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Aquelarres de doulas y pseudociencia para embarazadas

Cuando una amiga a la que aprecio mucho nos dijo que estaba embarazada todos nos pusimos un poco nerviosos. Es un grupo en el que la única mujer es ella y, seamos sinceros, la gente joven de este país no sabe muy bien cómo llevar eso de los embarazos, los niños, las familias, las tarjetas del Corte Inglés, las relaciones superficiales de más de dos meses y todo lo que perturbe nuestra eterna y lamentable adolescencia. Esto es España, un país de viejos y viejóvenes en marcado retroceso demográfico en el que ver una mujer embarazada o un niño por la calle es tan probable como ver al Yeti sentado en una terraza en el centro de Valencia. Ya ha dado a luz y el resultado es un bebé realmente encantador que se ríe de todo y que me da mucho miedo sostener —me atreví a hacerlo una vez y tuvieron que venir a mi rescate al verme la cara de pánico; es que parece que se van a romper, ¿no? El caso es que durante todo el proceso el whatsapp me quemaba de vez en cuando con mensajes del tipo ‘no sabes la magufada que me están queriendo vender…’ o ‘no te imaginas la cantidad de chorradas que me quieren colar cada vez que voy a cosas relacionadas con el embarazo…’. Mi amiga, tengo que decirlo, tiene uno de los sentidos críticos más agudos que conozco. Una vez fui a su casa y me recibió con un montón de páginas arrancadas de revistas llenas de las estupideces y de los productos más inverosímiles. Se lo agradecí enormemente, porque todo el tema de la pseudociencia obstetricia era un mundo al que no había tenido acceso. Y creedme, es una auténtica locura. Las embarazadas parecen ser un mercado tremendamente seductor para estos timadores.

La situación, además de ser alarmante y especialmente sensible, es un lobo que adquiere varios disfraces. A veces puede ser una visión New Age del embarazo y de ser madre, normalmente estos son los casos más sectarios, los rituales frikis de brujas/doulas —unas señoras que hacen intrusismo profesional con la obstetricia, de las que hablaré en adelante—, y en otros casos son ideas que se disfrazan de ciencia cuando no pasan de ser estupideces irracionales y muy peligrosas. Este último es el caso de, por ejemplo, Michel Odent. En esta parcela de las creencias irracionales, además, ambas tácticas retóricas trabajan mano a mano, siendo normalmente la pseudociencia el sustento teórico sobre el cual se pretenden avalar de cara al público las doulas y otros chamanes por el estilo para aprovecharse de las madres —siendo el padre habitualmente visto como poco más que una entidad tóxica para el proceso. Dando por sentado el hecho de que esta gentuza se aprovecha de la enorme cantidad de porquería que tiene la gente dentro del cráneo en estos raros tiempos de posverdad, creo que puedo entender por qué una persona que pasa por un embarazo es alguien especialmente susceptible a este tipo de engaños.

Supongo que al lógico desajuste hormonal y al miedo que puede suscitar un proceso como el parto, hay que sumar el umbral existencial de la maternidad. No he sido padre y nunca seré madre, pero puedo imaginar que todo ello puede llegar a constituir una experiencia algo aterradora, una experiencia que te empuje a aferrarte al discurso más populista, al que te diga lo que quieres escuchar. Porque, oye, hay que admitir que el oído se endulza más cuando te dicen que eres una diosa, que vas a parir entre orgasmos y que, previo pago y rituales, le evitarás a tu hijo problemas al nacer que la gente tonta del montón tenemos que asumir como un riesgo inevitable, que con un discurso que te cuenta la realidad tal cual es: que un parto no es una experiencia placentera, que los partos naturales son muy peligrosos, y que el premio a la idiota —y mala madre— del siglo te lo ganarás poniendo en riesgo la vida de tu hijo pariendo en un ritual absurdo comandado por locas prepotentes, sin control médico y haciendo después el guarro con la placenta.

Con los niños no se juega

Todo el que decide llevar a cabo prácticas peligrosas tiene buena parte de la culpa sobre las consecuencias que se desprendan de su decisión, pero en este caso la responsabilidad que tienen los padres es especialmente sensible, dado que se trata de un bebé incapaz de defender sus derechos y que está en un periodo crítico de su vida en el que esta clase de cosas pueden condicionarlo para siempre. Al haber un menor implicado todo se hace infinitamente más grave. Porque no, por ser madre o padre de alguien no tienes derecho a obligar a esa persona a correr riesgos innecesarios sólo porque tú eres gilipollas. No tienes derecho a meterlo a un colegio sectario, no tienes derecho a no vacunarlo, no tienes derecho a que estudie, diga o piense lo que tú quieras, y, por supuesto, no tienes derecho a meterlo en prácticas tan peligrosas como la ruleta rusa de las doulas. El estado tendría que poner todas sus herramientas a disposición de la protección de los menores, pero lamentablemente desde hace ya un tiempo está fallándoles en este sentido. Sin ir más lejos, ahí está el caso del durísimo ‘Informe doulas‘ elaborado por el Consejo General de Enfermería ante el aluvión de informes de desgracias que reciben, y que fue enviado directamente a la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y al Fiscal General del Estado que, como siempre en estos casos, lo imprimieron y se limitaron a usarlo, me imagino, para nivelar algún escritorio o para imprimir nóminas inmerecidas sobre sus páginas. El número de doulas y de pseudociencia obstetricia sigue creciendo y parece que ningún partido político está dispuesto a mover un dedo al respecto y, con ello, a perder votantes entre la gente que consume estas cosas. Porque en este mundo existen narcoestados y nosotros vivimos en un pseudoestado, un estado en el que la pseudociencia es intocable e infecta incluso al corazón mismo de la Unión Europea.

Y es que la generación millennial es lo que es: gente engañada a la que le han vendido la idea de que en esta vida se puede ser cualquier cosa sin pegar un palo al agua. No somos todos, claro está. Los que somos conscientes de la realidad y de que para ser alguien hoy en día tienes que llorar sangre desde la mañana hasta la noche nos deprimimos y esas cosas. Pero ellos no, ellos viven en los putos mundos de la piruleta. En un mundo donde todos, TODOS, tenemos derecho a ser médicos, enfermeros, matronas, políticos, millonarios, famosos, guapos y empotradores. Porque todos tenemos una opinión y esa opinión es nuestra verdad, y esa verdad nos hace especiales, y esa verdad es el faro que ha de guiar nuestra vida, y tenemos que abrir una cuenta en youtube y contarla, porque nuestra opinión es oro puro para la humanidad. Y luego, claro, vas al quiropráctico con tu verdad por delante, te rompen la espalda y vuelves al mundo real, pero ya es tarde.

