¿Posverdad escéptica? Los desastres del informe sobre muertes por pseudoterapias de la APETP

Recientemente se ha publicado el Primer informe sobre fallecidos a causa de pseudoterapias en España, editado por la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP). Se trata de un trabajo muy necesario, que analiza la epidemiología de las muertes causadas por pseudoterapias en un contexto de gran preocupación política y social por la cuestión. Lo hace, además, la APETP, a cuya junta directiva pertenecí hasta hace no mucho y cuyo activismo frente a la problemática ha sido de enorme relevancia desde su creación. Así pues, creo que el marco general y la temática del documento son loables. No obstante, no creo que sea posible argumentar que el trabajo tenga suficiente calidad metodológica como para cumplir de forma adecuada con su objetivo. Siempre y cuando, claro, el objetivo que yo pienso que debería tener un documento de estas características sea el mismo que tienen en mente sus autores. Una coincidencia que, mucho me temo, no tiene lugar.

En pocas palabras, y antes de adentrarme en la confusa maraña argumental que plantea el texto de la APETP, unos cálculos tan deficientes no pueden ser considerados ni siquiera como “especulativos”, “exploratorios”, “heurísticos” o “aproximados”. Estos datos son simple y llanamente falsos. Y lo son debido a carencias metodológicas, no por falta de datos, como sus autores apelan a nuestra clemencia a lo largo del informe. Admito que el informe podría cubrir necesidades políticas y mediáticas del activismo contra las pseudoterapias, dotando de eslóganes a los periodistas y políticos de turno al ofrecer un número concreto y escandaloso que genere una de las ya habituales movilizaciones políticas por histeria colectiva, pero el contenido del texto no debería, en ningún caso, ser considerado con un mínimo de seriedad científica.

Problemas generales del documento de la APETP

El texto presentado tiene tres problemas básicos en su planteamiento más general:

1) La APETP, y este es un lastre que se extiende a muchas de sus acciones y a su propio equipo directivo, tiene un serio déficit de captación de experticia. Sorprende, por la propia temática de la asociación, no encontrar ni un solo médico, enfermero, psicólogo clínico, fisioterapeuta o, en general, profesional sanitario, entre su equipo directivo. No voy a entrar a las razones por las cuales no ha tenido lugar el trasvase de poder desde los activistas originales que iniciaron el proyecto hacia los profesionales adecuados para llevarlo a cabo, capaces de dar verdadera entidad y poder de influencia a la asociación, pero sí quisiera remarcar que ese proceso tiene que tener lugar si alguien pretende que la APETP cumpla de forma adecuada con la función que tiene entre manos, que es de la mayor de las relevancias.

En este caso, el documento es firmado por Fernando Cervera (biólogo), José Manuel Gómez (ayudante doctor del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Alicante), y Fernando Frías (abogado). Los conozco a los tres y siento aprecio por ellos y por su trabajo como activistas, pero parece evidente que no son el equipo adecuado para llevar a cabo un estudio epidemiológico tan complejo como el que han pretendido desarrollar. Además, aunque no sea más que una cuestión formal, esta clase de informes “oficiales” no suelen venir firmados en la portada; simplemente se suele detallar en su interior el equipo de trabajo, ya sea al principio o al final, porque en principio se trata de encargos basados en revisiones que no van encaminadas a ser publicadas en una revista científica. El toque personalista del informe no hace más que ahondar en el problema del perfil profesional de los autores. Quizás hubiera sido más adecuado que la APETP recurriera a un equipo profesional con experiencia contrastada en esta clase de estudios, pues estoy convencido de que los resultados hubieran sido mucho más adecuados a nivel científico — aunque quizás menos vistosos a nivel mediático: ningún profesional hubiera estado dispuesto a firmar estos resultados, por muy llamativos que sean, para ver cómo su prestigio y su carrera quedaban destruidos.

2) La revisión bibliográfica llevada a cabo no es satisfactoria y, sobre todo, y esto es asumido por los propios autores, no dota de suficiente apoyo empírico a los resultados que se presentan en el escrito. Algunos estudios citados presentan considerables limitaciones estadísticas que los autores no reportan en el informe y otros no guardan suficiente relación con lo que buscan justificar. Sobre lo segundo, por ejemplo, para justificar que “los enfermos de cáncer que usan estas pseudoterapias tienden a retrasar más la iniciación a la quimioterapia”, apelan a un estudio de Greenle et al. (2016) que ni siquiera trata ese tema en específico y que únicamente menciona el uso de “complementos dietéticos” en sentido genérico. No digo que dicha relación no tenga lugar, pero ese estudio claramente no la puede sostener de cara a un informe, más aún siendo una aseveración tan central en la argumentación.

Por otro lado, los cálculos están basados en extrapolaciones desde muestras muy dispares — por ejemplo, desde Canadá/EEUU/Noruega a España — y muy desfasadas. Pese a las intenciones de los autores, no hay que extrapolar tan alegremente: para ello, debido a la variabilidad de resultados de ciertos campos científicos, hemos desarrollado los metaanálisis. Respecto a la falta de vigencia de ciertos estudios centrales, en un informe como este no se debería emplear datos recogidos hace 27 años, como es el caso de Risberg et al., (2003; la muestra que emplean es de 1992), que sirve de base para el primer cálculo de mortalidad presentado. Otro ejemplo es el estudio en el que se basa el tercer cálculo del informe, Rothwell et al., 2001, con muestra recogida entre 1993 y 1998.

De un estudio tan desfasado como  el de Risberg et al. los autores del informe extraen una correlación que indicaría, según ellos, que el uso de pseudoterapias causa un aumento del 14% de mortalidad. Sin embargo, los autores del propio artículo rechazan explícitamente que sus resultados puedan ser interpretados causalmente, debido a no haber controlado una variable tan explicativa como la gravedad de la enfermedad: “The association observed in this study cannot establish a causative relationship between the use of AM [Medicina alternativa] and survival, as AM use may act merely as a marker for otherwise undetected prognostic factors (…) Patients with worse symptoms during cancer treatment are more likely to use AM and more severe symptoms might suggest a more aggressive disease”. Lo más inverosímil del asunto es que los autores del informe son conscientes de estas restricciones interpretativas, pero, como hacen a lo largo del texto cada vez que se ven acorralados por sus propios excesos, tras indicar que no hay que hacer lo que van a hacer, van y lo hacen.

