Constelaciones Familiares: lo que no se cuenta

Las constelaciones familiares están de moda. En internet uno puede encontrar cientos de centros y de personas que las ofrecen para tratar y entender todo tipo de trastornos y dolencias indeterminadas. Incluso algunos psicólogos medianamente serios sorprenden a veces a sus clientes con esta técnica que, cuando se analiza, causa una mezcla de sorpresa y estupefacción. Pese a estar muy extendidas y su análisis ser de interés tanto para psicólogos profesionales como para pensadores críticos ávidos de desentrañar la magufada de turno, resulta que han suscitado poca atención en nuestro entorno. Lo cierto es que no hay prácticamente nada publicado en castellano criticando los endebles fundamentos de las constelaciones familiares, pese a que en Alemania, su país de origen, la literatura al respecto es abundante y contundente.

En este texto quisiera analizar esta práctica. Comenzando por contar su rocambolesca historia, algo de sus fundamentos, y terminando con los problemas que presenta a niveles científico y ético. Con ello es mi intención que se comience a prestar atención a una práctica pseudoterapeutica bastante despreciable teóricamente y que, además, encierra ciertos peligros en la práctica. Una práctica que, como es habitual en el surreal mundo de las psicoterapias folk, suele campar a sus anchas sin ninguna regulación u oposición crítica.

La constelación familiar de las constelaciones familiares

La historia de las constelaciones familiares se parece mucho a la de la Nueva Medicina Germánica, y están íntimamente relacionadas con la biodescodificación. El tráiler es el de una película mil veces vista: un iluminado sin formación… unas ideas descabelladas sacadas de la manga… problemas legales por todos lados… y un montón de tontos que lo siguen… pronto en los peores cines y centros de chamanismo de su ciudad.

Vayamos al principio. Porque en el principio de todo Dios creó el cielo y la tierra; y en el principio de las constelaciones familiares estaba él: Bert Hellinger. Erase una vez un señor alemán cuyos seguidores gustan presentar como un defensor de la libertad y los derechos humanos desde la infancia. Pero lo cierto es que, cual jovenzuelo alocado que fue, luchó en el bando nazi en el frente occidental. De hecho, y a la luz de sus poco agudas intervenciones posteriores, ha seguido siendo un poquito nazi hasta hoy. Durante estos años mozos fue apresado por los aliados en Bélgica, donde acabó en un campo de prisioneros de guerra del cual se escapó.

Después de su experiencia como combatiente nazi, Bert decidió hacerse cura. Estudió teología, un poquito de filosofía que es lo que todo buen cura debe saber, y un pelín de pedagogía para poder traer negritos descarreados e impíos al redil del señor. Y así fue, dado que Bert fue destinado a Sudáfrica para convertir al catolicismo a los zulúes, que por aquel entonces eran unos pecaminosos paganos a los que este señor alemán consideraba debía iluminar con el regalo de la civilización occidental y la palabra de Dios. Lo cierto es que, según cuentan las malas lenguas, Bert no fue muy efectivo, y de hecho acabó engullido por el panteísmo de los zulúes, dejando de lado las escrituras bíblicas a cambio de una visión aún más mística de la realidad. Quizás fruto de los alucinógenos y trances hipnóticos de los rituales en los que participó, no está del todo claro. El caso es que acabó dejando la orden a la que pertenecía y se volvió a Alemania tras su estro africano.

El señor alemán va a Viena, donde estudia psicoanálisis y se convierte en un fervoroso seguidor de la versión junguiana de esta práctica pseudoterapeutica. Bert viaja también a EEUU, donde asistió a unas dinámicas de grupo que hacían Ruth McClendon y Les Kadis. Bert vio nicho de mercado. Un término sacado de Adler -‘constelaciones familiares’-, un poquito de Virginia Satir, algo de psicoanálisis junguiano, una serie de principios totalmente inventados, unas dinámicas de grupo que dan lugar a una fuerte sugestión, y listo: habemus pseudoterapia. Hoy en día se complementa este cóctel con añadidos de ‘campos mórficos’ de Rupert Sheldrake y algo de memoria celular -no vaya ser que nos quedemos anticuados-, y se llama a las constelaciones con el hiperpomposo nombre de ‘enfoque fenomenológico-sistémico-transgeneracional’.