Hay gente que estudia seis años una carrera, se colegia, es regida por un código deontológico, aprueba una residencia explotadora de unos cuatro años y es sometida a evaluaciones constantes para garantizar que su práctica médica se guía por evidencia científica obtenida por cientos de miles de científicos, con muchos años de estudios y sus própios códigos éticos estrictos, que investigan con rigor en proyectos que nos cuestan una millonada de dinero y tiempo a todos, pero no, qué coño, tu opinión de mierda vale más que todo eso. Si tú, que eres una doula salida de vete tu a saber qué cursillo cutre de un fin de semana, opinas que parir en casa contigo quemando incienso y recitando mantras es lo mejor de lo mejor, y tú, que vas a ser madre pero que lo de ser responsable no es que sea lo tuyo, opinas que las doulas son lo mejor que le puedes hacer a tu salud y a la de tu hijo, pese a que esa gente tan rigurosa te dice que es una locura y que te pones en peligro, entonces, al ser vuestra opinión y al estar todos los demás, incluida la evidencia científica, claramente inmersos en una conspiración contra vosotras, tenéis razón y punto. Así de alucinante puede llegar a ser el ser humano.

El sinvergüenza de turno

El mayor impulsor de esto de las doulas es Michel Odent, a quien lamentablemente he podido sufrir en primera persona. En el año 2005 mi facultad apareció en varios periódicos por el escandaloso seminario, de dos días de duración, que este tipo dio en el Aula Magna de la Universidad de Valencia, en el que se fomentaban prácticas claramente antihigiénicas y pseudocientíficas —algo que le valió al rectorado una queja del Colegio Oficial de Enfermeros. He vuelto a ver el cartel y aún me da asco ver en él el escudo de mi universidad, una institución a la que quiero muchísimo. El problema de la Universidad de Valencia, que conozco de primera mano, es estructural, y los másters propios y el Aula Magna se han convertido en un ‘todo vale’. Sin ir más lejos, este curso, junto a la APETP, hemos intentado tumbar másters de PNL, de gestalt, de pseudomedicina ortomolecular, másters que incluían en sus temarios cosas tan peligrosas como análisis transaccional, terapia neural, la terapia scenar, tratamientos con células madre o hidroterapia de colon —no hemos conseguido tumbar ni la mitad, en un mecanismo de control francamente ridículo que debería avergonzar al rectorado, que está destruyendo el gran prestigio de una institución para la que, sin duda, no están a la altura. El caso de la charla de Odent en el Aula Magna es más de lo mismo, con una facultad de filosofía que se ha convertido en una gran orgía de beatos, fanáticos y pseudocientíficos. Durante la carrera he podido asistir a todo tipo de charlas inverosímiles, como aquella vez que invitaron a un tipo que afirmaba alimentarse del sol —incluso se alimentó del sol en el jardín de la facultad—, charlas de actrices porno que uno no sabe muy bien qué mérito pueden tener para dar una charla ahí, o verme envuelto en una jornada de pseudoterapeutas filosóficos en la que se negó la existencia de las enfermedades y se negaron cobardemente a sentarse conmigo en una mesa de debate.

Michel Odent es un caradura que, siendo licenciado en medicina pero no estando colegiado ni ejerciendo legalmente, se presenta públicamente, aconseja y atiende partos como si fuera médico —y con ello volvemos a las fiscalías que ven todo esto de brazos cruzados. Odent es uno de los mayores apologistas del llamado ‘parto natural’, el parto sin intervención médica, alegando que tenemos que parir ‘como mamíferos’ —como si las personas que dan a luz en los hospitales fueran reptiles. Para ello propone que las mujeres den a luz solas, en completo silencio, con una doula observando pero sin intervenir. Sus afirmaciones siguen una estela ridículamente psicoanalítica, siendo apoyado por diversas asociaciones de psicoanalistas, y las entremezcla con un trabajo bastante completo de disfraz pseudocientífico que complementa al ya bastante jodido psicoanálisis.

Por ejemplo, él y sus seguidores afirman que los partos naturales suponen un trauma mucho menor para el bebé y que ello implica una cantidad mucho menor de enfermedades futuras de todo tipo, siguiendo la idea psicoanalítica, ya refutada, del origen emocional de la enfermedad y de la represión de recuerdos traumáticos. Tienen incluso una web con una amplia selección de trabajos de lo más ridículos, de mala ciencia, de correlaciones espurias, de pseudociencia, que pretenden servir como evidencia de que los partos asistidos por profesionales aumentan la incidencia de cáncer —en casi todos sus tipos—, alzheimer, anorexia, autismo, hipertensión, intolerancia al gluten, adicción a las drogas, criminalidad, esquizofrenia, diabetes, dislexia, epilepsia, malaria… en fin, casi todas las enfermedades descritas dando igual que sean víricas, bacterianas, genéticas, autoinmunes, psicológicas, médicas, etc. Parir en un hospital sería, básicamente, lo peor que le puedes hacer a tu hijo. Todos los trabajos que citan, y he revisado bastante la web, son absolutas aberraciones metodológicas, interpretativas o directamente cosas que no tienen nada que ver y que ponen ahí porque sí. Este tipo incluso ha llegado a publicar un asqueroso estudio en el que pretende correlacionar el haber nacido mediante cesárea con la reacción de los afectados por los atentados terroristas de Atocha. La sinvergoncería no respeta a nadie.

Afirma que antes las mujeres daban a luz en cualquier situación sin problemas médicos y sin dolor —algo que viola totalmente las elevadísimas tasas de mortalidad materna y perinatal del pasado y de zonas actuales del tercer mundo, que hemos conseguido reducir gracias a los avances de la medicina. Lo cierto es que un parto humano duele, es inevitable. Ello se debe a que somos seres que basamos nuestra supervivencia en la inteligencia, siendo, además, bípedos. Estas cuestiones ocasionan que nuestro cerebro sea enorme, teniendo bebés con una cabeza muy grande que aún crece mucho más durante el desarrollo, y que, a su vez, necesitemos determinadas características morfológicas que nos permitan movernos de forma bípeda. Por esta razón los bebés humanos han de nacer muy pronto, en un estado casi fetal; después la cabeza no podría salir a través de un canal de parto que no puede ser más ancho por cuestiones de locomoción. De hecho, los bebés han de realizar varias rotaciones para poder salir por el canal, a veces incluso rompiéndose huesos, y la tasa natural de mortalidad tanto para la madre como para el bebé es muy alta. Los perros, las vacas y los chimpacés dan a luz con bastante facilidad siendo mamíferos, pero eso no quiere decir que todos los mamíferos tengan que tener esas facilidades —un razonamiento que sería una falacia de generalización apresurada.