Sorprende también que el segundo cálculo de mortalidad del informe se base en un estudio con limitaciones metodológicas evidentes, como Johnson et al. (2018). Se han hecho decenas de estudios sobre la prevalencia del uso de medicina alternativa entre pacientes oncológicos, mostrando una enorme variabilidad de resultados — hay estudios que sitúan la tasa alrededor del 20% mientras otros la elevan hasta pasar el 60% —, sin embargo, se considera que, siendo claramente el grupo de pacientes con mayor empleo de medicina alternativa, la tasa más habitual se sitúa entre el 40% y el 50%. Pues bien, el estudio liderado por Johnson emplea una muestra final de 281 sujetos seleccionada a partir de una muestra inicial de 1,901,815 pacientes — analizaron el National Cancer Database entre 2004 y 2013. Es decir, la muestra supone el 0,01% del total en lugar de las altas tasas de uso de medicina alternativa entre pacientes de cáncer ya demostradas por estudios anteriores, lo cual da a entender que se han centrado en un perfil extremadamente concreto de paciente y no en el uso de medicina alternativa en términos generales. Esto se debe a que Johnson y su equipo seleccionaron únicamente a pacientes que fueron atendidos con medicina alternativa en lugar de tratamientos contrastados, etiquetados en la base de datos como “other-unproven: cancer treatments administered by nonmedical personnel”.

El problema es que sus resultados no tienen en cuenta dos variables de gran relevancia explicativa. En primer lugar, los 281 sujetos de la muestra presentaban de media un estadio de cáncer más avanzado, lo cual es uno de los mejores predictores para que empiece o aumente el uso de medicina alternativa— por ejemplo, ver aquí y aquí. En segundo lugar, muchos de estos pacientes pueden haber sido descartados para el tratamiento médico debido al estado avanzado de su enfermedad o a diversas cuestiones. Por ello, los resultados del estudio liderado por Johnson han de ser tomados con gran cautela. Por ejemplo, mientras su estudio encuentra en estos casos extremos de falta de tratamiento una tasa de mortalidad para el cáncer de mama un 470% mayor, otro estudio reciente no ha encontrado asociación entre el uso de medicina alternativa y una mayor tasa de mortalidad en este tipo específico de cáncer, al considerar una muestra menos restrictiva respecto al uso exclusivo de medicina alternativa. No digo que no exista dicha asociación, sino que la estadística funciona así, con falsos negativos, falsos positivos y muchos detalles a considerar respecto a los outliers, las muestras y las variables ocultas. Podría poner algunos ejemplos más, pero creo que ya se capta la naturaleza de los problemas de la revisión bibliográfica.

3) Por último, hay una confusión básica entre medidas de autoatribución (actitudinales) y medidas “objetivas” que analizan una capacidad práctica o un estado de cosas efectivo. Que en una encuesta del FECYT se diga que un 1,7% de los españoles usarían una terapia alternativa en lugar de un tratamiento avalado para el cáncer no quiere decir que un 1,7% de los pacientes españoles de cáncer rechacen el tratamiento en favor de la medicina alternativa. Esa interpretación es una de las mayores barbaridades del informe. Es esperable que dicho porcentaje se reduzca sustancialmente cuando los pacientes sean informados por los médicos, cuando su familia se vuelque con ellos y, por supuesto, cuando se vean en peligro real. De hecho, en este punto es donde encontramos una de las incongruencias en el enfoque analítico más reprobables del estudio de la APETP: pese a seguir a Johnson, extrapolando como válido ese 470% de incremento en la mortalidad del cáncer de mama, asumiendo así la muy matizable idea de que todos estos pacientes rechazaron el tratamiento voluntariamente para refugiarse en la medicina alternativa, no asumen, como deberían hacer, la tasa que el propio Johnson establece para cuantificar a dichos pacientes. Me explico: en el informe de la APETP, en lugar de emplear ese 0,01% “objetivo” que determina Johnson para cuantificar el perfil de su muestra estadounidense de extremistas (aka para definir el dominio de aplicación de la correlación), prefieren emplear, por alguna razón que escapa a la lógica interna del estudio, un dato de autoatribución precáncer que extraen de descontextualizar los resultados de una encuesta del FECYT — el famoso 1,7% que está a la base de los dos primeros cálculos de mortalidad presentados. Ese aumento de 0,01% a 1,7% no se sostiene de ninguna de las maneras y supone una tumba para la fiabilidad del informe. Además, no se explica por falta de datos, sino por un abracadabra en el planteamiento analítico del informe. Y, lo voy a decir, sólo encuentro explicación a dicha incongruencia a una voluntad de conseguir un mayor porcentaje de pacientes españoles con el perfil de la muestra de Johnson, que anuncian como un 1700% mayor que la muestra estadounidense sin aportar ningún tipo de explicación al respecto.

Nota: Tras hablar con los autores del informe, resulta que el famoso 1,7% ha sido extraído de la encuesta del 2012 y no de la del 2016, como se indica erróneamente en el texto. Se trata del porcentaje de sujetos que respondió “Trataría de encontrar remedio en tratamientos alternativos” a la pregunta “Supongamos que debido a una enfermedad grave usted o alguno de los suyos debe someterse a una operación arriesgada. Si tuviera que tomar una decisión importante relativa a dicha operación, ¿qué tipo de información tendría en cuenta principalmente?”. No hace falta ser experto en psicometría para notar que la interpretación que se ha dado a esa respuesta está completamente fuera de lugar, porque no se habla de rechazar el tratamiento médico, se menciona únicamente la búsqueda de información y, además, es una medida disposicional.

Los errores presentes en los tres cálculos presentados por la APETP

Habiendo dicho ya lo que ya he dicho, voy a repasar brevemente los tres cálculos que presenta la APETP, señalando los principales errores metodológicos en los que incurren. Repito que dichos errores son errores; no son consecuencia de la falta de datos sino de una interpretación deficiente de los mismos en combinación con determinadas transgresiones metodológicas flagrantes.

Primer cálculo: muertes atribuibles al uso de pseudoterapias entre pacientes de cáncer en base a la correlación reportada por Risberg et al. (2003), empleando la tasa anual de diagnósticos oncológicos en España y aplicando el 1,7% del informe del FECYT para cuantificar el rechazo inicial del tratamiento empíricamente avalado.

Errores: (1) La correlación establecida por Risberg et al. está desfasada. (2) No es válido interpretarla causalmente debido a que no controla variables potencialmente explicativas que los propios autores advierten. (3) Ese 1,7% de pacientes que optaría en primer lugar por una pseudoterapia es una medida descontextualizada y, en todo caso, es una medida actitudinal precáncer que no avala un cálculo de evasión de tratamiento postdiagnóstico.

Segundo cálculo: muertes atribuibles al uso de pseudoterapias entre pacientes de tres tipos de cáncer (mama, colerrectal y pulmón) en base a las correlaciones reportadas por Johnson et al. (2018), empleando la tasa anual de diagnósticos de estas tres enfermedades en España y aplicando el 1,7% del informe del FECYT para cuantificar el rechazo inicial del tratamiento empíricamente avalado.

Errores: (1) La muestra empleada por Johnson et al. no controla variables potencialmente explicativas y, por ello, no es válido establecer una relación causal. (2) Ese 1,7% de pacientes que optarían en primer lugar por una pseudoterapia es una medida descontextualizada y, en todo caso, es una medida actitudinal precáncer que no avala un cálculo de evasión de tratamiento postdiagnóstico. (3) El 1,7% empleado por los autores contradice el propio estudio de Johnson et al. en el que se basan, dado que el dato que ofrecen en su artículo, mucho más adecuado porque de él se extrae la correlación, sitúa la tasa de pacientes con el perfil descrito en el 0,01%.