Los machotes de las cavernas y el origen de todo mal

Como toda teoría alocada de este tipo, no podía faltar un buen montón de verborrea pseudocientífica. En este caso lo que encontramos son distorsiones de la historia evolutiva humana, la arqueología y la antropología cultural. La idea básica es que los conflictos no resueltos de nuestros antepasados son transmitidos de generación en generación, ocasionándonos problemas en el presente al ser somatizados bajo la forma de trastornos y enfermedades. Así, para solucionar y comprender estos problemas, habría que hacer una serie de dinámicas y de ejercicios -que normalmente implican juegos de rol o representaciones con figuritas o cartas-, para representar a nuestra familia hasta varias generaciones atrás. Tras un teatro con fuerte contenido de sugestión en el que la gente llora y es sometida, en ocasiones, a ejercicios dignos de Tony Kamo, localizamos el problema que nos afecta. Este problema -por ejemplo, un aborto de nuestra abuela o un duelo mal llevado por nuestro tío- sería el que está ocasionando que nuestro matrimonio no vaya bien, que tengamos depresión o incluso que tengamos un tumor, y se solucionaría con un poco más de teatro y caras serias.

Esta idea se trata de fundamentar en la organización tribal de los grupos humanos del paleolítico. Esta estructura social, supone Hellinger, estaba basada en fuertes patriarcados donde el hijo mayor era el heredero y el orden social estaba predefinido según el linaje de cada cual. Este es el ‘estado de naturaleza’. Un momento feliz en el que cada cual estaba en su sitio y no había conflicto. Se supone que en este momento histórico los grupos humanos estaban totalmente aislados unos de otros -lo cual contradice la evidencia arqueológica, que demuestra la existencia de grandes culturas paleolíticas-, hasta la llegada del nefasto neolítico. Aquí los grupos se juntaron, se generaron ciudades, nació la discordia, las ínfulas de querer más y el individualismo. Se rompe así el estado de naturaleza y comienza la tragedia.

Habría entonces una tensión inherente en nuestras familias. Por un lado el orden ‘natural’, paleolítico, y, por otro, el modelo de familia actual que nos empuja contranatura a romper con la familia bien, adentrándonos en dinámicas que perturban el orden y generan todo tipo de trastornos, incluso médicos. Como vemos, hay una clara falacia naturalista en la argumentación de Hellinger, un ‘es, luego debe’. Que la familia paleolítica haya sido así -algo sumamente dudoso, dada la enorme plasticidad de las estructuras sociales humanas- sirve a Hellinger para justificar su concepto rancio de familia, y para culpabilizar a quienes lo transgreden con la culpa de sus problemas y enfermedades.

La forma en la cual se transmiten los problemas de generación en generación es una idea bastante rara, dado que se trataría de un mecanismo mágico ajeno a la ciencia. Es una especie de telepatía metafísica que hace que los miembros de grupos familiares puedan estar comunicados, compartiendo fines y sentimientos. Estaríamos conectados con nuestros familiares de este modo, y por esta razón, aunque ni nosotros ni nadie de la familia sepa nada, ese aborto de nuestra abuela cuando tenía 21 años nos podría afectar igualmente. De este punto nace el vínculo actual de las constelaciones con las ideas de Sheldrake y la memoria celular -recordemos que lo único que la evidencia avala como ‘memoria celular’ es el proceso de diferenciación celular en culturas histológicas, que hace que algunas de las copias generadas en la mitosis tengan ciertos factores de transcripción que hacen que expresen genes que sus clones no expresan; un fenómeno muy estudiado en cultivos celulares y embriología, que nada tiene que ver con memorias de antepasados y mucho con la especialización celular.

La concepción que tiene Hellinger de la familia ideal es digna de Juego de Tronos. De hecho, le falta decir que el segundo hijo ha de ir a la guerra, el tercero ser monje, y las hijas guardar su virginidad para arreglos familiares. A partir de esta noción de familia medieval desarrolla unos principios que se supone han de regir lo que debe ser una familia modelo con individuos sanos. Por ejemplo, que quien lleva más tiempo tiene prioridad; que el padre ha de ser el cabeza de familia y llevar las riendas; que no estar en un sitio adecuado de la jerarquía familiar debilita a todo el conjunto; que todos deben supeditar sus intereses al interés del grupo, incluso teniendo que sacrificarse o sacrificar a otros. De este modo, los individuos arrogan, compensan y expían a sus familiares, ya sean actuales o antepasados, de forma consciente o inconsciente.