Los desvaríos psicoanalíticos de Odent forman parte de eso tan de moda que es el ‘neuropsicoanálisis’, que es el intento de justificación del psicoanálisis utilizando para ello de forma fraudulenta el lenguaje de la neurociencia. Después de leerlo bastante me he dado cuenta de que el tipo se sabe exactamente cuatro palabras —oxitocina, neocórtex, endorfinas y adrenalina— y que las combina como le da la gana para justificar lo que le da la gana. Por ejemplo, Odent afirma que las mujeres que dan a luz como él predica liberan más oxitocina, que es una neurohormona relacionada con la confianza y los comportamientos filiativos, y que por ello quieren más a sus hijos. Además, afirma que el dolor del parto no tiene lugar porque hay que sacar a una personita de tres kilos por una vagina humana, sino por culpa de los médicos y enfermeros, porque las madres liberarían adrenalina al notar su estado de tensión y activarían con ello el neocórtex —una parte del cerebro que Odent relaciona en su totalidad con el pensamiento lógico y el miedo, cuando el neocórtex se divide en muchísimas secciones diferentes que se encargan de procesar información de los sentidos, de nuestras respuestas motoras, del reconocimiento de objetos, etc., pero el miedo no es una de sus funciones.

La parte del neocórtex relacionada con el pensamiento lógico es la corteza prefrontal, que es sólo una parte, y no hay estudios que avalen que se active más en el hospital que en una bañera sucia en la casa de este señor. Afirma, además, que la activación de este malvado neocórtex provocaría que no tenga lugar un tal ‘reflejo de eyección fetal’, que es un reflejo que este señor se ha inventado porque le ha dado la gana. Cuando ese pseudoreflejo inexistente muy supuestamente se activa en su bañera, además de dar lugar a partos velados, haría que las mujeres liberen endorfinas y dopamina en cantidades bestiales, algo que, a su vez, haría que en lugar de sentir dolor sintieran potentes orgasmos. Esto, en su opinión y en la de sus seguidores psicoanalistas, se debería a que en realidad el parto es el final del coito que dio lugar al embarazo, siendo estos orgasmos una reacción ante la entrada y la salida del pene del padre, que es ahora personificado por el niño —esto es psicoanálisis, tenía que haber un pene y sexualidad barroca por algún lado. Todas estas fumadas, por supuesto, carecen de toda evidencia real, siendo meros delirios salidos de la mente del tipo este.

Por si fuera poco con esto, Odent y su secta de doulas también recomiendan que se de a luz en cualquier posición, incluso retorciéndose o a cuatro patas —”(la madre) puede parecer un ser “de otro planeta”; además, adopta posturas cuadrúpedas extrañas, como mamífero que es”. No hay que ser un genio para saber que hacer eso es extremadamente peligroso y que puede ocasionar un daño irreversible al bebé. Tambien predica que el cordón umbilical no sea cortado, que hay que dejar que se caiga por sí solo porque a él se le ha ocurrido que tiene cosas muy importantes y porque, en un ejercicio de alarmismo totalmente infundado, afirma que hacerlo produce tétano. De hecho, las doulas suelen mantener la placenta unida al bebé durante una semana o más hasta que el cordón se rompe solo, una placenta que se pudre y que es un foco de infecciones para un bebé que tiene un sistema inmunológico aún inmaduro. Una absoluta barbaridad.

El aquelarre

Las doulas campan a sus anchas, vendiendo toda clase de rituales chamánicos y dando consejos mágicos y peligrosos a las embarazadas, cobrando una media de 1200 euros por ello. Campan tan a sus anchas que tienen los ovarios de exigir cada cierto tiempo que les hagan un colegio profesional sólo para ellas, aunque se olvidan que ya existe esa profesión y que son gente muy buena en lo suyo: la obstetricia. ¿En qué cabeza cabe que puedan existir curanderas haciendo afirmaciones de este tipo y, encima, exigiendo al estado que les reconozca un colegio? ¿Estamos acaso retrocediendo al siglo XIII? Las doulas dicen en público que se limitan a ‘acompañar’ —¿serán geishas, escorts?—, aunque uno revisa sus cursos y se ve claramente que entienden su función como consejeras y, si la madre es lo suficientemente imbécil, como matronas, atendiendo partos en entornos no sanitarios —algo que denuncia el colegio de enfermeros en su informe.

Además de subirse a la ola de Odent, empujando a la madre a parir en casa en condiciones lamentables, incorporan las prácticas absurdas que a cada una le apetece. Por ejemplo, es común que hagan acupresión, ruido blanco, hapnotomía, acupuntura, hipnosis —estas dos últimas también para el momento del parto sin anestesia—, reflexología, reiki, sofrología, constelaciones familiares, rebirthing, terapia energética, etc, o incluso cosas ya directamente chamánicas, como danzas de la fertilidad o chorradas de adoración de la feminidad y bailes alrededor de lechugas. También suelen estar empeñadas en que el embarazo y el parto sean cosas exclusivamente de mujeres, que sean únicamente mujeres las que tengas que ver con esos temas, lo cual hace que suelan alejar al padre —y a la abuela, que ahora es una rival— y a otras amistades masculinas del proceso, con un discurso supremacista basado en que las mujeres son seres superiores. Este es un movimiento típico de sectas, el movimiento de alejar a la víctima de la ‘gente tóxica’, aislándola e impidiendo con ello que puedan recibir feedback crítico externo. Y es que las doulas, además de en la superchería y en la pseudociencia, se basan en una actitud pseudofeminista totalmente fuera de lugar.

Otra de sus tácticas más comunes es la demonización del profesional sanitario. Por ejemplo, desaconsejando que la madre se someta a revisiones al considerar que el cuerpo es sabio y la naturaleza proveerá y todas esas tonterías —un razonamiento que hoy en día es llamado ‘falacia de apelación a la naturaleza’. No son pocos los profesionales que ven casos de mujeres que llegan a las consultas con desgarros, mastitis o infecciones de todo tipo porque las doulas no las dejaban acudir pero las pacientes ya no podían más. Incluso llegan a meterles en la cabeza que las revisiones y las manipulaciones de las matronas constituyen violaciones, al introducir los dedos dentro de la vagina y practicar episiotomías. Es también bastante común que den consejos extremadamente peligrosos para después del parto, como la irresposabilidad de no vacunar a los niños, darles lactancia hasta los 6 años —están en contra de que no se amamante a los bebés y no será por la evidencia científica—, o incluso, y existen abundantes páginas que hacen publicidad a esta práctica, comerse la placenta. Porque no es necesario ser Tom Cruise o pagarle a los cienciólogos por auditorías: todos podemos estar igual de locos. La placentofagia, además de ser una cerdada muy antihigiénica, es una práctica de canibalismo —en este caso canibalismo al bebé, porque la placenta es tejido del bebé y no de la madre, y esto es algo que las doulas parecen no saber—, que no aporta nada a nadie. Pero vamos, que esto de comerse placentas humanas es toda una subcultura, con muchas recetas pululando por internet. Batido de placenta, sashimi de placenta, placenta picante, placenta con verduras, o incluso pastillas de placenta. Por favor, estimada lectora, después de parir cómete un buen chuletón o una buena dosis de comida china, pero, por el amor de Dios, no hagas el guarro con la placenta y te pongas en riesgo.