Nota: nótese la enorme contradicción entre los resultados de los cálculos 1 (550 muertes de pacientes oncológicos atribuibles a pseudoterapias) y 2 (800 muertes considerando únicamente 3 tipos de cáncer que suponen el 38% de la muestra empleada por el cálculo 1). Ello es debido a los enormes fallos metodológicos, a los excesos interpretativos y, sobre todo, a haber inflado injustificadamente el porcentaje de pacientes españoles tipo-muestra-de-Johnson un 1700%.

Tercer cálculo: muertes atribuibles al uso de quiropraxia una semana antes de una insuficiencia vertebrobasilar en base a una correlación reportada por Rothwell et al. (2001) en población mayor de 45 años, empleando la tasa anual española de muertes por accidentes cerebrovasculares y aplicando la suma de los sujetos que afirman haber ido al quiropráctico una vez a la semana o una vez al mes durante el último año en una encuesta del CIS para definir el número de personas que verían aumentado todos los años su probabilidad de padecer un ictus debido a la quiropraxia.

Errores: (1) La correlación reportado por Rothwell et al. está desfasada. (2) La correlación reportada por Rothwell et al. únicamente hace referencia a un tipo muy poco habitual de isquemia. (3) La correlación reportada por Rothwell et al. se refiere únicamente a pacientes mayores de 45 años. (4) La correlación reportada por Rothwell et al. únicamente hace referencia a pacientes que acudieron al quiropráctico una semana antes de la isquemia. (5) El cálculo llevado a cabo en el informe de la población española que se vería afectada por la correlación reportada por Rothwell et al. no controla ni (1), ni (2), ni (3), ni (4), estando extremadamente sobredimensionada. (6) No es válido interpretar causalmente la correlación reportada por Rothwell et al.

El cálculo sobre muertes atribuibles a la quiropraxia denota todos los vicios del informe, dibujando un razonamiento auténticamente delirante. En primer lugar, el estudio empleado está desfasado. En segundo lugar, los autores del informe confunden la plausibilidad de causar un ictus por medio de “pseudoterapia quiropráctica” (nótese la ridiculez del activismo lingüístico empleado en el informe), algo bien documentado con estudios de caso, con la significación estadística de dicha relación causal. Está muy claro que la quiropraxia puede causar accidentes cerebrovasculares, pero se ha refutado que la incidencia de dicho daño directo pueda ser detectado analizando grandes bases de datos. Al contrario, al ser un número tan pequeño de afectados debería emplearse una metodología cuantitativa mucho más detallada para poder detectar el número real de accidentes cerebrovasculares causados por manipulaciones cervicales. Como siempre, lo único realmente sólido que reporta el informe son los estudios de caso, dado que la relación causal interpretada a partir de la correlación de Rothwell et al. no se sostiene.

Pero es que, además, la potencia estadística de la propia correlación ya es tremendamente baja. “VBA is a rare form of stroke (…) in this population-based study the small number of events was problematic. Of the 582 VBA cases, only 9 had a cervical manipulation within 1 week of their VBA. Focusing on only those aged <45 reduced our cases by 81%; of these, only 6 had cervical manipulation within 1 week of their VBA”. Además, hay que considerar que “the association was present when all visits were analyzed as well as only visits with a cervical diagnosis”, lo cual nos revela que se trata de una correlación cuya descripción ha dependido de un número de casos representativos que se cuentan con los dedos de las manos y que, además, la correlación tenía toda la pinta, ya en el 2001, de deberse a que los pacientes de los quiroprácticos llegaban a su consulta con problemas asociados al ictus posterior.

En todo caso, aquí la prestidigitación estadística vuelve a ser similar a la inflación del 1700% de los afectados en los cálculos anteriores, dado que los afectados por la correlación reportada por Rothwell et al. vuelve a ser engordada de forma grosera. Pese a todas las limitaciones descritas en el estudio del que han extraído la correlación, los autores consideran a todos los muertos anuales por ictus en España en lugar de únicamente a los afectados por el tipo particular, y poco común, de isquemia considerada por Rothwell y sus colaboradores. Incluyen a los fallecidos de todas las edades, no sólo a los mayores de 45 años. Del 6,9% de españoles que afirma haber ido al quiropráctico en el último año, no consideran únicamente al 7% que afirma haber ido todas las semanas, sino también al 17,5% que afirma hacerlo una vez al mes. Además, hay que sumar a toda esta inflación desbocada que, como ellos mismos indican, la quiropraxia es un concepto difuso entre los consumidores y se tiende a confundir al quiropráctico con el fisioterapeuta y con el osteópata. Para hacernos una idea de la enorme sobredimensión del cálculo, dado que las isquemias vertebrobasilares suponen alrededor del 20% de los casos de accidente cerebrovascular, el incremento de mortalidad debió haberse aplicado únicamente al 20% del 7% del 6,9% de los mayores de 45 años, no al 24,5% de todos los afectados anuales de ictus. Es un sesgo estadístico salvaje e innecesario, dado que era perfectamente posible controlar todas estas variables.

Como resultado de la brutal sobredimensión llevada a cabo, resulta que 257,818 españoles encajarían con el perfil delineado por Rothwell, lo cual es completamente inverosímil. Por si fuera poco, calculan que en España habría 660 muertes anuales por ictus atribuibles al uso de quiropraxia, ya sea en la propia consulta del quiropráctico o en el plazo de una semana. Para hacernos una idea del enajenado volumen de esta cifra, y considerando que los autores suponen que nadie, ni la policía ni las autoridades sanitarias ni los expertos en ictus, ha reparado en ella, en el 2018 hubo 227 asesinatos y 1830 muertes por accidentes de tráfico. En el 2017 fueron 618 muertes por accidentes laborales, 759 muertes por sobredosis y 442 muertes por SIDA. Y es que encima estamos hablando de una asociación extremadamente sencilla de descubrir, de acción inmediata o a los pocos días, y de una tasa de muertes increíblemente elevada — tan elevada que es imposible aceptarla siquiera como plausible.

En resumen: No, hasta donde sabemos en España no hay 1410 muertes anuales atribuibles a las pseudoterapias. Vamos a calmarnos un poco y no le faltemos el respeto a la epidemiología.

No todo vale

Lo realmente alarmante de este informe es que sus autores están tan sesgados que únicamente contemplan la posibilidad de que, pese a todas las vulgaridades de cálculo en las que incurren, y a que dichas vulgaridades siempre juegan a su favor, sus resultados sólo podrían estar infraestimando el número real de muertes atribuibles a pseudoterapias. Entiendo la motivación de la APETP: lanzar un número redondo de muertes para impulsar el plan legislativo contra estas prácticas que lleva tiempo anunciando el gobierno del PSOE. Pero la idea se les ha ido completamente de las manos y han acabado publicado un documento que suda fanatismo y politiqueo de la peor calaña.