Mujeres culpables, criminales de guerra y un montón de juicios

Las constelaciones familiares de Hellinger se han puesto de moda en todo el mundo, donde son llevadas a cabo por personas no cualificadas para trabajar en contextos sanitarios, no colegiadas y, por ello, no regidas por ningún código deontológico ni supervisadas por ninguna institución sanitaria. Ello genera que no haya ninguna protección al consumidor de esta supuesta terapia, ya que no debemos olvidar que, al fin y al cabo, el terapeuta está ofreciendo un producto bajo la forma de un acto médico. Hay que recordar que ya el propio gurú, Hellinger, no tuvo ninguna formación sanitaria, y pese a ello tiene un centro donde trata a cientos de personas y pontifica impunemente.

Si bien es cierto que muchas de las personas que realizan constelaciones familiares indican que como terapia sólo son aplicables a personas sanas con dolencias indeterminadas -en cuyo caso no es lícito el empleo del término ‘terapia’-, hay una enorme cantidad de ellos que tratan enfermedades graves. Y no sólo la depresión. Ofertan constelaciones como complementos a la quimioterapia y como forma de ‘entender’ el cáncer, e incluso como tratamiento para la anorexia. En el caso de la anorexia, por ejemplo, las explicaciones van desde que la joven somatiza el hambre pasado por sus ancestros, hasta que desarrolla este trastorno alimenticio porque quiere salvar a un familiar que tendrá una enfermedad que aún no ha desarrollado, pero que ella ya percibe inconscientemente.

Las constelaciones familiares no han estado exentas de polémica y de problemas legales. Hellinger es conocido en Alemania por su exculpación de Hitler -de hecho, varios de sus pupilos de corte neonazi han seguido su estela, con libros como Almas Confundidas. Y es que las constelaciones familiares basan su gran éxito, al fin y al cabo, en la descarga total de responsabilidades del individuo: nadie es culpable de sus problemas. ¿Tiene cáncer de pulmón? No es por fumar desaforadamente, es porque sus abuelos tuvieron una separación desagradable. ¿No encuentra pareja? No es que esté haciendo algo mal, es que está usted expiando un fracaso amoroso de la juventud de su madre. La postura de Hellinger es que Hitler no era una mala persona, sino una víctima de su constelación familiar.

Las constelaciones familiares consideran la homosexualidad como una enfermedad causada por algún problema no cerrado en la familia, estigmatizando un rasgo no patológico de la personalidad como el sentirse atraido sexualmente por personas del mismo sexo. Por si fuera poco, otro de los principales problemas de esta pseudoterapia es la enorme cantidad de misoginia y machismo que presenta. En las terapias de pareja con constelaciones familiares casi siempre es ella la que está haciendo las cosas mal. Un ejemplo extremo lo encontramos en la forma en la que se caracterizan los abusos sexuales de un padre a su hija. Leamos al propio Hellinger en uno de sus fragmentos más perturbadores:

Si usted se ha confrontado con una situación de incesto, una muy común dinámica es que la mujer no ha cumplido con su marido, ella rechaza mantener relaciones sexuales. Luego, como compensación, la hija toma su lugar… Como ve, en el incesto, hay dos perpetradores, uno en la sombra y uno al descubierto. No puede resolver el problema a menos que salga a relucir el perpetrador escondido… La hija dice a su madre “Lo hice por ti”. Y ella puede decir a su padre “Lo hice por mamá”… Si quiere pararlo (el incesto), esta es la mejor manera, sin acusaciones. Si se lleva el perpetrador a la justicia, la víctima expiará por lo que se le ha hecho al perpetrador.

Y así es como las constelaciones familiares exculpan a un padre que abusa sexualmente de su hija, cargando la culpa en la madre -caracterizada como una mala esposa frígida. Predicando que para solucionar la situación el violador no ha ser llevado ante un tribunal, y que la única terapia que necesita la niña es asumir que “ella lo hizo”, cargándola también de culpa y, de paso, humillándola.

Es tan extremo todo, que la terapia para estos casos implica un juego de rol público en el que alguien personifica al violador. La mujer que ha sido violada ha de arrodillarse al frente suyo, darle las gracias a su agresor por haber podido vivir esa experiencia con él, y pedirle perdón por haberlo culpabilizado. La escritora Elisabeth Reutter, que sufrió abusos en su infancia, cuenta que cuando fue sometida a esta performance sintió que estaba siendo despojada de lo últimos retazos de su dignidad humana -en palabras de Hellinger: “El perpetrador debe recibir el “debido respeto” antes que la víctima pueda establecer relación con otro alguien”.