Las doulas, por si aún te quedan dudas, son unas fanáticas, una auténtica secta destructiva de la peor calaña, como evidencian algunos espantosos testimonios que han ido saliendo a la luz. Cuando necesites ayuda acude a tu médico —y si tu médico te dice cosas raras consulta a otro. Ten mucho cuidado con lo que puedas leer en internet, porque internet es territorio comanche de estupideces —incluso lo que puedas leer en webs supuestamente comprometidas con la evidencia científica, dado que lo que afirman muchas de ellas no se fundamenta en absoluto en las mismas. Los estudios apuntan a que el entorno controlado de un hospital es un gran beneficio para la salud. Por ejemplo, parir en casa con una matrona profesional puede aumentar 10 veces la probabilidad de la muerte del bebé. ¿Te imaginas cuál es la probabilidad de que eso pase si en lugar de hacerlo con una profesional lo haces con una secta de locas?

No está de más terminar recordando algunos de los muchos peligros que puede tener un parto en casa:

– Parto prematuro.
– Infecciones posparto en la madre y en el bebé.
– Hipoxia (falta de oxígeno) en el bebé por posturas inadecuadas de la madre o porque se enrede con el cordón.
– Eclampsia.
– Hemorragias.
Accidentes cardiovasculares.
– Imposibilidad de practicar una cesárea en condiciones higiénicas si es necesario.
– Rotura hepática.

Si te lo estás pensado, ¿qué te parece si te dejas las estupideces para cuando sólo te afecten a ti?

Por Angelo Fasce

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49 comentarios en “Aquelarres de doulas y pseudociencia para embarazadas

  1. No me he leído todo, me ha parecido de lo más aburrido, alarmista y falso, pero de lo poco que he leído ¿por qué no te informas mejor antes de escribir estas cosas? No tienes ni ídea sobre qué es una doula y no tienes ni ídea de qué es parir y mucho menos tienes ídea del derecho de las madres a tener un parto respetado y poder dar un buen nacimiento a sus hijos

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    1. No hace falta ser mujer o madre para entender que es parir.
      Que dices de un parto respetado?
      Un parto respetado es aquel que se realiza en un hospital, como buena INCULTA que eres, no te has leido el texto. Te parece aburrido? NORMAL, estas acostumbrada a leer textos de ciencia ficcion y a la minima que te ponen un articulo serio te aburres.
      Eeres una cateta, y ojala que si tienes hijos te los quiten.
      Venga, cuentame, hablame de que las vacunas son un engaño o que el SIDA es un invento del EEUU

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    2. Te dejo esto a ti y todas las troglopijas que pensáis que, porque vosotras así lo queréis, parir es casa es seguro:

      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24662716

      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27187582

      https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25446661

      http://elpais.com/diario/2009/01/05/sociedad/1231110006_850215.html

      Parir en casa aumenta exponencialmente el riesgo de complicaciones y de muertes. Es una falta absoluta de responsabilidad y no estás en tu derecho de hacerlo, porque está en riesgo la vida de un menor y ese menor es responsabilidad de todos.

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      1. No voy a entrar en debate contigo porque no tiene sentido alguno, no hay más ciego que el que no quiere ver… el mundo es mucho más grande de lo que pareces conocer… y sigues insultando…

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    3. Esto… Si no lo has leído, ¿de qué forma te has enterado de cómo es el artículo? ¿Cómo pides que se informe a alguien que ha dado un montón de información que tú te has negado a leer? “No tienes ni idea”. Porque años de estudio no sirven para nada.
      Es lamentable.

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  2. Hola,
    Me parece genial que defiendas profesiones tan importantes como la de un médico o enfermero/a en asistir a un parto. Pero que Odent se busque y justifique el parto natural mediante teorías psicoanalíticas no significa que dicha corriente no significa que el Psicoanálisis no tenga ninguna validez empírica.
    Esto es como todo, si yo cojo 4 palabras de la orientación cognitivo conductual y con ellas justifico X supuesto, se cree que la corriente ya no tiene validez. Y, francamente, no es así.

    Te recomiendo que, como Odent, no hagas generalizaciones acerca del psicoanálisis porque si te metes en la APA verás varias investigaciones con metodología muy buena probando la eficacia de dicha corriente.

    Saludos

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  3. Me he quedado totalmente sorprendida con la agresividad de tu discurso. Se nota bastante que partos no intervenidos no has atendido, porque te expresas amparado en el miedo y en el alarmismo. Sabes atender partos patológicos, que es una de las cosas para lo que te formaste, me parece por tu discurso que eres ginecólogo, y de esto se desprende que de la fisiología y de las necesidades de una parturienta realmente poco conoces, porque negandolas insultando a Michel Odent no vas a hacer que desaparezcan por arte de magia.
    También expones cosas que son mentira sin ir más lejos. Ya hay estudios que demuestran que las mujeres que ya han parido, es decir las que no son primigestas, tienen menos riesgos de parir en su hogar acompañadas por matronas, ojo, no por doulas, cosa que no defiendo en absoluto, que parir en un hospital.
    El porcentaje de partos que REALMENTE necesita ayuda médica es muy bajo, las mujeres con ayuda de una matrona paren en la mayoría de las ocasiones sin ningún problema. El problema lo ocasionamos nosotros que en los hospitales intervenimos muuucho más de la cuenta en un proceso que necesita que toquemos e intervengamos lo menos posible.
    Ah, por cierto, tú no eres quien para insultar de esa manera a las personas que deciden parir en casa. Vive y deja vivir.
    Por mi parte solo decir, que soy matrona, que trabajo en un hospital y que también he atendido partos en domicilios.

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  4. Estoy en proceso de ser padre y ya me he cruzado con las barbaridades que describes, y alguna más extra que te has dejado. Por ejemplo, la moxibustión para tratar de provocar el giro del bebé si viene de nalgas hacia la semana treinta y pico, pseudociencia que además de no funcionar para eso, tiene riesgos por quemar moxa, una planta usada ¡como abortivo!, y por supuesto por alejar a la futura madre de técnicas que realmente podrían funcionar en ese caso, como las “revisiones” del feto que, aunque también con riesgos, al menos tienen evidencia. Esto se traduce en un incremento del número de cesáreas que podrían haberse evitado.

    Y, por supuesto, la omnipresente homeopatía, el fraude de moda.

    Al comentario anterior le diría que un parto respetado no tiene nada que ver con las absolutas tropelerías que se están proponiendo en su nombre. Que un parto respetado no está reñido con la seguridad de la madre y del bebé (más bien al contrario, es imposible un parto respetado sin garantizar esto).