Las pseudoterapias son un problema real y ocasionan muertes reales, no hace falta crear hechos alternativos ni combatir la pseudociencia con más pseudociencia. Un informe sobre muertes es algo muy serio que ha de colmar expectativas científicas con datos sólidos en lugar de cubrir expectativas políticas lanzando datos falsos pero fácilmente rentabilizables. Pese al efecto inmediato de haber generado titulares y la consecuente histeria social, tan provechosa políticamente, un informe tan falaz como este hace mucho daño a la credibilidad de discursos perfectamente racionales como la defensa de la práctica clínica basada en evidencia. Al fin y al cabo, cualquiera con el mismo nivel de sesgo ideológico pero enfrentado al pensamiento crítico podría desmontar estos ilusorios cálculos con, paradójicamente, una pequeña dosis de pensamiento crítico.

Por mi parte, si en su momento abandoné la junta directiva, ahora me he convencido de abandonar definitivamente la APETP como socio. No todo es política, impacto mediático y manipulación de la opinión pública. Defender el pensamiento crítico, bien, pero no así.

Por Angelo Fasce

Post scriptum del 24/01/2019: Resulta que los cálculos originales desde los que partían los autores eran aún más desviados que las 1410 muertes anuales que pretende reportar el informe. Hace unos meses José Manuel Gómez cifraba en 22602 las muertes anuales atribuibles al uso de medicina alternativa, en un ejercicio de pseudociencia tuitera que resultaría hasta divertido si no hablara sobre muertos y no tuviera tanto potencial para el alarmismo: https://twitter.com/jmgomezsoriano/status/1051194457981444097?fbclid=IwAR0PjMIXHY9XhjIuSI4zcprTulr4bbVpzo8wfdLQIB_HI4uip4id8RO97XI

Pese al origen del dato y a no responder a lógica alguna, saltó a los medios de comunicación: https://www.elespanol.com/…/muertes-cance…/345715745_0.html…

Por su parte, Fernando Cervera tardó menos de 24 horas en difundir dichos datos falsos en su blog, junto a versiones iniciales de los cálculos falaces del informe: http://ulum.es/miles-muertos-ano-pseudoterapias/…

Partiendo de 22602 muertes, es normal que únicamente contemplen infraestimación al reportar en el informe un “mesurado” número de 1410. Ambos datos son ficticios y su difusión se aleja mucho de la prudencia y de la ética.

Anuncios

35 comentarios en “¿Posverdad escéptica? Los desastres del informe sobre muertes por pseudoterapias de la APETP

  1. Vaya repaso.

    No voy a entrar en el tema metodológico, que supera mis conocimientos y del que solo puedo asegurar la honestidad en su desarrollo; me limitaré al grueso del asunto: “No obstante, no creo que sea posible argumentar que el trabajo tenga suficiente calidad metodológica como para cumplir de forma adecuada con su objetivo.”

    El objetivo del trabajo no es aportar una cifra usable de muertes. Se remarca una y otra vez ad nauseam. El objetivo del trabajo es remarcar la ausencia de datos que permitan siquiera aportar una cifra usable. El acercamiento que se ha hecho, plagado de errores (los que los propios autores asumen en el trabajo y los que seguramente con acierto comentas) suponen un primer disparo grueso sobre el orden de magnitud del problema del que hablamos (¿son casos anecdóticos y hemos tenido la mala suerte de ir a conocerlos todos en APETP? ¿Una decena de personas? ¿Cien? ¿Mil?). El informe no es, ni pretende serlo, un artículo científico ni un texto científico.

    Ese es el objetivo, llamar la atención sobre la falta de estudios, mostrando que hay un problema real de daños por pseudoterapias en contra de la inocuidad que desde la sociedad se le suelen atribuir. Que hace falta que desde instancias capacitadas (y una asociación de afectados no es una sociedad científica) tome las riendas para abordar el problema. Como siempre, y como sabes, en APETP no hay nada inamovible y nos intentamos regir por los parámetros de hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos. En lugar de abandonar APETP, más bien te animo a que te acerques más y nos regales parte de tu tiempo a mejorar nuestro trabajo, que seguramente será más productivo para todos.

    Le gusta a 2 personas

  2. Hola Emilio,

    Entiendo lo que me dices, sin duda es un tema importante que debería trabajarse más desde un punto de vista epidemiológico, y la perspectiva de tratar con los afectados acaba calando. También es verdad que la APETP ha hecho algunas cosas muy bien. Sin embargo, lamento mucho la línea de defensa que habéis adoptado en estas horas, asumiendo que el informe en realidad sólo pretendía remarcar que no hay datos fiables al respecto. Eso no es así. Sin ir más lejos, cito las primeras líneas del preámbulo: “Este documento ha sido realizado por la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) para obtener una primera estimación del número de fallecimientos a causa de las terapias alternativas. Se trata de una primera aproximación para abordar un problema que, como se verá a lo largo del informe, causa miles de muertes al año”.

    Lo mejor es admitir que no se ha actuado bien, ya sea por no haber controlado de forma adecuada los contenidos del documento, no haber recurrido a los expertos adecuados o haber extralimitado la presentación de los resultados, pero no sigamos con lo de lanzar la piedra y esconder la mano. Las cifras que habéis arrojado en el informe han aparecido en muchas noticias a lo largo del día como cifras fiables, y no he visto a nadie de la APETP quejarse por ello. Si queréis llamar la atención sobre la falta de estudios, publicad algo lamentando la falta de información en lugar de inventar datos y lanzarlos a los medios de comunicación.

    Le gusta a 2 personas

    1. Lo de antes lo respondía en nombre de APETP. Lo siguiente es a título personal.

      Si el tema es que yo estoy de acuerdo, y hasta los autores están de acuerdo en la debilidad de las cifras. ¿Cuántas veces lo pone en el documento, te importa contarlas y destacarlas también? No pretende hacerlas pasar por fiables, y quizá solo haya faltado ponerlo en neones parpadeantes en algún lado para que quede claro. Tú mismo lo indicas en el artículo, por lo que considero que tienes claro que no se ha intentado engañar a nadie.

      Eso no significa tampoco que las cifras estén falseadas. Los criterios de baremación han intentado seguir los estudios efectuados sobre el tema. Pero sí, se han cometido errores que los autores no han tenido en cuenta, cosa que no se ha hecho de forma interesada. Sabes bien cómo funcionamos en APETP. Se hacen las cosas con los recursos que se tienen, que son exactamente 0. También sabes que a algunos nos revienta hasta una coma mal puesta. El informe, con vistas a resaltar que las pseudoterapias no son inocuas y que desconocemos un alcance de mortandad que a tiro grueso estimamos del orden del millar de personas, está hecho desde la honestidad (no insistiríamos tanto en la debilidad de las cifras de otro modo). Daría igual que pusiéramos a los expertos adecuados, porque la cifra seguiría siendo una hipótesis de partida, y cualquiera podría señalarlas igualmente para decir que esa aproximación puede ser incorrecta (por cierto, la cifra que damos la considero conservadora a tenor del percal de los afectados que seguimos recibiendo). Puestos a inflar cifras sin criterio alguno, lo tendríamos fácil. Pero no se trata de eso, ni se busca de ninguna manera.