Las personas que se han sentido ultrajadas por las performances de las constelaciones familiares, al haber sido sugestionadas a hacer cosas que han atentado contra su dignidad, se cuentan por miles. Hay una buena cantidad de sentencias judiciales, especialmente en Alemania, donde todo esto se lo están tomando muy en serio. Incluso existen casos documentados de suicidios gracias a la nula experiencia sanitaria de aquellos que juegan de este modo con la mente y los problemas de las personas.

Comentarios finales

Recordemos el punto 18 del código deontológico de los psicólogos: “Sin perjuicio de la legítima diversidad de teorías, escuelas y métodos, el/la Psicólogo/a no utilizará medios o procedimientos que no se hallen suficientemente contrastados, dentro de los límites del conocimiento científico vigente. En el caso de investigaciones para poner a prueba técnicas o instrumentos nuevos, todavía no contrastados, lo hará saber así a sus clientes antes de su utilización.”

Las constelaciones familiares no han sido nunca, bajo ningún protocolo experimental serio, contrastadas como una terapia para nada. Tampoco como una actividad que vaya más allá de una masturbación mental basada en ideas peregrinas de un señor sin formación sanitaria que, además, pueden ser contraproducentes e incluso humillantes. Por esa razón, ningún psicólogo colegiado puede emplearlas en consulta. Ello constituiría una violación del código deontológico por el que se rige su profesión, y causa de proceso ante la comisión deontológica del colegio. Puede ser causa, incluso, de retiro de la colegiatura, quedandose así excluido de ejercer legalmente en contextos sanitarios.

Las constelaciones familiares no tienen aval científico. No curan nada. Son desagradables. Son el resultado de un adoctrinamiento de tipo sectario formado alrededor de un gurú. Perpetúan una visión familiar y social reaccionaria. Y su uso está prohibido por parte de profesionales competentes. Así que mucho cuidado. Si la persona con la que está haciendo terapia para solventar algún problema le propone este tipo de práctica no dude en abandonar la consulta y ponerse en manos de un profesional de verdad: está usted ante un estafador.

Por Angelo Fasce

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411 comentarios en “Constelaciones Familiares: lo que no se cuenta

  1. Completando mejor mi comentario anterior….
    Que conste; no me he tomado nada a guasa, me parece un tema al que sí hay que darle importancia. Es más, empecé leyendo otro post y al ver el tema de las constelaciones tuve que leer y ya que estoy cuento mi experiencia.
    He asistido dos veces a este tipo de “terapia”, lo reconozco.
    La primera vez que fui fue por una amiga. No sabía qué era, sentí curiosidad y estaba pasando una etapa un poco dura.
    Entrábamos al piso, nos descalzábamos y antes de entrar a la sala, lo primero de todo había que dejar el dinero en una habitación (fíjate tú qué cosas).
    ¡Sí! La terapeuta era (y es) psicóloga, por lo que me dio confianza. Tengo que reconocer que la primera vez que asistí me resultó hasta entretenida.
    Fui una segunda vez y lo que viví, lo que ví, lo que experimenté fue indescriptible y tan desagradable que estuve afectada varias semanas, por lo que fue “peor el remedio que la enfermedad”. Y ahora alguien por ahí pensará que es porque la energía que había me vibró de alguna manera en algo personal y/o familiar, que algo de lo vivido, me tocó en cuestiones que “arrastro de mis ancestros” o alguna otra cosa por el estilo (juas…lo siento pero juas juas…).
    En mi opinión sean las nombradas constelaciones, la astrología, los “toques zen” bla bla bla… e incluso las religiones en su más “puro estado”, son formas de “adoctrinamiento”. Una manera de tenernos enganchados porque necesitamos aferrarnos a algo que nos haga sentirnos mejor.
    Lo único, fuente de ingresos para algunos que provoca el perder nuestra propia y maravillosa individualidad e identidad.
    Desde mi percepción y experiencia no hace falta nada de eso.
    Pero es simplemente mi humilde opinión.

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    1. me parece tan inmaduro y tan mas incorrecto no puede estar esta manera de ver las constelaciones familiares, conozco gente muy capacitada con un alto sentido de responsabilidad, etica y un sinfin de valores morales y espirituales que no se prestarian a algo incorrecto corrupto o sucio, lo que yo he vivido en constelaciones ha sido para mi mayor bien he sanado en todos los aspectos de mi vida, tengo mas clradiad y responsabilidad y el efecto en mis hijos ha sido tan beneficioso ,no se trata de evadir responsabilidad o de pensar y creer que la constelacion va solucionar una situacion, se trata de ver lo que esta oculto, escondido y saber y conocer el pasado para tener conciencia de lo que paso, que siempre repercute en los que seguimos existiendo vinculados a generaciones pasada, se trata de una aceptacion pero no por eso disculpar o no ver quien ha sido responsable de su actos, . Siento mucho que personas con tan poco criterio y tan poco dispuestas a indagar a profundidad sobre si mismo hagan este tipo de juicios.