    Me temo que no es precisamente el escritor del artículo el que no tiene ni idea de qué están haciendo las doulas (a buen seguro no todas) en este país.

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  5. Cuánta violencia en tus palabras, cuánto desprecio e insultos… has debido de sufrir mucho, lo siento. Probablemente hayas nacido en un hospital, madre anestesiada y te hayan separado de ella… y una infancia de represión y poca empatía y respeto…
    La ignorancia es verdaderamente atrevida, y tal como tú dices, cualquier opinión es válida… porque la evidencia científica también te la has saltado por encima en múltiples ocasiones… antes de opinar, por favor lee un poquito con más criterio. Ojalá tus hijos nunca sufran toda esa violencia que escupes!

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    1. Bah, venga, tienes que estar de coña, ¿no? ¿cómo puede ser que vengas a ilustrar de forma tan fehaciente a esos imbéciles newageros magistralmente descritos al principio del artículo? No sé de dónde cojones salís, pero este blog os atrae como la luz a las polillas, madre mía, el mundo se va a la mierda, quiero bajarmeeeeee

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    2. Te voy a poner un ejemplo que hasta tú puedes entender: si mi madre no hubiese dado a luz en un hospital, por cesárea, yo estaría muerta debido a las complicaciones que tuvo. Y probablemente mi madre también. Ve a revisar las cifras que había de muertes en el parto antes de que se instaurasen las prácticas médicas modernas, o las que sigue habiendo en países sin infraestructura sanitaria.

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  6. Una vez leído tu artículo de cabo a rabo, te digo lo siguiente:

    – Soy matrona y por tanto soy experta en parto seguro.

    – Por ello afirmo tan categóricamente como tú lo harías, que no tienes ni pizca de idea de lo que van los temas que tocas. Pero ni te acercas. Necesitas mucha más documentación, de toda clase y sin el sesgo de pánico que le metes a todo lo que lees y compartes. También te digo que para haber patata, tiene que haber mata.

    – Para Interviú o 20 minutos, te ha quedado un artículo cojonudo: lleno de alarmismo estúpido y sin cimentar, sensacionalismo paternalista (¡todo es tan peligroso! Hasta parir a cuatro apoyos) y un tono histriónico, pedante y nauseabundo.

    – Si no has sido padre ni vas a serlo pronto por lo que intuyo, no sabes ni cómo sostener a un bebé (no sé en qué plano de realidad vives para pensar que ver a una embarazada es una visión cuasimitológica), ni eres lego en profesión obstétrica ni experto en estas lides, ¿quién te dio vela en este entierro?

    “Manolete, ¿si no sabes torear, pa’ qué te metes?”

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    1. Valientes palabras para alguien que no sabe el significado de ‘lego’ (para tu información, quiere decir ‘no-profesional, no-experto en un campo’) o que cree que parir o ser padre da más conocimiento que estudiar. Si apoyas las prácticas de las que se ha hablado, deja por favor tus datos para que NADIE use tus servicios JAMÁS.

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      1. Cierto, lapsus que he tenido. Lego no, leído. ¿Te parece mejor así?

        En ningún momento he afirmado que ser padre o parir te dé más conocimiento que estudiar la profesión.

        Me reitero en lo expuesto, que veo que no lo pillas: si no eres experto ni erudito en la profesión, ni tienes una vaga experiencia como m/padre o por parir, normal que tengais tanto miedo en el cuerpo, lo desconocido produce pavor en mentes que piensan en pequeño.

        ¿Dónde digo que apoyo todas las prácticas que se nombran? Unas me parecen de lo más acertado del mundo como lo referido a la cuadrupedia, y estarías de acuerdo conmigo si tú también estuvieras más versada en estos temas, pero eso no quiere decir que apoye todo lo que se ha referido casi como brujería, canibalismo o druidismo emergente.

        Y calma, tengo mi conciencia muy tranquila, mis clientes están muy satisfechas, hay público para todo el mundo y no me hace falta más publicidad, más viniendo de una ignorante acobardada por lo que le han contado que es un parto.

        A menos que hayas sido madre o seas experta, porque me encantaría saber de tu formación y experiencia, que miedo me daría de pensar en lo que tuviste que pasar para hablar así, en caso de que esto sea por lo que has transitado.

        Lo que hacéis es ponerle puertas al campo sumándoos a la moda de atacar lo que se sale de la norma. Es muy patético visto desde fuera, hacéoslo mirar.

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  7. Patético discurso cientificista y machista.
    Una pena por vos, que debes de ser bastante infeliz porque sos el dueño de la verdad (científica, por supuesto) y la vida te empieza y termina en el paper y en el pito.
    El pito que ni idea tiene de qué es ser mujer, ni ser tratado como mujer, si sentir como mujer y mucho, mucho menos, de ser una madre y parir.
    Te creés con el derecho de insultar y decirle al mundo qué pensar porque no ves más allá de tu cubito racional que, claro, termina ahí nomás de tú nariz y debe ser lo poco que te hace sentir bien con vos mismo.
    Si sos hombre, no hablás de las mujeres como si supieras. Porque no sabés.

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    1. Soy mujer, así que atiende. Él tiene razón. No sabes lo que es el machismo, la ciencia o la verdad. No sabes la de gente -yo incluida- que no habría sobrevivido si no fuese por la medicina -la de verdad, no esas chorradas que parece que te encantan-.
      Ah, y ser mujer no te hace experta en partos. Estudiar una profesión sanitaria apoyándote en la evidencia científica sí.

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      1. Si la evidencia científica está comprada por el apoyo de según qué laboratorios farmacéuticos, apañados vamos.

        Una cosa es cierta: la medicina de verdad, la que funciona. Y ésta no es más que la que funciona, punto.

        Diles esto mismo a los pacientes con dolor crónico, si tu ‘medicina de verdad sin chorradas’ les sirve de algo en su día a día, levantándose (si pueden) con dolor y acostándose (si llegan al final del día) con más dolor aún.

        Dicho sea de paso, ¿qué formación tienes en feminismo para saber tanto de machismo?

        Lo digo porque no haces más que juzgar la vida de otras mujeres apoyando argumentos sexistas hasta la médula, y no hay otro acto más reivindicativo que el parir y criar fuera de las directrices del sistema.

        Una vez más, leed, que os hace falta, y no sólo aquellas lecturas que os hinchan tanto el ego.