      En los medios de comunicación en los que nos han contactado, desde luego hemos incidido en este aspecto. Puedes comprobarlo sin problemas. Quizá cuando pase la oleada podamos dedicar algún recurso a ir publicación por publicación a dejar un comentario al respecto, no tenemos ningún interés en que se malinterprete el informe, pero intuyo que tendremos alguna otra movida tocha que atender con esos recursos, como cada martes.

      Ahora bien, henos aquí. Artículo publicado, errores cometidos, lecciones aprendidas. Como siempre que se intentan hacer las cosas bien, se expone a meterse la pata. Si crees que puedes hacerlo mejor (o coordinarlo mejor, o lo que sea mejor), sabes donde encontrarnos.

      Le gusta a 1 persona

  3. Excelente análisis, enhorabuena! Realmente a valorar en estos tiempos repletos de manipulaciones y posverdad.
    Ese informe de la APETP es un insulto a la inteligencia, lástima que les vendrá de perlas a los medios ávidos de carnaza sensacionalista y de sangre naturista, pero poco interesados en la objetividad. Supongo que en realidad ese es el objetivo, parece que aquí importa poco la verdad.

    No obstante, si lo que realmente les preocupa a los de la APETP es evitar muertes innecesarias y daños a pacientes, lo valiente sería realizar un informe independiente que englobara todas las muertes y daños causados por medicinas tradicionales y también por medicinas oficiales, y que luego el gobierno se gastara el millón y pico de euros que va a invertir desacreditando las medicinas naturales en denunciar las prácticas pseudocientíficas que matan y dañan a más gente.

    Aunque, seguramente, lo mejor que podrían hacer desde la APETP es respetar la libertad de elección y el derecho a la autodeterminación terapéutica, dejar de tratar a los enfermos como seres inferiores intelectualmente, y tomar ejemplo de sus colegas de otros países del mundo más avanzados, que trabajan codo con codo y respetan a los buenos profesionales de las medicinas tradicionales y complementarias, incluyéndolos en muchos casos en los sistemas públicos de salud, regulándolas para darles un marco legal y de seguridad. Sin ir más lejos, deberían al menos respetar las recomendaciones de la OMS al respecto y dejar de hacer el ridículo en este empeño absurdo por demonizar a toda costa algo que queda claro desconocen totalmente y analizan cargados de prejucicios interesados. Un saludo,

    Le gusta a 2 personas

  4. Mi más sincera enhorabuena Angelo por tu valentía y sinceridad. Esto es lo que nos hace falta oír, personas que argumentan
    sus ideas con hechos y solo con la verdad.
    Los de la APETP tienen la desfachatez de publicar mentiras, propagar el miedo y referirse a los profesionales de la salud como chamanes, estafadores y charlatanes cuando son ellos los que manipulan datos (curiosamente para inflarlos) y no saben interpretar estudios de salud.
    Además tienen,no se sabe exactamente por qué (justo ellos que no son ninguno médico ni profesionales de la salud) el dudoso honor de asesorar al gobierno y a muchos colegios de medicos incluida la OMC.
    ¿Quien está engañando a quien?

    Le gusta a 1 persona

  5. En mi opinión es evidente que la APETP carece del menor rigor científico y seriedad … y adolece de un sesgo que solo puede explicarse desde la servidumbre y el interés no confeso, nunca el interés de los pacientes y la sociedad .

    Como médico colegiado protesto y lamento profundamente que el Colegio Oficial de Médicos que me representa se asesore y haga de portavoz de un grupo de personas que no han atendido nunca un paciente ni tienen idea de qué están hablando… ni idea… la muerte exige un comportamiento más serio y riguroso que el de hacer estimaciones a voleo… del grado de conocimiento de los firmantes del panfleto, de eso mejor no hablar… señores del Colegio de Médicos: a quién representan ustedes?

    Basta de manipulación!! La sociedad y todos nosotros merecemos y exigimos personas más capacitadas, más éticas y con un mayor nivel de responsabilidad y de consciencia.

    Mi reconocimiento y mi felicitación al sr ángelo fasce, por su análisis, su coraje y su compromiso. Gracias.

    Le gusta a 1 persona

  6. Explico con un ejemplo fácil de entender el fondo del problema:

    Lo que han hecho es como si yo encuentro en España una correlación que indica que la gente con bigote tiene un 450% más de probabilidades de ser de derechas y un grupo de investigadores alemanes la usa para calcular el impacto del vello facial en la orientación política, pero no sólo aplican la extrapolación a alemanes con bigote, sino a alemanes con cualquier tipo de barba. Evidentemente, el resultado final del número de gente de derechas atribuible al vello facial va a estar extremadamente sobredimensionado, porque la correlación únicamente se encontró respecto al bigote y no describe una relación causal. Los datos del informe salen de un cálculo igual de deficiente pero a lo bestia.

    Uno puede extrapolar de forma temeraria, pero respetando tanto la correlación como su dominio de aplicación, ya sea aplicando directamente la correlación a extrapolar en el porcentaje muestral original o bien llevando a cabo una descripción similar en la muestra a extrapolar (algo que sí era posible hacer en el caso de la quiropraxia, por cierto). Tomar una correlación y aplicarla a otro dominio de aplicación no es extrapolar de forma arriesgada, sino inventar datos. El informe de la APETP no indica en ningún lugar estos fallos metodológicos, pese a que estamos hablando de que en un caso están hinchando los resultados un 1700% y en el otro también estemos hablando de magnitudes que posiblemente se encuentren en las unidades de millar. No es que sean datos “poco fiables”, es que no responden a lógica estadística alguna.

    Le gusta a 1 persona

  7. Da gusto ver cómo la razón no sólo se abre paso, sino que poco a poco se alinea con la inteligencia sintiente del corazón.

    La persecución a las terapias alternativas sólo puede venir del miedo a aceptar aquello que escapa a toda comprensión.

    Gracias

    Le gusta a 1 persona

    1. “La persecución a las terapias alternativas sólo puede venir del miedo a aceptar aquello que escapa a toda comprensión.”

      Te invito a leer otros artículos de esta página. Imagino que no te van a inspirar comentarios halagüeños.
      La persecución a las “terapias alternativas” puede venir, y de hecho viene, del entender que son un peligro para la sociedad y que no tienen evidencia que las respalden.

      Me gusta

  8. Gracias por tu informe, paso a compartirlo. Una duda, cuando el ingeniero informático y autodenominado experto en sectas te responde: “En lugar de abandonar APETP, más bien te animo a que te acerques más y nos regales parte de tu tiempo a mejorar nuestro trabajo, que seguramente será más productivo para todos”. ¿Podríamos considerarlo un comportamiento sectario?