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      1. Más bien se trata de inducirte a creer que hay cosas ocultas que arrastras de otras generaciones, sin fundamento alguno y dejándote tranquila con la sensación de que ahora ya controlas tu vida y “estás sanada” (aunque sea a costa de malmeter cizaña y generarte una visión de la vida desnortada).

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    2. Lo viví de cerca y lejos de ayudarme empeore mucho más, acudí para tratar la infidelidad de mi esposo y resultó que me victimiza y no sé qué tantas cosas, sobre él no hubo nada, un hombre al fin incomprendido atado a una víctima de la vida que tiene que sobrellevar su vida con ese martirio. Nada recomendable, si eres mujer alistate para ser la mala del cuento, y al hombre bienvenidos al mundo donde serán los reyes de la historia.

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  2. Es cierto que cuando se desarrolla una terapia o una técnica no es perfecta. Esta afectada en origen por las costumbres sociales (machismo, homofobia, etc),intereses particulares ,etc. Bien la Epigenetica viene a apoyar en parte a lo que observó Hellinger . Si se produce memoria en lugares del ADN que marcarán circunstancias mentales y por lo tanto de salud en nosotros por influencia de lo vivido por nuestros progenitores (padres, abuelos, tataraabu….). Es cierto que todavía hay que profundizar y que siempre habrá fraude o intentos de presentar soluciones absolutas que nunca se darán pero a las que nos aproximaremos poco a poco.

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    1. No sé quién te ha explicado la epigenética, pero está bastante suspendido en ella. Aquí una explicación sobre sus mitos por parte de un investigador científico: https://biolovulpes.wordpress.com/2015/08/03/si-tanto-te-gusta-la-epigenetica-vete-a-chernobil/

      Y si alguien no tiene ganas de leerlo, la epigenética consiste en la activación o desactivación de expresiones del ADN en función del entorno celular (carencia de nutrientes, aparición de alguna proteína específica…). No tiene que ver “lo vivido” por nuestros ancestros, más allá de que pudieran sufrir hambrunas y eso se plasmara en una carencia de nutrientes, por ejemplo.

      En este caso no es que sea una terapia o técnica imperfecta. Es que es una invención delirante a la que luego se le pueden intentar buscar los encajes de bolillos que se quieran para autojustificarse.

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  3. ELIZABETH GARCÌA
    Abogada, Especialidad en Penal, Especialidad en Pedagogìa Sistemica y Maestria en Pedagogìa Sistemica,
    Me presento por respeto a las personas que se toman su tiempo a leer esto y por que mi experiencia de vida, preparaciòn y vocaciòn utilizo la SISTEMICA ( fundamentos ) de CONSTELACIONES FAMILIARES.
    Alguien sabe quièn es Angelo Fasce? por que no se tomo la moelestia ni de presentarse, que vocaciòn tiene? que fundamentos cientificos, morales y laborales tiene para juzgar prejuiciosamente seciones en las que se presento y se ve a todas luces que en vez de trabajarse a si mismo y utilizar las oportunidades para progresar es una persona que ocupa su tiempo para juzgar sin fundamentos, negativo y resta mas que sumar.

    Primero informate bien las constelaciones no surgen con Hellinger ni en Alemania,
    CONSTELACIONES FAMILIARES ES UNA CIENCIA .

    Las constelaciones familiares existen como otras muchas ciencias y técnicas alternativas acupuntura, medicina naturista etc. RESPETAR , DAR EL MERITO QUE MERECEN AL ESFUERZO QUE HAY DETRÁS DE LA HERENCIA DEL ESFUERZO DE NUESTROS ANTEPASADOS PARA UN MUNDO MEJOR.

    TOMAR SEA BUENO O MALO LO QUE SE NOS PRESENTE CON RESPETO Y ENTREGAR LO QUE TENEMOS CON EL MISMO RESPETO. ES SUPERACIÓN.

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    1. Como tengas la misma idea de abogacía como la que tienes sobre ciencia y psicología… acabarás teniendo que dedicarte a las constelaciones familiares porque no requiere más que de la inventiva del practicante y su labia para captar incautos.