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  8. En mi caso mi embarazo fue bien cuidado, fui a mis prenatales, el nene jamás tuvo problemas y al momento de parir todo lo que podía salir mal lo hizo, no dilaté nunca hasta 10 cm, no había anestesia, mi bebé tuvo sufrimiento, me desgarré, la placenta estalló del esfuerzo y las enfermeras me maltrataron “no eres mujer porque no sabes parir” decían, sin embargo los médicos experimentados lograron salvar a mi hijo (al principio me atendieron residentes). Ahora es un niño sano, habla, camina y ahora está asistiendo a la escuela; aún pienso que estuve cerca de morir junto con mi hijo; los partos son riesgosos y en manos de gente no preparada, se vuelven mortales, en hospital o con matrona si la persona no sabe que carajo hacer pues todo sale mal.

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  9. No iba a comentar, pero viendo la cantidad de comentarios absurdos -alarmantes las insinuaciones de “si no eres mujer no puedes opinar” y “la verdad es lo que yo quiero porque yo lo valgo”- creo que no está de más dar algo de apoyo.
    Me ha gustado mucho el artículo, así como otras publicaciones de esta página. La verdad es que desconocía la magnitud y extensión de las supersticiones alrededor del embarazo, ha sido muy revelador. Entiendo completamente lo que algunos llaman “tono agresivo y violento”. Cabreo es lo mínimo que suscitan todas estas paridas, más aún la impotencia de saber que siempre habrá alguien que caiga. El “a mí me funcionismo” y las -mal llamadas- terapias alternativas son una plaga. No sería tan alarmante si afectasen únicamente a los usuarios, pero el caso es que los padres ponen en peligro a sus hijos, y los antivacunas, a todo el mundo al disminuir la inmunidad de grupo, por no hablar de que posicionan a más y más gente contra la racionalidad y el conocimiento científico. Por supuesto sería fantástico si pudiésemos amoldar mágicamente la realidad a nuestro antojo, pero la realidad es la que es.
    Muchas gracias por tu labor divulgativa. Lástima que algunos sólo aprendan por las malas.

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  10. Hombre! Te dejaré un par de tareas, para que averigües un par de cosas ya que te gusta tanto tener datos concretos:
    – Averigua sobre VIOLENCIA OBSTETRICA, cifras, datos, repercusión en la diada, etc etc.
    – Averigua sobre el % de cesáreas en tu país, sistema público vs sistema privado. Como dato, la OMS (si, la entidad más seria en cuanto a salud) estima que un 15% de cesáreas son absolutamente necesarias, ahora dime tú qué pasa con ese otro %.
    – Averigua sobre el % de episostomías de RUTINA vs las que son realmente necesarias…
    – Averigua sobre el uso de oxitocina sintética, cuándo está realmente indicada y % de uso de rutina
    – Averigua sobre la maniobra kristeller
    -Averigua sobre la maniobra de hamilton (dato, muchos obstetras la realizan SIN CONSENTIMIENTO de la madre)
    – Averigua cuál es el % de lactancia materna exclusiva en tu país y riesgos del uso y abuso de los sucedáneos de leche materna (otro dato, buena parte de los pediatras ni siquiera entiende de percentiles)

    Hay muchas cosas más, pero el punto es que el sistema de salud actual deja muchísimo que desear y tu artículo está lleno de afirmaciones sin base y prejuicios varios… Te digo, si quieres opinar, que sea con base a información verídica y no a información sesgada.

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    1. ??? Me gustaría saber de que país es usted para decir que la información del artículo es sesgada, cuando afirmas que un 85% de las cesáreas realizadas en España son innecesarias, hablas de técnicas que en España y muchos países de la Unión Europea han dejado de usarse gracias a los avances modernos. Me atreveria a decir que usted debe ser de América, debido a la gran cantidad de respuestas con acento argentino que he visto. Y es cierto que en países de América (sólo tengo constancia de 1° mano con USA y Venezuela) hay una cantidad innecesaria de cesáreas debido al modelo mercantilista de la salud que tienen, cosa que generalmente no ocurre en Europa, pero su pequeñisima visión del mundo no lo hace poseedor de la verdad ni mucho menos, al contrario al negar la ciencia implicita en el artículo sólo puede llevar el título de charlatán. Sesgado esta usted sin duda alguna, y pone de manifiesto la importancia de dar a conocer estos timos y estafas que ponen en riesgo tanto la vida del neonato como de la madre, y con respecto a las supuestas “matronas” que responden aqui, es una pena que no se puedan contrastar títulos por internet, porque estoy seguro que de matronas nada, y son “doulas” queriendo defender su estafa, porque las verdaderas matronas estan en contra de estas tonterias new age y defienden el parto con asistencia médica ya que ellas mismas poseen suficiente formación en el campo

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      1. Aresjan… ese es el problema, creer que porque son parte de la Unión Europea estos problemas no existen, que soberbia!!
        En España, la tasa global de cesáreas es del aprox el 25% (en la salud privada bordea alrededor del 35%), la OMS ha hecho un llamado a que se implementen políticas públicas para reducir este número.
        Y lamentablemente, esas técnicas que dicen que están obsoletas (que obviamente lo están o se deben usar con mucho criterio) se siguen practicando hoy rutinariamente en ESPAÑA, es cosa de ponerse a leer testimonios, o mejor, ponerse a leer informes de la OMS o del EUROPEAN PERINATAL HEALTH REPORT al respecto…

        La practica médica lo que menos tiene, muy a mi pesar, es “evidencia científica”. Los profesionales de la salud poco o nada se actualizan y mientras no se bajen de su nube difícil está que las mujeres vuelvan a confiar.

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      2. Aquí una “matrona” con 6 años de estudio y 5 de experiencia laboral a sus espaldas.

        Cuando trabajes en un hospital y conozcas su realidad, ya me cuentas.

        Porque esa técnica supuestamente proscrita como la maniobra de Kristeller (entre otras), se realiza cada día varias veces. Si se me cayera un cabello por cada vez que solamente lo he presenciado, calva me quedaba.

        No me canso de decirlo, meteos en los hospitales o estudiad la profesión, porque hablais desde el pseudoconocimiento que os dan las revistitas médicas con publicidas de Sanofi y Glaxo-Smith-Kline por todas partes.

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    2. Pues si hablamos de soberbia, yo no soy quien busca datos en google para colocar el primer link que aparece (hablo del artículo de público donde cogiste esa información) y asume cosas que no se han dicho (nunca dije que esos problemas no existieran en Europa), vamos que es muy fácil coger un artículo dudoso y hablar de las estadísticas que interesan, obviando aspectos fundamentales como el aumento de la edad de ser madre de las mujeres, inseminación y muchos otros aspectos que pueden influir en el riesgo de parto favoreciendo la cesárea. Ya que por lo visto la experiencia personal y el amimefunciona vale más que la ciencia, aquí cuento lo que he visto: los médicos hacen hasta el último esfuerzo para que la madre pueda parir naturalmente, y fomentan la amamantación, vamos es que les conviene que la mujer en un par de días se vaya a casa en lugar de tener una cama ocupada una semana.
      Y por lo menos yo lo tengo muy claro, me fío mil veces más de médicos que de doulas, brujas, chamanes o como quieran llamarse , y agradezco los esfuerzos de los divulgadores para desenmascarar estas estafas, que no sólo afectan económicamente, ponen en riesgo la vida de personas.