    Le gusta a 1 persona

  9. Un grupo de aficionados a las pseudoterapias han sacado un panfleto sobre las presuntas víctimas de las malvadas pseudoterapias.

    ….. Con falta de rigurosidad y falta de conocimiento muchas de las fuentes que usan no corresponden a lo que ellos argumentan, se basan en escasos estudios científicos de 20 años obsoletos, sacando conclusiones por infinidad de casos anecdóticos que no han pasado por un proceso de validación.

    …. ¿Alguna referencia sólida que no consista solo en estimaciones teóricas?

    1. Los muchachos de la Apetp, a finales del 2018, en concreto José M. Gómez, calculo el número de muertes pos pseudoterapias en torno a los 20.000 y ahora son sólo 1.400?

    a) http://ulum.es/miles-muertos-ano-pseudoterapias/?fbclid=IwAR0sWeXVVRosS7weC245U4O6fwxsIgfU-jWsYe8ma0F6MUFiXhjaVnm695k

    b) https://twitter.com/jmgomezsoriano/status/1051194457981444097

    c) https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20181016/muertes-cancer-causa-homeopatia-alternativas/345715745_0.html?fbclid=IwAR09sxNi4urZk_9XdlYkmMFUSR9ICW9buAoIsC6g7jTE1orADAXmCLnCy8k

    2. Los redactores del panfleto son socios de ARP-SAPC y/o RedUne y/o Círculo “Escéptico” y/o APEPT.

    Fernando Cervera (un biólogo)
    Fer Frias (un abogado),
    José M. Gómez ( y un escéptico crónico), son los artífices de este panfleto.

    a) https://twitter.com/jmgomezsoriano/status/1087006582146297856

    b) También ocultan que la ARP – SAPC, en un principio se llamó Alternativa Racional para la Investigación del Fenómeno Ovni (ARIFO) http://www.escepticos.es/webanterior/publicaciones/lar0.html

    3. Según Redacción Médica, lo vende como un “estudio” elaborado por “científicos” que luchan contra la pseudociencia. Sin comentarios.

    https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/en-espana-han-muerto-hasta-1-460-personas-victimas-de-las-pseudoterapias-2366

    4. En este informe llama poderosamente la atención la siguiente afirmación: Las universidades contribuyen a que existan estos engaños. Omitiendo esto.

    ….. Los miembros de la ARP sus actividades se centran en charlas en locales con títulos tan llamativos como el ”V curso la Ciencia toma la Palabra”, en donde explicarán si es posible que los extraterrestes construyeron grandes obras faraónicas de la antiguedad como las pirámides de Egipto o la gran muralla China. Coste del curso 30€ . Sin comentarios.

    http://www.escepticos.es/node/5223?fbclid=IwAR0iX1elfG6buPSK312V6sctvQGgZAHEdVBrN0kquw-9d-ZX2mmA66TW7Cw

    5. El vicepresidente de la APETP, es “Emilio José Molina Cazorla” es un bloguero informático de video juegos, además de ser miembro del Consejo Asesor de la ARP-Sociedad para el avance del Pensamiento Crítico, que en un principio se llamó Alternativa Racional para la Investigación del Fenómeno Ovni (ARIFO) y del CSICOP (Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal), ahora conocido como CSI (Comité para la Investigación Escéptica) .

    a) http://www.escepticos.es/node/5730

    b) http://www.escepticos.es/taxonomy/term/2700

    6. Emiten su propia sentencia personal utilizando de manera vergonzante la muerte de un chico “Mario Rodriguez” como una víctima de la Medicina Complementaria. El denunciante, hasta el día de hoy, no fue capaz de demostrar por 3 veces, y 3 jueces distintos, que lo que alega es cierto.

    a) El juzgado de lo Penal número 10 quiere dejar claro desde el principio que no compra el relato de Rodríguez, e incluso le afea que haya usado los medios para convertir este juicio en un proceso contra las pseudoterapias y quienes las practican.

    https://www.actasanitaria.com/wp-content/uploads/2018/02/jdo-penal-10-valencia-29-enero-2018-1.pdf

    b) En este enlace , se puede observar como quieren recaudar dinero de la gente para otra presunta denuncia. https://www.gofundme.com/justicia-para-mario

    7. Se basan en recortes de prensa sensacionalista de hace más de 5 años, poniendo casos como el Bio-Bac ahora Renoven. Ocultando que en el juicio se declaró inocente a su productor.

    a) http://www.migueljara.com/2015/09/09/caso-bio-bac-sentencia-definitiva-que-declara-inocente-al-productor/

    b) Esta es la info que la Apept publica. Diario el PAIS del año 2014. https://elpais.com/sociedad/2014/07/10/actualidad/1404992842_137208.html

    8. Mencionan un estudio en 2018 apuntando que las mujeres con cáncer de
    mama que utilizan pseudoterapias aumentan su riesgo de muerte un 470%. Y esto es completamente falso. Si se va al estudio científico, no hacen mención alguna a esa cifra del 470% , es más, no se trata de una investigación sino de un Breif Communication, lo que desde el punto de vista metodológico le resta credibilidad.

    https://academic.oup.com/jnci/article/110/1/121/4064136

    9. Otro reporte que mencionan, afirman que los enfermos de cáncer que usan estas pseudoterapias tienden a retrasar más la iniciación de la quimioterapia.

    ….. Pero aquí en el enlace de la apetp, hablan de supervivencia y NO de curación y termina afirmando lo siguiente: Recuerde, estas tasas de supervivencia son sólo cálculos, no pueden predecir qué va a ocurrir con una persona en particular. En ningún momento hablan del retraso que hacen los pacientes en su enfermedad. Sin comentarios.

    https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-seno/comprension-de-un-diagnostico-de-cancer-de-seno/tasas-de-supervivencia-del-cancer-de-seno.html

    ….. Y no solo eso, es que no se dan cuenta que una de las afirmaciones más comunes cuando se habla sobre los motivos del aumento de la esperanza de vida, es que se debe principalmente a la atención médica, sin embargo, este factor es pequeño en comparación con otros. En este caso, sobre EEUU, con alta privatización de la Sanidad sería un 10%.

    – Factores genéticos: 30%.
    – Circunstancias sociales: 15%.
    – Factores ambientales: 5%.
    – Sistema de salud: 10%.
    – Pautas de comportamiento: 40%. https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMsa073350#t=article

    10. Referente a la homeopatia, ponen este link: La FDA alertó de la muerte de 10 bebés y los efectos secundarios sufridos por otros 400 tras consumir un producto homeopático de la empresa homeopática Hyland’s y que contenía belladona.

    https://edition.cnn.com/2016/10/12/health/hylands-teething-tablets-discontinued-fda-warning/index.html

    ….. Pero resulta graciosísimo cuando la Apetp afirman que la homeopatía la ponen como “efecto únicamente placebo” e “inocua”, y adelante se contradicen poniendo que mata y que no es inocua.