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      1. Su comentario esta fuera de lugar por lo que veo de varios posteos de aqui hablando en juzgar se nota que es mas facil hecharle la culpa a lo externo y de desacreditar algo en la cual mas es una herramienta para que UNO tome conciencia y mejore UNO MISMO y a la vez tener una mejor calidad de vida .
        Ahora mas me convenzo que la gente cuando tiene ese tipo de criterio de hablar mal y juzgar es mas por una experiecia propia y no a todo les pasa lo mismo que a esa persona.

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      2. Pues no, mi comentario se basa por la experiencia de multitud de afectados por una propuesta que no es una herramienta válida y que encima conlleva peligrosas inducciones de conflictos familiares inexistentes.

        El discurso de “no juzgar” es muy cómodo en varios ámbitos sectarios para evitar que la gente sea crítica con lo que se les mete por el gaznate. Buena suerte para quien se lo haya tragado.

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  4. Gracias por su aporte
    Hoy entiendo que significan las
    “Constelaciones” mal usadas
    Yo tengo la experiencia de una hermosa familia y pareja y un constelafor nos manifestó que si queríamos no perder lo
    Construido y el
    Amor alcanzado nos teníamos que separar…., si como escuchan, un tipo que no es ni siquiera profesional, ni psicólogo. El argumenta que es científico su dictamen, lamentable la verdad y lo pero es que está logrando hacer el daño que plantea.
    Si las constelaciones consiste en darle orden al amor, no sé entiende como alguien puede pensar que destruyendo el amor se capitaliza lo recorrido
    A todos los que tienen intenciones de hacer algo alternativo siembre piensen que son para la solución y/0 construcción, si es destruccion no está cumpliendo su fin
    Ojo con los tránsfugas en este ámbito está lleno.
    Les deseo lo mejor !!!!

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    1. Somos libres de expresar nuestras opiniones aunque siempre desconfío de quien para desacreditar algo o alguien insulta y hace suposiciones (como en este artículo tan desagradable, no por el tema sino por la forma ofensiva de manejarlo) Sin embargo hablas con verdad respecto a que se debe tener mucho cuidado con las personas que sin la formación necesaria ya se denominan expertos en algo y entran a opinar en la vida de los demás como si fuera la verdad revelada. Mucha fortaleza para ti y tu familia, y que esas palabras negativas de esa persona no acaben con tu hogar

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      1. El articulo es cojonudo.
        Lo que pasa es que algunos estáis tan cerca de la luz y del amor incondicional que las ironías os parecen algo negativo y superficial aunque expresen inteligencia.
        A mi una constelación m hizo despertar. Me di cuenta durante la misma constelación de que estaba rodeado de gente sin autoestima y que andaba perdida, buscando que algún psedoterapeuta le arreglase sus problemas con una sesión de magia, espiritismo o teatro. Salud y te mando un abrazo

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      2. yo estoy viendo aki las opiñones de gente lo primero hay k respetar a todo el mundo yo he constelado muchas veces y encantada estoy

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    1. Te equivocas. Lo usan como terapia y además, que me parece lo más peligroso, hay ideología detrás. Ser blanco, heterosexual, casado y con hijos (un WASP) es lo que vale. Deberían prohibirlo ya!

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  5. Cada quien es libre de decidir si cree si es algo que le hace bien o es solo un herramienta de engaño. Particularmente he asistido a varias sesiones y he encontrado mucha gente que cree en el metodo y ha conseguido utilidad y mejora en sus vidas despues de encontrar otra mirada a su caso que antes no tenia y que encontrandole sentido a esta mirada, ha cambiado de actitud ante el evento y ha podido superarla, mientras que la ciencia, (si la Psicologia puede ser vista como tal) no habia podido lograr. Si esto es malo por cualquier razon que se arguya, y termina solucionando problemas, aunque sea de manera inductiva, bienvenida sea, ojala que existiesen otras cosas malas como esta que finalmente ayuden a la gente o terminen ayudandolas engañosamente. Lo que si me parece mala es la critica que se realiza solo con proposito destructivo.

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    1. Con esa argumentación puedes defender cualquier barrabasada por cruel que sea, porque prácticamente siempre habrá alguien a quien le haya venido bien. Verás, hasta un reloj estropeado da la hora bien dos veces al día. Eso no valida los relojes estropeados. A una persona que tenga un problema psicológico, la sociedad (y en especial el sistema de salud) le debe, por su dignidad como humano, un tratamiento real, basado en fundamentos veraces, de validez comprobada con todo el rigor posible. Y no es el caso de las “constelaciones”. De otro modo, estás atentando contra dicha dignidad abocándole a una ocurrencia que lo mismo le sale bien por lo que sea, que le destruye la vida. Recuerda que a cinco de cada seis personas, la ruleta rusa les va bien.