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  11. La violencia obstetrica existe, el parto respetado implica que una tiene el derecho a elegir como parir, eso es solo posible en base a conocer todos las posibilidades y riesgos y la evidencia que los sustentan. Muchos grupos de doulas o mienten o minimizan los peligros que pueden presentarse en los partos, con su discurso new age, también ejercitan la violencia hacia las mujeres.

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  12. Respuesta para Si Hipatia se levantase:
    “Si la evidencia científica está comprada por el apoyo de según qué laboratorios farmacéuticos, apañados vamos.” La mayor parte de la investigación la realizan universidades y otras entidades públicas, así que vamos a dejar las gilipolleces conspiranoicas de ‘es que la Farmafia…’. Entre otras cosas porque la gente de las farmacéuticas se enferma y tiene hijos como cualquier hijo de vecino, y les viene bien que las terapias que se aplican sean efectivas.

    “Una cosa es cierta: la medicina de verdad, la que funciona. Y ésta no es más que la que funciona, punto.” Y es la que se recoge en los protocolos de los hospitales.

    “Diles esto mismo a los pacientes con dolor crónico, si tu ‘medicina de verdad sin chorradas’ les sirve de algo en su día a día, levantándose (si pueden) con dolor y acostándose (si llegan al final del día) con más dolor aún.” Si con el placebo se les pasa, es que necesitaban un psicólogo. Para quien lo necesita, un quiropráctico o acupuntor no vale nada frente a un fisioterapeuta, ni las flores de Bach y otras zarandajas frente a los fármacos. Tal vez la ciencia no tenga todas las soluciones, pero la pseudociencia no tiene ninguna.

    “Dicho sea de paso, ¿qué formación tienes en feminismo para saber tanto de machismo?” No hace falta formación ninguna, basta con irse al diccionario. Machismo: nombre masculino. Actitud o manera de pensar de quien sostiene que el hombre es por naturaleza superior a la mujer. Tenéis que preguntaros si, si en lugar de hombre el autor fuese mujer, también la acusaríais de machista. Si la respuesta es sí, ruego que me expliquen en qué pasaje el autor ha demostrado semejante actitud. Si la respuesta es no, es vuestro puñetero problema.

    “Lo digo porque no haces más que juzgar la vida de otras mujeres apoyando argumentos sexistas hasta la médula, y no hay otro acto más reivindicativo que el parir y criar fuera de las directrices del sistema.” ¿Argumentos sexistas? Mentira. Evidentemente, al hablar de embarazo y parto, hay que hablar de mujeres, porque hombres embarazados…
    Cuando alguien habla del ‘sistema’ me echo a temblar. ¿Quién es el sistema? ¿Los que hacen los protocolos incluyendo aquellas prácticas que se han encontrado más útiles y beneficiosas? Pues viva el sistema. Yo nací sana y salva gracias al sistema. Con usted seguramente ni mi madre ni yo hubiésemos sobrevivido.

    “Una vez más, leed, que os hace falta, y no sólo aquellas lecturas que os hinchan tanto el ego.” Nada de esto me hincha el ego. ¿Por qué debería? No es mi disciplina. Si la conclusión de los estudios fuese que esas prácticas son estupendas, ahora estaría pidiendo que las incluyesen en la clínica. Vengo aquí para informarme a través de un autor que utiliza buenas fuentes y las sintetiza de modo ameno. A lo mejor es a usted a quien le viene bien leer cosas que no le hinchan el ego. A lo mejor a usted le encantaría que pusiesen a las doulas por las nubes. Pero la verdad es la que es, no la que a uno le gusta.

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  13. Soy mujer y el parto no es una de mis preocupaciones, soy de esas locas que ven otras opciones más plausibles que tener hijos/as. Que lo hagan otras me parece que allá ellas, son libres, sólo faltaba. En cualquier, caso me da más la sensación de que alguien con muy pocas infulas ha querido iniciar una pelea de gallos para demostrar cual es más macho. No se trata de quien es más ignorante que quien. De mente más cerrada o más abierta. Creo que es tan simple como tirar de la historia, ponernos en la piel de aquellas que no les quedaba otra que parir dónde buenamente podían y encomendarse a la virgen porque todo saliera bien. No quiero imaginar el miedo que pasarían. Así que de ninguna manera se puede si quiera dudar del beneficio de un hospital, ¿qué se puede mejorar? sí,como todo en este mundo. Si no se está de acuerdo, una da su parecer y listo. Caer en la descalificación es un recurso pobre y poco inteligente. Al que es corto de entendederas no lo vas a cambiar por muy locuaz que sea tu discurso, ha de verlo él/ella. En conclusión, se debería hacer más uso de lo que nos hace humanos, la razón. Luego que venga el/la que quiera a vendernos humo. Someter sus ideas a una conciencia crítica y darnos cuenta de cuanto sentido tiene lo que nos dice. En este caso, ninguno y es de lo más evidente. Ahora bien, lanzo una cuestión que parece no haberse tenido en cuenta en este fascinante debate ¿por qué hay mujeres que son capaces de sucumbir a semejantes farsantes saca cuartos? y me diréis, por miedo. A lo que respondo con otra pregunta ¿por qué carajo tenemos a la población tan asustada? Por cierto, sé que me enrollo horrores pero el tema da para esto y más ¿o no?

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  14. Parí con matrona y doula en un hospital y acompañada de mi pareja. Parí en cuclillas, sin anestesia, mi hijo aún toma teta y tiene 3 años. Que terrible y mala madre soy, gracias por abrirme los ojos!!

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    1. ¿Y quíen dijo eso?
      Volviendo a la analogía que no entendiste: Si a los jugadores de ruleta rusa se les dice que es un juego peligroso, ellos responden: “Claro, porque en el rally Dakar no muere nadie…”.
      ¿Ves que una cosa no quita la otra y que no todas las cosas son igual de peligrosas?
      Repito: Los “a mi me funciona” no sirven para nada, hay que ver la foto completa.

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      1. Es que comparar el parto sin intervenciones con la ruleta rusa… por favor!
        Entendí perfectamente la analogía, lo que te estoy diciendo es que tanto en los hospitales como en casas, en partos intervenidos o no pueden haber muertes de madres y bebés, cuando la naturaleza sigue su curso o cuando hay negligencias.
        Ahora, me puedes contar qué es lo peligroso de un parto sin intervenciones?