    11. Enlazan una info de la muerte de un joven durante una sesión de crioterapia cuestionando sus beneficios.

    a) Sin embargo, la crioterapia lo utilizan los deportistas de elite en España. Así se recupera la selección con crioterapia… ¡a -100 grados! http://videos.marca.com/v/0_14x3947k-asi-se-recupera-la-seleccion-con-crioterapia-a-100-grados?count=0

    b) Cristiano se recupera con crioterapia, el tratamiento con frío que alcanza ¡los 200 grados bajo cero! https://www.lainformacion.com/deporte/futbol/cristiano-se-recupera-con-crioterapia-el-tratamiento-con-frio-que-alcanza-los-200-grados-bajo-cero_fcmo8ndhn1rzbq9f50oup3/

    12. En otro enlace, recoge el caso de un niño de año y medio muerto por meningitis. Pero en realidad en la noticia dice otra cosa: “Podría tratarse de Meningitis”

    a) Recogido por Antena 3 en el año 2016. Sus padres optaron por tratarle con suplementos en vez de llevarlo al médico. https://www.antena3.com/noticias/mundo/muere-nino-ano-medio-meningitis-despues-que-sus-padres-quisieran-curarle-sirope_20160309571eb08a6584a8abb583457b.html

    b) Por cierto, el caso está aún en fase de apelación y programado para ser oído por el Tribunal Supremo de Canadá en mayo, lo que podría dar lugar a la condena o absolución. https://respectfulinsolence.com/2018/02/13/quackery-and-wellness-the-case-of-david-and-collet-stephan-and-their-son-ezekiel/

    13. Y por último, en la página 41 afirman que la revista Discovery dsalud, se dedican de forma activa a divulgar engaños y bulos en salud pública. Será por todo esto?

    a) https://www.dsalud.com/reportaje/quienes-estan-detras-de-la-demonizacion-de-las-medicinas-naturales/

    b) https://www.dsalud.com/reportaje/quien-esta-detras-la-campana-las-terapias-naturales/

    Le gusta a 3 personas

  10. La verdad es que me gusta mucho tu blog. Soy practicante de Reiki y homeópata, y ya era hora de que alguien le diera un revés a esos desgraciados pagados por las farmacéuticas. Enhorabuena por el artículo.

    Le gusta a 1 persona

    1. También a vos te recomiendo los otros artículos de esta página. Por ejemplo los que critican al reiki y la homeopatía.
      ¿Te creés que no hay una industria detrás de esas pseudoterapias que mencionás? Ese argumento de “la industria farmacéutica, entonces son malos” aplicaría literalmente a toda actividad humana, incluyendo las pseudoterapias.

      Me gusta

  11. Mientras tanto, en twitter, los defensores de la homeopatía aprovechan para tomar lo que quieren de lo que Ángelo ha escrito. Pero hay quienes le agregan de su propia cosecha… Hay quienes han tratado a Angelo de “charlatán”. Me pregunto qué sentirán al leer la honestidad intelectual del autor. ¿Lo reconocen? ¿Van a disculparse? ¿Sufrirán disonancia cognitiva? La situación es deliciosa.

    Le gusta a 1 persona

  12. Me temo que al pobre Ángelo le han salido los comentarios opuestos a su intención.

    Dijo:
    Se trata de un trabajo muy necesario, que analiza la epidemiología de las muertes causadas por pseudoterapias en un contexto de gran preocupación política y social por la cuestión. (…)
    Admito que el informe podría cubrir necesidades políticas y mediáticas del activismo contra las pseudoterapias (…)

    Y han acudido pseudocientíficos a aplaudirle y arrasar contra el escepticismo.

    Ya sabemos que si hacemos autocrítica del escepticismo podrá ser aprovechado por los pseudocientíficos (que no saben qué es la autocrítica).

    Me gusta

    1. curioso comentario, riskov

      mientras que los pseudocientíficos resultan pobres seres incapaces de dar la talla, cual es su propuesta?… mejor no hacer autocrítica del escepticismo, la manipulación y la falsedad, no vaya a ser que sea aprovechada por el enemigo?… curioso razonamiento

      quizás todos deberíamos aplicarnos un poquito de la medicina

      Me gusta

      1. Hola Tomás.

        Yo no he dicho que “los pseudocientíficos resultan pobres seres incapaces de dar la talla”, como has respondido. Sí que los pseudocientíficos no saben qué es la autocrítica. Esto es fácilmente comprobable: la pseudociencia funciona con alto sesgo cognitivo, ignorando los datos en contra.

        Mi comentario apuntaba a la paradoja de que la crítica al escepticismo (que está bien) se ha aprovechado aquí para atraer las ilusiones de pseudocientíficos varios.

        Dices:
        “mejor no hacer autocrítica del escepticismo, la manipulación y la falsedad, no vaya a ser que sea aprovechada por el enemigo?… curioso razonamiento”

        No. La autocrítica es buena, pero la respuesta “pseudo” no lo es.

        Me gusta

  13. caramba riskov…
    … pues usted para no funcionar con sesgo cognitivo (“los pseudocientificos no saben qué es la autocrítica”) y tener un elevado nivel de autocrítica (“si hacemos autocritica del escepticismo podrá ser aprovechado” ), lo disimula muy bien…

    y, dígame?… cómo hace usted para no ignorar los datos en contra?… mire un par entre un centenar como para mirar para otro lado, de una magnitud inmensamente superior a los datos (falsos) que recoge el informe de la APETP:

    Multas de la UE de 1.000 millones a las farmacéuticas
    https://www.elperiodico.com/es/economia/20190203/golpe-de-1000-millones-a-las-empresas-del-sector-farmaceutico-7281810

    Medical error—the third leading cause of death in the US
    https://www.bmj.com/content/353/bmj.i2139

    o sea, riscov, y sin ánimo de prolongar esta conversación, que todos tenemos cosas más interesantes, pero aquí de qué estábamos hablando?… el foco no estaba sobre el desastre del informe sobre muertes por pseudoterapias?… y a usted (sin sesgo y con elevado nivel de autocritca) qué es lo que le preocupa? el modelo sanitario de nuestra sociedad y sus efectos sobre la salud, la enfermedad y la muerte? o más bien la crítica al escepticismo?

    le repito lo que le decía… con la mejor intención… tal vez fuese bueno que todos nos aplicásemos un poquito de esa medicina… nadie está del todo en lo cierto, ni nadie está completamente equivocado

    ánimo en la búsqueda de nuestros puntos ciegos !!

    Le gusta a 1 persona

    1. Pues sin ánimo de meterme donde no me llaman, no veo la relevancia de su comentario (ni acidez rebosante en el mismo) sobre lo que explica el usuario riskov. Él no ha dicho que no se deba hacer autocrítica en el movimiento escéptico ni nada parecido; sólo que están sacando provecho aficionados a las pseudociencias del este artículo de Ángelo Fasce, y seguramente eso va en contra de las intenciones del autor del blog, nada más.