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  6. No lo recomiendo para nada. Conozco a una “consteladora” que se lo ha constelado todo, hasta partes del cuerpo, y su vida sigue igual de gris que cuando empezó con esto allá a finales del siglo XX. Están obsesionados, vaya.

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    1. En casos que nos han llegado, hay dos clases de problemas, no excluyentes entre sí:
      1) Que tengas un problema psicológico que requiera de una intervención real y por acabar en este fraude no te estés tratando convenientemente.
      2) Que se te sugestione o induzca a establecer conflictos familiares inexistentes (o a agravar otros existentes) mediante la distorsión de recuerdos o situaciones.

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      1. ¿Problemas psicológicos? sabe de algún caso?. me podría documentar con algún ejemplo?
        ¿Donde está el problema en ordenar los roles?, hay hijos que se creen superiores a los padres, es una de las formas de crear conflicto. He leído un poco , no creo que el respeto y el amor puedan hacer daño. Hablo desde el mas profundo desconocimiento.
        ¿hay alguna estadística de casos resueltos ? hay alguna estadística de gente que se le haya estropeado la vida pos constelar?
        Gracias.

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      2. De varios casos. Uno de los que más me impactaron, acudir con depresión y terminar cortando con todo el ámbito familiar por haber “descubierto” que “se la provoca” su familia, alejándose así de los pocos apoyos reales que tenía y terminar planteándose el suicidio.

        El problema no es ordenar los roles. El problema es inventar problemas y soluciones. Cualquier acercamiento a un problema familiar se debe tratar por un profesional de la psicología que aplique técnicas validadas, y no las ideaciones de un tarado sacerdote nazi. A menos que afirmar que quien viola a su hija es realmente la víctima por que la hija lo que hacía era ofrecerse a cubrir el papel de una madre que no le daba al macho líder su necesaria razón de sexo te parezca amor y respeto.

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  7. He leído con atención la aversión expresada aquí contra las terapias alternativas … supongo que cada uno que la expresa, en su interior tendrá algo que la gatilla …. los invito a revisarlo …. y está bien … cada cual vive con sus propias creencias … somos energía pura… podemos pensar que el maravilloso ser humano, está creación magnífica que se recrea constantemente sin que se lo ordenemos, que siente, piensa, ama… esta hecha para enfermarse ????? Son nuestras creencias las que nos enferman… y hace que leamos mal nuestro ADN , a mi entender somos parte del universo y todo está dentro de el ….por tanto todo movimiento o filosofía o terapia , en este caso, que nos lleve a un mejor estado de consciencia de sanidad y mejor vivir , también es parte de este …….
    Verónica

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  8. ¡Hola a todos!
    Después de más de dos años algunos habrán cambiado su opinión, otros no. A ver, para ser franco a mí no me interesa si lo que aporta o aprendo viene o no de la ciencia, se denomina de tal o cual forma… no es mi tema. Tampoco me interesa decir lo que hago y validar quien soy a través de la profesión que ejerzo, aunque no juzgo negativamente a quien lo hace, cada cual tiene sus necesidades, su forma de presentarse y decir desde donde “opina” o expresa el “conocimiento” de una tema particular. Lo que si me parece observable, atendible y cuestionable es la necesidad de prevalecer sobre el punto de vista de un otro u otra.

    En relación al artículo que inicia esta “confrontación” de creencias científicas o no, pareceres, pensares, etc., mi experiencia con CF, sin tener un drama particular en mi vida, he asistido a un par de éstas… he “constatado” que se producen situaciones emocionales potentes y potenciales cambios, digo potenciales porque no he realizado un seguimiento a las personas. Me ha tocado ver participantes de éstas que han manifestado cambios evidentes; no he tenido la posibilidad de apreciar situaciones negativas durante las CF que he presenciado. Siento lo que te pasó Marta.

    Las redes sociales, desde hace un tiempo, nos permiten cruzar conocimientos, opiniones, puntos de vista; quizás sea un idealista, pero de esta especie de debates que comienzan a partir de artículos como este, me gustaría que los intercambios se realizaran con el respeto que se merece cualquier punto de vista, simplemente porque lo dijo un “legítimo otro/a”. Pienso que si se cree tener “la verdad”, nos auto fijamos límites que nos impiden crecer, aprender y seguir desarrollándonos.

