna otra fuente, provocó un problema de orden público tan grande como para que hubiera que expulsar de Roma a los judíos (y eran muchos los que entonces había allí)? Y, por cierto, la coincidencia de la pronunciación de χρηστος y χριστος es algo que no podían conocer en los monasterios medievales, por lo que hay que descartar que tal texto sea una extrapolación de los copistas cristianos; los buenos monjes medievales ignoraban por completo que este pasaje que copiaban tuviera nada que ver con el cristianismo, por lo que difícilmente se puede considerar a este argumento “otra obra de la imaginación cristiana”.

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  33. Obvio que Jesús, ubicándolo en el contexto de la época, un pobre habitante de una lejana región sometida por Roma no va a tener ni monedas ni estatuas como el emperador Julio César. Pero demostrémoslo por el contario, Si Jesús no existió, estamos entonces ante el bulo más gigantesco de la historia. Será posible algo así?

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  34. Extraordinario trabajo lo que leo (el de Eduardo, me refiero, por supuesto). Ya me parecía a mi también rara la atribución de la frasecica a Piñero… tu post preguntándole es lo mejor que he leído hace muuucho tiempo. Gracias por el rigor y que no te importe escribir largo, ya ves que la ciencia sólo se puede resumir si no hay datos contrastables que aportar.

    Hasta hace unos meses pensaba que el personaje no existió (algo común hace unas décadas, había más división) pero profesionales, científicos y estudiosos me convencieron de lo contrario. No me costó mucho cambiar de parecer, una vez asumidos los datos y sabiendo diferenciar el mito del hombre. A los que niegan los datos: al menos, por favor, que sea críticamente, de otra forma no hay chicha alguna.

    Soy un ateo convencido y de mentalidad científica (físico, para acabar con las señas), se ve que por aquí se le da importancia al dato ad-hominem… a ver si se convence uno de que 1+1 son 2 lo diga el Papa o George Carlin.
    ¡¡Salud!!

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