      Y sí, las pseudociencias se caracterizan esencialmente por no hacer una autocrítica válida entre sus investigadores. De ahí su nombre: aparentar ser lo que no son.

      Le gusta a 1 persona

  14. Tomás, dices:
    “y a usted (sin sesgo y con elevado nivel de autocritca) qué es lo que le preocupa? el modelo sanitario de nuestra sociedad y sus efectos sobre la salud, la enfermedad y la muerte? o más bien la crítica al escepticismo?”

    Sobre el modelo sanitario no hemos llegado a entrar. Sobre la crítica al escepticismo ya dije:
    “Mi comentario apuntaba a la paradoja de que la crítica al escepticismo (que está bien) se ha aprovechado aquí para atraer las ilusiones de pseudocientíficos varios.”
    (…)
    “La autocrítica es buena, pero la respuesta “pseudo” no lo es.”

    Vas criticando respuestas que yo no he dado, lo cual tiene un nombre: falacia del hombre de paja.

    Y me preguntas:
    “y, dígame?… cómo hace usted para no ignorar los datos en contra?”

    El método científico contiene en su procedimiento la replicación y la discusión de datos y métodos. Esto es un diferencia con la pseudociencia, y no pequeña.

    Y terminas con:
    “nadie está del todo en lo cierto, ni nadie está completamente equivocado”

    Bien es cierto, lo cual no significa una equidistancia entre métodos. El científico nos ha proporcionado el doble de esperanza de vida o comunicarnos a través de este medio, entre otras muchas cosas. La pseudociencia no ha avanzado nunca desde que se inventa una nueva disciplina hasta que se deja en desuso.

    Le gusta a 1 persona

  15. Hola Rafael.

    Tu comentario está en la línea de lo que yo quería expresar. Deduzco que no lo he escrito tan mal.

    Y sí, el movimiento escéptico puede y debe hacer autocrítica. Y no es justo que las pseudociencias se quieran aprovechar de ello.

    En la autocrítica, además de métodos como los expuestos por Ángelo, también podemos añadir un toque de posmodernismo en no pocos integrantes del movimiento escéptico.

    Sí, ya sé que el posmodernismo es rechazado por todos, pero lo que no saben muchos es que influencias de este se han colado en amplios sectores, sobretodo progresistas. Y el movimiento escéptico no carece de ideales progresistas que defienden, a veces, contra la evidencia.

    Por lo demás, el movimiento escéptico es tan necesario que, de no existir, habría que inventarlo.

    Le gusta a 1 persona

  16. Estimados rafael y riskov… gracias por sus comentarios, pero… por casualidad no estarán ustedes intentando desviar la atención del tema?

    O están proponiendo como documento “científico” el informe de la APETP?… es esta su ciencia?

    Permítanme invocar su espíritu científico para centrarlo sobre el tema que estamos tratando en esta entrada… la APETP ha publicado un informe poco riguroso, que el señor fasce se ha encargado de desmontar… les recuerdo que el informe ha sido publicado en los medios de comunicación, ha malinformado y engañado a las personas que no han leído el informe del señor fasce (la inmensa mayoría) y está siendo publicitado por el colegio oficial de médicos… a sabiendas de su contenido falaz

    y ustedes se van por las ramas hablando de pseudociencia, hombres de paja y posmodernismo?… ni una sola palabra de crítica y denuncia sobre un informe falso y manipulador, estimulado y al servicio de intereses (cada vez menos) oscuros?

    Queridos amigos, pierdan el miedo… el informe del señor fasce es riguroso y está muy trabajado, esta vez la fuente no es sospechosa de pseudociencia… atrévanse a entrar en el fondo de la cuestión y no se vayan por los cerros de úbeda… eso no es científico

    Me gusta

    1. O no nos sabemos explicar, o es usted incapaz de comprender. Relea los comentarios de esta conversación que ya ha degenerado en un diálogo de besugos porque creo que está muy claro lo que dijo riskov y servidor.

      PD: cuando llegue a Úbeda nos avisa, que le esperamos en Baeza

      Le gusta a 1 persona

  17. Estas respuestas pasan de castaño a oscuro, Tomás. Como oscuras son algunas otras insinuaciones.

    Llamativo es que te presentes como médico colegiado y acuses a la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas de (palabras textuales entre comillas) “adolece de un sesgo que solo puede explicarse desde la servidumbre y el interés no confeso, nunca el interés de los pacientes y la sociedad “.

    ¿Qué interés no confeso puede tener una asociación que intenta proteger a los enfermos de las terapias pseudocientíficas? ¿Qué servidumbre y a quien? ¿A la medicina oficial, la que ha demostrado que cura?

    ¿Y el interés de los pacientes es dejarlos a solas con los estafadores de las pseudociencias?

    ¿Médico, de verdad?

    Lo máximo que espero de un profesional de la medicina a favor de las terapias alternativas es que defienda el efecto placebo si no interfiere con la terapia médica. Y tú te desplazas más allá…

    De que me acuses de decir lo que no he dicho ya lo dejo como cosa perdida.

    Me gusta

  18. ¡Uffff! Ángelo Jiménez Losantos tirando piedras al tejado de la asociación que lucha contra las pseudociencias.

    Sinceramente independientemente de algunas estimaciones al alta, el informe está más que bien, porque ya advierte que son cálculos hechos a grosso modo.

    Si fuera por las pseudociencias y los médicos alternativos volveríamos a la era precientífica donde no existían las vacunas y la esperanza de vida era escasa y los niños morían en masa.

    Me gusta

    1. Es que el método es lo que realmente importa si pretendemos llegar a alcanzar consenso basado en la razón y la ciencia. Flaco favor hacemos a la salud pública y la ciencia que debería sustentarla cuando se publica un artículo claramente amarillista, sesgado y manipulador. Eso sí que es tirarse piedras contra el propio tejado.

      Recuerdo allá a principios de siglo se hizo viral un vídeo antes de las redes sociales, se llamaba Zeitgeist. Dicho vídeo daba un mensaje muy claro acerca de que es nuestro deber y responsabilidad informarnos y no dejarnos engañar y manipular. Sin embargo, para alcanzar dicho mensaje, el “documental” engañaba y mentía constantemente. Con sólo decir que la primera parte decía barbaridades como “Osiris fue crucificado” para sostener lo insostenible… pues ya ves xD

      “La ciencia se corrige con más y mejor ciencia”, así le dije una vez a un creacionista ultrarreligioso cuando criticaba la teoría de la Evolución por el fraude de “el hombre de Piltdown”. Con lo que ha sucedido con este informe, más de lo mismo. Necesitamos saber qué víctimas y en qué grado lo han sido de las pseudociencias y “medicinas” alternativas, pero lo necesitamos con rigurosidad para entender bien el problema y así saber como afrontarlo. Caer en las invenciones y manipulaciones es inadmisible en este campo, si queremos seguir siendo escépticos, racionales y éticos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s