    No es de mi interés que alguien esté de acuerdo o no con lo planteado y que se encienda un nuevo escenario de insultos manifiestos y velados, simplemente quiero expresar mi inquietud.

    Finalmente les dejo otra experiencia que tuve hace un tiempo y que me pareció interesante, desde mi visión, los que quieran pueden reproducirla, los que no, no: Hace unos meses observé como en un grupo de personas una de ellas sostenía un péndulo y las demás hacían preguntas… Mi sorpresa fue ver como este objeto se desplazaba hacia un SI o un NO de acuerdo a las preguntas que el resto hacía. En un principio me sonreí porque me pareció un truco y no presté mayor atención, pero sí me quedé con la inquietud, por lo que al poco tiempo busqué un péndulo que me gustó y comencé a realizar el ejercicio para ver qué pasaba… Creo que aún estoy sorprendido de lo ocurrido, puesto que el elemento comenzó a moverse de acuerdo a las preguntas que realizaba. Reitero, los que más se apegan al método científico pueden experimentarlo a ver qué pasa.

    Un abrazo para todos y cada uno de Ustedes!!

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    1. Empiezo por el final: se llama efecto ideomotor y es el fenómeno que está detrás de las supuestas capacidades de los zahoríes con sus varitas. Resumen corto: lo mueves tú pero no eres consciente de esos movimientos.

      Sobre todo lo demás que comentas, también intento resumirlo: cambios potentes, en efecto. Ahora imagina qué pasa cuando tú has cambiado potentemente pero resulta que no tenías que haber hecho ese cambio, o no por eso, o no en esa dirección, porque de donde surgió ese cambio no estaba basado en ningún fundamento necesariamente real, y pudo ser fruto de autosugestiones, falsas percepciones, falsos recuerdos, prejuicios, etc., en lugar de por un problema real (que tendría que ser tratado por un psicólogo, no por un charlatán, en cualquier caso).

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  9. Hola Emilio,
    Gracias por aportar.

    Comienzo por el final de tu apreciación. Siempre queda la posibilidad de partir por donde no se debe o por algo que no es lo que debiera ser… Cuando tratamos temas de índole psicológico, ese riesgo habitualmente está. Puede ser que desde un método como el científico se reduzca, pero no es posible, desde mi perspectiva, asegurar que eso ocurrirá así.

    En relación al péndulo, pensé lo mismo que tú en su momento, es decir, en el efecto ideomotor. Fui un poco más allá para contrastar y, en primer lugar, con un grupo de amigos desordenamos las preguntas, las realizamos mentalmente (sin habla alguna) y coincidieron 23 de 24 respuestas; en segundo lugar, los mismos amigos re-constatamos el fenómeno escribiendo las mismas preguntas, en desorden y, sin saber cual era la pregunta escrita, la pusimos en la mano, tomamos el péndulo y el resultado fue el mismo, coincidencia en 23 de 24 preguntas. La respuesta no coincidente con la pregunta, nos llevó a la conclusión que estaba mal planteada y puesto que estaba sujeta a interpretación.

    Ahora bien, con posterioridad, reuní un conjunto de 6 personas, las cuales no conocía (amigos o conocidos de otros amigos). Saqué una hoja de papel, les pedí que escribieran sus nombres en los espacios vacíos, en otros espacios puse mi nombre y 4 nombres inventados y pedí al elemento que marcará las personas que ahí estábamos. La respuesta fue exacta: Identifica a 9 de 9 personas.
    Desde esta perspectiva pienso que dejé afuera el efecto ideomotor, sistema telepático u otro…
    No quiero convencer a nadie de lo ahí ocurrido, puedo estar mintiendo, pero reitero mi invitación a probar el sistema, quizás a alguien se le ocurran mejor ideas que a mí y puedan confirmar o desmentir.

    Un abrazo para todos!!

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    1. No lo dejaste fuera, ni mucho menos. También es el fenómeno que está detrás de la oujia. Prueba atar el péndulo a una lámpara de techo y tú pon la mano en el interruptor para estar “en contacto” con el péndulo. Verás que no se mueve (excepto si hay un terremoto).

      Sobre lo otro, a ver si soy capaz de explicarme bien: ante una enfermedad, la psicología sigue un proceso, que podrá ser más o menos perfecto, pero que tienen una base y una validación. Las constelaciones familiares son un pollo sin cabeza basado en los prejuicios de un nazi tarado y cualquier efecto beneficioso que pudiera conseguir es pura casualidad.

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