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      2. No, no entendiste perfectamente la analogía. No es una comparación, no estoy diciendo que es TAN peligroso como la ruleta rusa. Decir eso es justamente no entender la analogía.
        Sí, entendí lo que dijiste que también mueren mujeres y bebés en partos normales. Repetirlo también indica que no entendiste la analogía, porque esta apunta a que una cosa no quita la otra y que no todo es igual de peligroso.
        Tu criterio de “la gente también se muere de esta otra forma” no es bueno por si solo.
        Mi punto es que el “a mi me funciona” no sirve para determinar si algo es seguro, bueno, o lo que sea.

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  15. No estás diciendo que es TAN peligroso pero si lo asimilas a algo peligroso como la ruleta rusa. Me puedes decir en qué se asemejan cosas tan distintas como la ruleta rusa y el parto sin intervenciones, ya que según tu no entiendo lo que dices. Será que ambos son juegos peligrosos? Que no porque sobrevivas quiere decir que está bien? Dime, para saber, entonces qué es lo peligroso de parir sin intervenciones, basado en la evidencia científica eso si, si no no vale 😉

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    1. Volvamos al principio. En tu primer comentario te mofaste del artículo, que tiene muchas referencias que lo respaldan, porque a vos y a tu bebé no les pasó nada.
      Ahora, que no les haya pasado nada no quiere decir que lo que hiciste fuera seguro. Por ejemplo, podés jugar a la ruleta rusa y no pegarte un tiro, o sea, te puede salir bien, pero eso no quiere decir que la ruleta rusa sea un juego seguro.
      Ese es un ejemplo en el que tu criterio de “a mí me funcionó” fallaría en detectar que lo que hiciste es peligroso.
      Por otro lado, si vos decís que lo que hiciste es seguro, ¿qué evidencia tenés de que así sea?
      Digo, para algo tan delicado como un parto, tenemos que tener garantías de que lo que hacemos es seguro.

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      1. Bueno, veo que no tienes evidencia ya que te respaldas en la supuesta evidencia que hay en este artículo, que por lo demás es bastante subjetivo y lleno de ignorancia y desconocimiento. En todo caso no se puede esperar más de una persona que tiene terror a tomar a un bebé o que piensa que es una irresponsabilidad la lactancia en niños y niñas de 6 años.
        Entonces, revisa las recomendaciones de la OMS para que empieces a interiorizarte un poco en el tema del parto natural y respetado.
        No hay que desvalorizar el trabajo de años de personas ligadas al nacimiento, matronas y matrones, médicos, doulas, activistas e incluso madres que demuestran saber mucho más que este personaje que cree saber mucho pero en realidad no sabe nada. En este mundo hay de todo, profesionales mediocres y otros excelentes, no hay que generalizar y él lo hizo en todo momento.
        Ahora me voy con mis brujas y chamanes a sacrificar a alguna mujer por ahí.
        Bye

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      2. Eh… te estás desviando del tema. Sin mencionar los ataques personales al autor del artículo, que además de verse repetidos en los comentarios de los demás “ofendidos”, no aportan nada y son infantiles.
        Si te fijás bien, yo nunca dije que lo que vos hiciste sea peligroso. Lo que hice fue criticar tu método de “a mi me funcionó” que está implícito en tu comentario.
        Si vos decís que es seguro, supongo que tendrás evidencia.
        Acusás de generalizar, que es justamente lo que te vengo criticando desde tu primer comentario…
        El punto es exponer a esta gente que anda tirando afirmaciones sin fundamento por doquier, porque son un timo y pueden poner en riesgo la salud y la vida de la gente.

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  16. Conversaciones entre una doula y la mujer que la ha contratado justo despues de haber parido de manera respetuosa con su plan de parto:
    Doula: ” me he puesto este colgante de cuarzo rosa, que he cargado de energia con la ultima luna llena….. y esta camiseta con estrellas, que a ti tanto te gusta, para darte la fuerza necesaria para parir como una mamifera.
    Mientras tomo las constantes, valoro altura uterina y sangrado, conpruebo que esta todo bien y que puede pasar al area de hospitalizacion. Justo antes de marcharse, la mujer se levanta al cuarto de baño y tiene una atonia uterina, una hemorragia masiva con perdida de conocimiento. Estaba al lado, sostuve a la mujer y le pedi a la doula que tocara el timbre de aviso de situaciones urgentes. Pero la doula….estaba impactada, no respondia cuando le hablaba, se habia quedado inmobilizada, no se si porque solo dan apoyo psicologico…. lleve a la mujer, puerpera, a la cama. Y despues de valorar y hacer masaje, tomarle las constantes vitales, le canalice una via periferica y le administre 20 unidades de oxitocina, segun me dicen que haga el protocolo de mi hospital en caso de hemorragia puerperal. Curse hemograma y le habia bajado 2 puntos la hemoglobina, pasando de 13 a 11 mg/dl. Asi se lo explique a la madre, ya que ella habia indicado en su plan de parto que no queria oxitocina en el puerperio inmediato. Yo no me habia traido ningun colgante con ninguna piedra cargada con la energia de la luna…. Estuvo un dia mas en el hospital, le tuvieron que poner tratamiento con hierro para corregir la anemia….

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  17. Eh… te estás desviando del tema. Sin mencionar los ataques personales al autor del artículo, que además de verse repetidos en los comentarios de los demás “ofendidos”, no aportan nada y son infantiles.
    Si te fijás bien, yo nunca dije que lo que vos hiciste sea peligroso. Lo que hice fue criticar tu método de “a mi me funcionó” que está implícito en tu comentario.
    Si vos decís que es seguro, supongo que tendrás evidencia.
    Acusás de generalizar, que es justamente lo que te vengo criticando desde tu primer comentario…
    El punto es exponer a esta gente que anda tirando afirmaciones sin fundamento por doquier, porque son un timo y pueden poner en riesgo la salud y la vida de la gente.

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  18. La verdad que hubiera preferido mil veces estar en una de las charlas de actrices porno que mencionas de forma tan despectiva que leer este artículo, te hubiera hecho bien estar en una de ellas. Un señor más que nos trata de estúpidas o quieren darnos lecciones de algo que nos compete solo a nosotras, pasteleros a sus pasteles o me vas a decir que estás por publicar un libro de como tener un parto seguro ???.

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    1. ¿Por qué decís que las trata de estúpidas? ¿Y a quiénes te referís: a las mujeres, a las que lucran con parafernalia newage con las parturientas, o a quiénes?
      ¿Decís que solo las mujeres pueden saber sobre partos porque pueden parir? Eso es ridículo, y de hecho está mencionado en el artículo.
      Solo las mujeres que parieron saben lo que se siente, obviamente, pero eso no las hace expertas ni mucho menos.
      Para saber cómo se tiene un parto seguro lo que importa es la evidencia científica, no la opinión de mi tía que tuvo mellizos.

      Hubieras preferido estar en la charla porno en lugar de leer algo contrario a tus creencias y con fundamentos. ¿No ves algo inconveniente y dogmático en eso?

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